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Ahora viene lo bueno y lo malo

Laporta, presente en el estreno del documental de Cruyff

Laporta, presente en el estreno del documental de Cruyff

Para los “enfermos” de fútbol, o mejor debería de decir para los “enfermos” de Barça, el parón de selecciones representa una inoportuna interrupción de la competición liguera y de la Champions que enfada a más de uno, y que en muchas ocasiones supone un serio escollo para la plantilla, ya que tras la estancia con sus selecciones llegan jugadores tocados o directamente fuera de combate, como ha sido el caso del blaugrana Raphinha, que a la vuelta de un partido amistoso contra Francia ha sufrido una lesión en el isquiotibial derecho que le dejará siete u ocho partidos fuera.

Jan Laporta está cabreado y no es de extrañar porque los clubes tienen muy poca fuerza a la hora de intervenir en el calendario de selecciones aunque paguen las consecuencias de tener que prescindir de activos importantes, especialmente en el tramo más decisivo de la competición. Seguro que muchos barcelonistas están preocupados con la lesión del brasileño, ya que se trata de una pieza clave para el equipo de Hansi Flick. Ahora es cuando el alemán los necesita a todos y, sin embargo, es cuando todos están más cansados y seguramente más cautos a la hora de padecer una posible lesión que los aparte del Mundial. Imaginen lo que significa para un seleccionado lesionarse a estas alturas y no poder acudir al mundial a diez semanas de su inicio. Aunque sean profesionales a los que se les supone una entrega diaria e incondicional, es lógico intuir cierta cautela frente a una posible lesión que trunque la experiencia de jugar el próximo Mundial.

Ahora al Barça le espera una serie de partidos muy exigentes, justo en el momento en el que el cansancio y la sombra del Mundial sobrevuela sobre la plantilla. Ojalá nada de todo esto suponga un cambio del buen rumbo del equipo y consigamos la Liga, al menos, y podamos llegar lo más lejos posible en la competición europea. ¡Agárrense que vienen curvas!