Barty se corona en Melbourne para acabar con la maldición local

La australiana remontó un 5-1 en el segundo set para alzar su primer Grand Slam

Superó a la estadounidense Collins por 6-3 y 7-6 (2)

Barty gana el Open de Australia
Barty gana el Open de Australia | EFE

Albert Briva

Ashleigh Barty ha acabado con la maldición de 44 años sin tener un campeón local en Australia. La número uno del mundo se ha impuesto a Danielle Collins por 6-3 y 7-6(2) para cerrar un torneo redondo, en el que no ha cedido un solo set.

Barty consigue así su tercer Grand Slam, tras los conseguidos en Roland Garros 2019 y Wimbledon 2021, y se corona con el tan ansiado Open de Australia, que no veía coronar una tenista local desde que lo hizo Chris O'Neil en 1978.

Ha sido precisamente Chris O’Neill, quien trajo el trofeo Daphne Akhurst a la pista central Rod Laver Arena y fue la elegida para entregar la copa a su sucesora como campeona local en reinar el primer ‘major’, tras cerrar un choque que duró una hora y 27 minutos.

Dominio total con remontada incluida

Tras un primer set en el que no hubo mucha historia, Barty impuso su ley de principio a fin, mandado con su ritmo y su golpe cortado de revés, que han hecho imposible cualquier arrebato intentado por Collins.

La australiana, que llegó a la gran cita con tan sólo una rotura encajada, perdió dos saques al servicio en un segundo set que llegó a ir perdiendo por 1-5. Cuando parecía que el partido se iba a decidir en el tercer set, Barty ha vuelto a coger las riendas y con un saque muy fiable y un juego muy profundo nuevamente, ha incomodado a la estadounidense que ha visto como poco a poco perdía toda la ventaja y sus nervios iban en aumento.

Al final, en un 'tie break' con el mismo guion, Barty ha cerrado por un tanteo de 7 a 2, y se ha coronado como la nueva reina de Melbourne. Con el triunfo, se suma a Serena Williams, como la única jugadora en activo en haber ganado una competición ‘slam’ en tierra, hierba y pista dura.

cerrar
Sport

SPORT.es

Descarga gratis la app en tu móvil