Djokovic, un campeón 'roto' y dolido

"La lesión se ha agravado y los médicos me recomiendan que descanse un tiempo"

"Me duele que haya quien dude de mí, pero seré criticado haga lo que haga y diga lo que diga"

Djokovic paseó su trofeo por las playas de Melbourne
Djokovic paseó su trofeo por las playas de Melbourne | EFE

Djokovic era el hombre más feliz del mundo el domingo cuando tras un smash se proclamaba campeón del Open de Australia por novena vez en su carrera. Sin embargo, en su interior tenía dos heridas, una física y otra emocional. 

Llevaba días avisando de que estaba sufriendo en los partidos debido a una lesión abdominal que le impedía jugar al 100%, pero los resultados y su imagen en la pista hicieron pensar a muchos todo lo contrario. La realidad es que el tenista serbio declaró el día siguiente de levantar su 18º Grand Slam que deberá parar un tiempo para recuperarse de una rotura fibrilar en el abdomen. “La lesión se ha agravado desde que e la hice hasta ahora. Los médicos me han comentado que no se trata de algo exageradamente grave, pero necesitaré un tiempo de descanso para poder recuperarme. Me he hecho una resonancia magnética hace unas horas y se ve cómo la rotura fibrilar es de 2,5 centímetros. El día contra Fritz me hice otra resonancia y se vio que la rotura era de 1,7 cm”, desveló el tenista serbio el día que dedicó a pasear su trofeo por Brighton Beach disfrutando de la bonita playa con sus tradicionales casetas.

Acusaciones y críticas

Como decimos, no es solo esta herida física su ‘marca de guerra’ del Open de Australia, donde Djokovic estuvo en el centro de la polémica antes de empezar el torneo por defender a los tenistas que estaban en habitaciones pequeñas pasando la cuarentena mientras él y la mayoría de los tenistas top disfrutaban de grandes ventajas en Adelaida.

Posteriormente le acusaron de simular la lesión algo que el serbio encajó con dolor: “Hay gente que duda de mí y eso me duele. Soy humano y es normal que no me guste que me juzguen. Pero de todo esto he aprendido que seré criticado haga lo que haga y diga lo que diga. Hay cosas que me duelen y me frustran, pero estoy contento por cómo he gestionado esa frustración, por mucho que no me guste que se me juzgue y critique sin tener la información. Al mismo tiempo entiendo que todo el mundo tiene derecho a opinar”.

Una celebración mucho más familiar

Djokovic explicó como ha madurado también en las celebraciones: “Antes solía ir a discotecas y clubes nocturnos. Me volvía loco cuando ganaba un título. Ahora esto ha cambiado y prefiero una celebración con la familia y las personas cercanas”. Los años no pasan en vano y ‘Nole’ a sus 33 años y padre de dos hijos, se ha hecho mayor.

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