Paco Molina: "O esto cambia pronto o tendré que pedir la repatriación a España"

El waterpolista ceutí, jugador del Pescara italiano, sopesa regresar junto a sus familiares

"El 20 de marzo nos pagaron, pero el club ya no se puede hacerse cargo de las nóminas", dijo

Imagen de archivo de un encuentro de la selección española de waterpolo
Imagen de archivo de un encuentro de la selección española de waterpolo | AFP

El waterpolista español Francisco Molina, enrolado desde hace dos años en las filas del Pescara italiano, está viviendo el confinamiento en el país transalpino debido al coronavirus y ha declarado que "o esto cambia pronto" o tendrá "que pedir la repatriación".

EFE

Francisco Molina (Ceuta, 1993) es el pequeño de una familia de waterpolistas que encabeza su hermano Guillermo Molina, excapitán de la selección española y uno de los jugadores mas reconocidos de este deporte en España y que también vive en Italia. Enrolado en las filas del Pallanuotto Pescara, equipo de la serie A2 en el firmó en el verano de 2018, Paco Molina cree que, de los españoles que juegan al waterpolo en Italia, sólo quedan en este país su hermano y él.

"El pasado 20 de marzo nos pagaron pero nos han dicho que ya no se pueden hacer cargo de las nóminas porque no van a cobrar a los socios y el club no tiene liquidez, por lo que si esto se alarga mucho tendré que pedir la repatriación", lamentado a Efe en una entrevista telefónica. Molina, tras su paso por el CN Caballa de Ceuta, el Poble Nou y el Sant Andreu de Barcelona, decidió en la temporada 2018-19 irse a Italia, donde se ha topado con la crisis del coronavirus.

"El confinamiento está siendo bastante duro, como para todo el mundo, pero muy necesario para poder salir cuanto antes de esta crisis. A diario intento mantenerme en forma entrenando y además de ejercicios, veo series, leo libros, juego a la 'play' y hablo con mi familia", expresó el boya.

El ceutí vive el encierro en la localidad de Silvi, un pueblo costero de unos dieciséis mil habitantes, donde "por suerte no es una zona muy castigada por el virus, aunque la situación es como en el resto del país, con los Carabinieri (policías) poniendo multas para que no haya aglomeraciones y la gente haciendo colas para ir al supermercado".

Sobre cómo se ve desde Italia la situación en España, comentó que cuando habla con sus compañeros de equipo éstos le comentan que se parece a lo que "pasó en Milán y después en el resto del país". "No fuimos más previsores y no sé bien cómo responder ya que desde aquí parece que en España se actuó tarde y con recursos insuficientes", relató.

El jugador, que vive solo, se mantiene en permanente contacto con su familia en Ceuta y con su hermano, del que lo separan cerca de setecientos kilómetros. "Hablo con ellos a diario. Mi familia está preocupada porque estoy solo pero les tranquilizo y con mi hermano también hablo mucho pero él, por suerte, está más entretenido con tres niños", destacó de forma distendida.

El waterpolista tiene claro que la situación es complicada en Italia porque "se trató de que no cundiera el pánico para evitar una crisis, social y económica, y ahora es todo peor porque la gente que estaba en Milán se fue a Génova a su segunda residencia esparciendo más el virus y la crisis".

Francisco Molina jugó su último partido el pasado 22 de febrero con el Pescara, equipo que ocupa la sexta plaza en un torneo que estaba cerca de acabar la primera vuelta cuando se interrumpió la competición. "Faltaba un partido y éramos sextos con la intención de jugar el 'play off' y ascender a la serie A 1 con los mejores, pero ahora no sabemos lo que pasará", apuntó a Efe.

Molina insistió en que el club "ha llamado a cada jugador para decir que no se podía hacer cargo de las fichas puesto que no había actividades" y por ello cree que su aventura en Italia puede terminar antes de lo previsto. "Ahora mismo todo es incierto y habrá que esperar a que mejore mucho pero en estos momentos sólo pienso en mi salud y no en mi carrera", subrayó.

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