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Jessica Vall, premio a la mejor deportista del año

La nadadora del CN Sant Andreu fue la única medallista en el Europeo de Glasgow con su plata en 200 braza

Es una nadadora atípica que accedió a la élite tarde, pero a sus 30 años sigue entre las mejores

Jessica Vall luce su medalla de plata en Glasgow
Jessica Vall luce su medalla de plata en Glasgow | EFE

Jessica Vall es una nadadora especial. Rompe con los cánones de un deportista que se labra desde pequeño para luchar por unos sueños que la mayoría de veces llegan en plena adolescencia. El caso de la nadadora del CN Sant Andreu es algo diferente.

Xess como la llaman sus amigos y compañeros o ‘Ranita’ apodo que le han otorgado en la selección, llegó tarde a la élite de las piscinas. Con 24 años. Siempre había destacado en braza pero quizás nunca creyó en sus posibilidades de llegar a ser bronce en un Mundial en los 200 braza, lo que consiguió en Kazán en 2015 ante la incredulidad de muchos, o bronce en un Europeo en la misma distancia un año anterior en Berlín... o las platas posteriores en los Europeos de Londres 2016 o Glasgow 2018 también en 200 braza, su distancia preferida.

Licenciada en Biología Humana

O quizás sí creía en ella, pero cuando llegó la hora de elegir Jessica lo tenía claro. Lo primero era la carrera universitaria. Tenía que labrarse un futuro que sabía que la pisicina, por mucho que le gustara, no le daría. 

Tenaz, constante y comprometida, la nadadora barcelonesa se sacó la carrera de Biología Humana, estudios que compaginaba con unos entrenamientos que no le permitían obtener unos resultados óptimos para marcarse grandes hitos. Pero muy buenos resultados por el tiempo dedicado, algo que, seguro, permanecía en algún rincón de esta mente privilegiada que pasea cada día por Sant Andreu, el barrio que le ha visto crecer y donde se siente completamente integrada.

Durante cinco años se centró en licenciarse en Biología Humana por la Universitat Pompeu Fabra mientras entrenaba por afición. Una vez consiguió el título universitario y se hizo con un puesto en la Fundació IMIM del Hospital del Mar, retomó la competición con éxito tras plantearse qué sucedería si probara dónde estaban sus límites. Para ello, se puso bajo las órdenes de Jordi Jou, y trazó un calendario diario de locos.

Empieza la competición de verdad

La jugada salió bien y Jessica empezó a cosechar éxitos internacionales. Era un no parar entre piscina, trabajo y estudios complementarios, pero le compensaba. Era una mujer feliz con tanta actividad.

En los Juegos del Mediterráneo de Mersín 2013 llegó su eclosión con una medalla de oro (200 braza) y dos platas (100 braza y 4x100 estilos). Fue un primer paso hacia cotas mayores.

Llegaron Europeos, Mundiales, Juegos Olímpicos y allí estaba Jessica Vall, en todas y cada una de las citas entrando siempre en las finales excepto en los Juegos de Río 2016, donde se llevó una gran frustración al no entrar en ninguna final. 

Una inspiración para los 'mayores'

Empezó a codearse con la élite a los 24 años, algo atípico, y con 30 sigue en la brecha. “Quiero inspirar a mucha gente, ser un referente en el tema de la edad”, ha dicho Jessica quien se considera ahora “una nadadora más equilibrada”.

Ni los problemas personales por los que ha pasado, ni ser la veterana de la piscina le han impedido  sumar éxitos y mucho menos dejar de ser la Xess de siempre. Una chica sencilla, que tiene una premisa que nunca le falla: pasárselo bien, disfrutar de la vida, mantener esta sonrisa y sencillez que siempre le acompañan. En lo bueno porque lo merece y en lo malo porque necesita tirar de optimismo y sentimientos positivos para seguir adelante.

Una psicóloga y sobre todo... Jordi Jou

La psicóloga Eva Molleja le ha ayudado pero sobre todo seguir en su club de toda la vida, el CN Sant Andreu, junto a su gente, a sus amigos, su familia... no ha necesitado encerrarse en el CAR para dar lo mejor de sí, donde solo se acerca para trabajar la biomecánica con Andreu Roig. 

Su inseparable entrenador, Jordi Jou, el estratega de los estrategas, le ha dado esta confianza que un nadador necesita cuando se lanza al agua a luchar por una medalla.

Vistos los éxitos, la nadadora de Sant Andreu decidió dejar de trabajar el año pasado para ver hasta dónde llegan sus fuerzas con dedicación plena. Los cronos responden.

Siguen los éxitos con 30 años

En agosto de 2018, Xess ganó la medalla de plata en el Europeo de Glasgow con un rendimiento espectacular liderando la selección española. Regresó a casa siendo la única en subir al podio en dicha competición. Toda una declaración de intenciones. Por todo ello Sport y la UFEC le eligen como la mejor. Te lo mereces Xess. Felicidades. 

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