Moncloa impide a Podemos fijar posición sobre la tragedia en Melilla tras la reunión del Gobierno

Moncloa impide a Podemos fijar posición sobre la tragedia en Melilla tras la reunión del Gobierno

La portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, y la titular de Igualdad, Irene Montero.
| José Luis Roca

La portavoz asume todas las preguntas sobre lo ocurrido en la valla fronteriza, incluso las que van dirigidas expresamente a la titular de Igualdad, a su lado

Es recurrente la crítica al Gobierno (reflexión que también se escucha en él) sobre el ruido que proyecta por las diferencias y tensiones entre los dos socios de la coalición. Y la cuestión migratoria y el giro sobre el Sáhara son dos de ellas. Este lunes, las discrepancias estaban sobre la mesa después de la tragedia vivida el viernes en la valla fronteriza entre España y Marruecos en Melilla, un salto que acabó con al menos 23 fallecidos. El ala socialista del Ejecutivo se ha aferrado a la prudencia para no indisponer a Rabat, mientras que Unidas Podemos pide al Gobierno (del que forma parte) la apertura "inmediata" de una investigación independiente para esclarecer la actuación de la gendarmería marroquí contra los subsaharianos que intentaron cruzar la frontera.

La Moncloa había proyectado una rueda de prensa este 27 de junio, tras la reunión del Consejo de Ministros —adelantada un día por la cumbre de la OTAN—, de la que solo saliera un mensaje: las condolencias por la muerte de al menos 23 migrantes (las oenegés elevan la cifra a 37, además de más de 300 heridos), el agradecimiento al trabajo de las Fuerzas de Seguridad españolas y marroquíes y la insistencia en que las "mafias que trafican con seres humanos" han de combatirse. Pero ese mensaje no salió del todo limpio: la portavoz, Isabel Rodríguez, quiso contestar ella sola todas las preguntas sobre lo ocurrido, incluso aquellas que iban dirigidas expresamente a Irene Montero, la titular de Igualdad, y fueron cinco. Esta respondió con el silencio más absoluto. Los dos socios reconocían posteriormente que ese era el acuerdo: que solo replicara Rodríguez, porque la ministra de Podemos, al igual que su partido, disponen de otros foros para manifestar su discrepancia.

Fueron cinco las preguntas de los informadores dirigidas explícitamente a Montero. En la última, incluso, se le interrogó por la ley trans y por Melilla y eludió contestar a este último asunto

El problema es que se hizo muy evidente la pretensión de la Moncloa, por los gestos que Rodríguez dirigió en varias ocasiones a Montero durante la rueda de prensa. Y también por sus palabras. Porque la primera pregunta de los informadores en la comparecencia tenía como destinatario expreso a la responsable de Podemos: "Si le parece a la ministra de Igualdad, responderé yo a todas las preguntas relacionadas con la valla y con lo que ha acontecido en las últimas horas".

Hubo otras cuatro preguntas de los periodistas a Montero, pero tras cada una de ellas respondió únicamente la portavoz. En la quinta, de hecho, se le interpeló por una cuestión relativa a la ley LGTBI que aprobó en segunda vuelta este lunes el Consejo de Ministros para su remisión a las Cortes y se le unió también Melilla, pero ella evitó decir una sola palabra sobre este último asunto. Durante la comparecencia, fueron repetidos y ostensibles los gestos de Rodríguez hacia su compañera de Gabinete. Montero replicaba con gesto serio y asentía tras las preguntas, pero no quiso hacer ninguna referencia a la polémica. Hay otro elemento de contexto importante, y es que la cumbre de la OTAN empieza el miércoles, y en ella el Ejecutivo quiere que salga el compromiso de los aliados para proteger el flanco sur y que el paraguas de la organización alcance también a Ceuta y Melilla.

"Respeto a las normas"

Fuentes cercanas a la ministra de Igualdad admitían que estaba acordado antes de que ellas dos, junto con la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, comparecieran en rueda de prensa. Negaban que pudiera hablarse de censura y se remitían a la reflexión ya expresada públicamente por Podemos y, en particular, por su portavoz parlamentario, Pablo Echenique, quien puso voz este lunes a esa petición de investigación.

"El posicionamiento político de nuestro espacio está hecho", recuerdan en el equipo de Montero, acogiéndose a las palabras de Echenique y a su petición de investigación de lo ocurrido

"Es bueno respetar ciertos ámbitos de trabajo del Gobierno. Fuera de esta mesa [la comparecencia posterior al Consejo de Ministros] estamos contestando. No se puede deducir nada que no sea el respeto a las normas que cumplimos cuando salimos en rueda de prensa tras la reunión del Gobierno. El posicionamiento político de nuestro espacio está hecho", señalaban estas mismas fuentes, quienes añadían que Unidas Podemos no esperó hasta este lunes para hablar de la tragedia ocurrida en Melilla, porque es un "tema muy serio" en el que también está trabajando el PSOE, dijeron. También recordaban que Montero siempre se ha comportado de la misma manera anteriores veces, y eso que ella no es una ministra que se "esconda".

Desde la Moncloa justifican que no ha ocurrido "nada diferente" a otras ocasiones. Y añaden que si Montero "hubiera querido decir algo o remitirse a lo manifestado por su partido, podría haberlo hecho"

Desde la Moncloa se subrayaba que no había pasado "nada diferente" a otras ocasiones, pues el pacto interno de la coalición es que la opinión del Gobierno, como órgano colegiado, la expresa la portavoz en la rueda que sigue a la reunión del Ejecutivo, precisamente para evitar la proyección de más ruido y división. "Si Irene Montero hubiera querido decir algo o remitirse a lo manifestado por su partido, podría haberlo hecho", apuntaban. Agregaban que Rodríguez, con esos gestos que vieron los periodistas en la sala de prensa, le estaba preguntando a su colega si quería decir algo, y no prohibirle que abriera la boca.

En cualquier caso, los socialistas no comparten, de entrada, la necesidad de una investigación sobre lo ocurrido, y se remiten a lo que dicte, en materia migratoria, la Unión Europea. Y se preguntan dónde tendrían que sustanciarse esas pesquisas.

Combatir las mafias

Rodríguez, como ya hiciera Sánchez en su comparecencia del sábado, en la que presentó el segundo paquete anticrisis por la guerra de Ucrania, evitó las críticas a Marruecos. "Para que no quepa ninguna duda", el Gobierno, dijo, "agradece la colaboración en la defensa de las fronteras a las autoridades marroquíes" y reconoce el trabajo de las Fuerzas de Seguridad españolas en colaboración con las del reino alauí para proteger una frontera, la española, que es también de la Unión Europea.

La portavoz muestra el "pesar" por las muertes y lamenta las imágenes que "encogen el alma". Evita las críticas hacia Marruecos

Rodríguez expresó el "pesar" del Ejecutivo por la "pérdida de vidas humanas" en la frontera —"las imágenes nos conmueven a todos [...], encogen el corazón y el alma"—, pero reiteró que hay que "marcar bien dónde está el problema", y es en las "mafias internacionales" que trafican con personas y provocan estas situaciones trágicas". Mafias, añadió, que hay que "combatir con fortaleza". Además, resaltó el "compromiso" del Gobierno para con la inmigración y el "esfuerzo sin precedentes" desplegado para mejorar la inclusión de las personas migrantes, y también su respuesta ante crisis humanitarias "dramáticas", como la salida de Afganistán, cuando España se convirtió en un "ejemplo" para el mundo.

La portavoz concedió en que se están viviendo "situaciones extremas, extraordinarias", que suponen un "reto global" y que han de afrontarse con "instrumentos globales". No contestó a las valoraciones expresadas por la Unión Africana, que el domingo por la noche expresó su "conmoción y preocupación" por "el trato violento y degradante de los migrantes africanos" en la frontera de Marruecos y España, y urgió a una investigación de lo ocurrido, informa EFE.