Por qué África nunca ha ganado un Mundial... y tampoco va a ganar el de Qatar

Por qué África nunca ha ganado un Mundial... y tampoco va a ganar el de Qatar

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Ninguna de las cinco representantes en el Mundial de Qatar 2022 ha ganado su primer partido

Los cuartos de final alcanzados por Camerún (1990), Senegal (2002) y Ghana (2010) suponen el máximo hito del continente africano

Se viene repitiendo en las dos últimas décadas como una premonición inminente que nunca llega: se acerca el día en que África dominará el fútbol. Pero el tiempo pasa, los Mundiales también, y las selecciones africanas continúan atoradas en su condición de equipos destinados a caer eliminados antes de que se empiece a repartir el pastel.

No parece que en esta edición vaya a girar la historia. La primera jornada de la fase de grupos finalizó este jueves y ninguna de las cinco selecciones llegadas desde África hasta Qatar logró sumar una victoria: Senegal, Camerún y Ghana perdieron, mientras que Marruecos y Túnez lograron rascar un empate frente a Croacia y Dinamarca, respectivamente. Ghana fue la única que logró marcar un gol (metió dos), aunque de nada le sirviera, puesto que perdió frente a Portugal.

HASTA CUARTOS DE FINAL

Nunca una selección africana ha logrado superar la frontera de los cuartos de final. Camerún en 1990 (cayó ante Inglaterra en la prórroga), Senegal en 2002 (Turquía, también en el tiempo extra) y Ghana en 2010 (Uruguay, en penaltis) son las tres únicas que han conseguido colarse entre las ocho mejores. En Rusia 2018, ninguna superó la fase de grupos. Quizá alguna logre dar la sorpresa y avanzar mucho más allá en Qatar, pero no parece probable.

Pero, ¿por qué? "No hay un solo factor que lo explique, pero uno de los más importantes es que muchas selecciones carecen de una idea colectiva. Tienen buenas individualidades, pero luego son incapaces de ponerlas en práctica. Habrá una idea de fútbol y de cómo conseguir los objetivos, pero a la hora de la verdad no se trasladan al terreno de juego y los resultados no llegan", explica Lauren Bisan-Etame, recordado ex futbolista camerunés del Arsenal y el Mallorca.

Cristiano durante el Portugal - Ghanaqatar

| Agencias

Más allá de su currículum en el verde, Lauren es desde el año pasado experto técnico de la FIFA para el desarrollo del fútbol en África y, por tanto, una voz autorizada para hablar de la evolución de este deporte en el continente.

"Mi tarea principal -explica- es alinearme con las prioridades de cada país que se me ha encomendado: hacer un estudio de su ecosistema y proporcionarle las herramientas necesarias, a nivel de información e intercambio de conocimiento y financiación para que algún día llegue a alcanzar el nivel top y haya más igualdad a nivel mundial, para que se desarrollen y lleguen al nivel que todos esperamos". Y señala que no se puede hablar del fútbol africano como una realidad homogénea, puesto que cada federación y cada país tiene sus particularidades.

La toma de decisiones

"Su principal hándicap es la falta de formación táctica y de toma de decisiones del futbolista. En Europa en general y en España en particular somos muy buenos en el nivel de los entrenadores, que vemos al futbolista como un todo, como una persona con emociones, con fortalezas y limitaciones físicas, cuyo cerebro trabaja y aprende de diferentes maneras. Eso todavía cuesta en muchos lugares de África", señala por su parte el técnico español José Daniel Alfonso, analista jefe de la selección de Ghana.


| EFE

En esta línea, Alfonso expone que los menores recursos económicos de muchas federaciones frente a las europeas marcan una diferencia importante, pero también la dificultad que hay en algunos países de África para "abrir la mente". "Pueden ser muy buenos en el uno contra uno, pero les cuesta interpretar cuándo deben encarar y cuándo dar un pase. Contratar educadores es fundamental para mejorar eso, pero también tener la menta abierta para incorporar esos conocimientos. La brecha se irá acortando porque antes tenías que ir a Europa a estudiar los modelos de entrenamiento y ahora lo pueden hacer a través de internet y muchas veces gratis. La metodología la van asimilando y ya forma parte de la cultura del país de tener la mente abierta para incorporar esos conocimientos", añade.

"No faltan academias, pero tienen otro concepto. En Sudamérica y Europa, los chavales compiten en la academia desde muy pronto al más alto nivel con partidos y torneos. Cuando van subiendo escalones, esos chavales se encuentran en primeras y segundas divisiones potentísimas en sus países potentísimas. Eso en África no existe", apunta Lauren.


| EFE

Grandes individualidades

El nivel y el tipo de formación y la capacidad económica para acceder a ella son las bases de esta brecha que aún existe. Porque el talento individual abunda, ahí no existen dudas. Ahí están, solo en los últimos años, los Eto'o, Drogba, Salah, Mané, Yaya Touré... E infinidad de jugadores de orígenes africanos triunfando en selecciones europeas. La Francia campeona de 2018 contaba en su once titular con jugadores como Mbappé, Kimpembe, Kanté, Pogba, Matuidi... A los que habría que sumar, en todo el continente, a los Ansu Fati, Benzema, Rafa Leao, Saka, Lukaku... La lista es infinita.

"El topicazo de que el futbolista africano es físicamente fuerte es un dogma que se ha ido repitiendo por una idea preconcebida de que el jugador que corre está exento de calidad. Y no es cierto. África, a nivel individual, tiene futbolistas que técnicamente son brutales, más allá de su físico. Ahora debemos corregir ciertos aspectos de la formación, para que cuenten con mejor metodología y compitan a buen nivel desde más jóvenes", añade Lauren. Y así, algún día, tal vez, se cumpla la profecía y África acabe dominando el fútbol mundial.