Pedri y Gavi, los niños de oro de España

Pedri y Gavi, los niños de oro de España

Pedri responde a EFE contra quién le gustaría enfrentarse | EFE

Pedri cumple este viernes 20 años y ha apadrinado a Gavi, el 'rookie' de 18, que tiene como maestro al tinerfeño

Pedri ha ejercido como un veterano desde el primer día. Estaba más curido

España tiene un tesoro incalculable. Gavi y Pedri llegaron para quedarse desde el primer día y se han convertido en las estrellas de una selección que crecía con la sensación de ser un gran bloque, pero sin individualidades destacadas. Los dos jugadores del Barça destrozaron esta teoría y la Roja puede presumir con orgullo de tener a dos cracks. Su consieración es top, aunque sus carnets de identidad asusten por su juventud.

Gavi es el futbolista más joven de España a sus 18 años, mientras que Pedri cumplirá este viernes 20. Lo podrá celebrar en Doha con su familia, en el día libre concedido por Luis Enrique, después de un estreno brillante en el Mundial. En la pasada Eurocopa ya fue el mejor jugador español y ahora tiene la suerte de haber encontrado un socio de lujo en Gavi.

Apadrinado

Aunque es muy joven también, Pedri ha apadrinado al de Los Palacios. “Intento cuidarlo”, repite el canario cada vez que es preguntado por Gavi. El ‘26’ de la Roja pasó por lo mismo que su compañero, ganando el Golden Boy el trofeo Kopa y es el mejor consejero para administrar la fama.

Pedri le ha enseñado a Gavi a combatir los elogios comportándose con naturalidad. No cambiando nada de su juego y siendo él mismo tanto dentro como fuera del campo. Gavi sigue dejándose el alma en el campo como un juvenil y su talento brota a raudales.

La fórmula Pedri se ha demostrado la mejor para no bajar el nivel y mejorar día a día. Así lo aplican en el Barça y ahora en la selección. Los mecanismos de la Roja no son idéntico a los blaugrana, pero se asemejan.


| RFEF

Solo tres veces juntos

En realidad, en el equipo español, ambos solo han coincidido tres veces en el once inicial: en el amistoso ante Albania en Barcelona, el duelo de Nations en Zaragoza frente a Suiza y el estreno del Mundial en Doha. Tambien compartieron minutos en la segunda parte frente a Islandia en La Coruña y fueron los resulsivos en el segundo tiempo para que España llegar a la final de la Nations League con la victoria en Portugal.Pedri y Gavi se están acostumbrando cada vez más a vivir con la comparativa con Xavi e Iniesta. Como el resto de las cosas, la interiorizan sin ruborizarse ni tampoco creerse que son ya unos divos. Tener la cabeza en su sitio es parte de su grandeza y, por si las moscas, Luis Enrique y su staff están al quite.Pedri ha ejercido como un veterano desde el primer día. Estaba más curido. La Federación anda con un poco más de cuidado con Gavi. Sus apariciones públicas son muy medidas y está muy bien asesorado por el eficiente departamiento de comunicación de la FEF.

Dos formas de ser

Pedri siempre ha mostrado un alto grado de madurez. Es bromista con sus compañeros, pero también muy serio cuando toca trabajar. Gavi aún está aprendiendo con el espejo de su amigo. Su carácter es más disperso y muchas veces tiene que soportar las bromas por algunos de sus despistes. Si alguien se ha dejado algo, las miradas apuntan directamente a Gavi.

El sevillano es el ‘rookie’ y lleva su papel con buen talante ni que esté en el foco y tenga mayor protagonismo mediático que otros compañeros consagrados. Le gusta jugar y divertirse con los chicos de su quinta.

Hacer filigranas con Yéremi Pino o Nico Williams y separarse lo mínimo del balón. Cada entrenamiento es una ocasión para disfrutar y esta sensación que desprende encandila a Lucho. Fútbol en estado puro.

Arropados por las familias

La mayoría de jugadores han desplazado o contarán con el apoyo de sus familias durante el Mundial. Los padres y el hermano de Pedri ya se encuentran en Doha y presenciaron el primer partido del grupo ante Costa Rica. Por su parte, los padres de Gavi llegan el fin de semana para acudir al encuentro ante Alemania. Los familiares de los futbolistas se han repartido por distintos puntos de la capital qatarí, algunos en apartamentos y otros han preferido hoteles.