España le pega un manotazo a Costa Rica en el debut del Mundial

España le pega un manotazo a Costa Rica en el debut del Mundial

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La Roja sentencia el partido en media hora y luego colorea el triunfo con una goleada como impecable tarjeta de presentación en el torneo

Gran victoria, enorme actuación, el gol número cien (y seis más) y liderato del grupo. Nada más podía pedirse al estreno de España en el torneo, que no solo rompió una serie de tres debuts sin triunfo, sino que regaló un completo festival futbolístico a la millonaria audiencia del Mundial. Impecable tarjeta de presentación entregó una de las favoritas con el siete que le endosó a Costa Rica y que inscribió al equipo de Luis Enrique en la historia: es la victoria más abultada de todas las ediciones, superando el inútil 6-1 a Bulgaria de 1998.

Más roja que nunca por el uniforme completo del mismo color que le requirió la FIFA, España trasladó la intensidad cromática al verde césped hasta empalidecer a Costa Rica, blanca como el papel de fumar, metiéndole un gol con una cadencia exacta (minuto 11, 21 y 31) hasta liquidar el choque con prontitud y luego colorearlo con cuatro goles más. El lunar fue que el estadio Al Thumama no se llenara. El rey Felipe VI sí ocupó su butaca en el palco para prestar su apoyo a la selección en una excepcional tarde del cuadro español.

Ese esfuerzo mínimo, breve, que le exigió el duelo brindó otro beneficio: el ahorro de fuerzas para el choque contra Alemania del próximo domingo (20 h.), que saldrá más rabiosa que nunca por haber perdido los puntos que daba por ganados ante Japón. Igual que Argentina frente a Arabia Saudí. Con el mismo resultado y tras haberse adelantado en el marcador, sumó una derrota sonrojante por igual.

Una tradición rota

Cinco jugadores del Barça aparecieron en la primera alineación de España, siguiendo una tradición de los últimos años: cinco hubo en el debut de Sudáfrica, cinco en el de Brasil y cuatro en el de Rusia. La tendencia de los resultados parecía correlacionada a esa notoriedad azulgrana para pasto de los crédulos y supersticiosos, ya que se perdió en el estreno del 2010 (0-1 con Suiza) y el 2014 (1-5 con Países Bajos) y se empató en el último (3-3 con Portugal) como mal menor.

Pura casualidad. Tal vez influyeran otros motivos. Alba, Busquets, Gavi, Pedri y Ferran dieron cohesión al equipo y marcaron su estilo, que cuadra con la propuesta de Luis Enrique porque parte del mismo origen.

Influencia azulgrana

La intervención capital que tuvieron en la goleada fue irrefutable. Pedri dio dos caramelos a Olmo y Asensio para que practicaran un par de remates antes de marcar, por este orden, uno a pase de Gavi y otro a pase de Alba, víctima del penalti que transformó Ferran Torres. Gavi extendió el quinto dedito de la mano. La holgura del marcador facilitó la guinda con el debut de Alejandro Balde. Eric y Ansu se lo miraron desde el banquillo.  

La velocidad del balón resultó demoledora para los costarricenses, del mismo modo que la rápida presión de los españoles les provocaron constantes pérdidas de balón antes de traspasar siquiera la divisoria del campo. Ninguno de ellos estaba avezado a tanta viveza. Ellos juegan a otro ritmo, militantes de equipos de menor nivel.

Olmo anota el cien

Solo Keylor Navas presentaba una filiación de élite, el París Saint Germain, y es el portero y suplente. Unai Simón no salió en ninguna foto. Vistió de negro, para quienes no captaran los fugaces instantes en los que apareció por televisión. Tan fugaz como mínima fue la muestra de adhesión a la serie de protestas contra Qatar. Campbell se arrodilló, pero se levantó de inmediato al ver que nadie le siguió.

Olmo tuvo el honor de inscribir su nombre junto al gol cien español en un mundial. Empezó a sumar desde cero. Era uno de los siete debutantes de la alineación. Ningún integrante de la plantilla había marcado antes. Ni Busquets, que disputaba el cuarto ni Alba, el tercero, algo lógico por jugar en posiciones defensivas. En Rusia anotaron Diego Costa (tres), Nacho, Isco y Iago Aspas, ausentes todos. Nadie echará del trono a David Villa, líder destacado con nueve goles, a no ser que España le dé por montar una gira de espectáculos y logre su objetivo de jugar siete partidos si alcanza la semifinal. 

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