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MUNDIAL 2026

El entrenador del Mundial que estuvo clínicamente muerto: “¡Algo le ha pasado a Ståle! Tenía ese color frío que aparece cuando la circulación se detiene”

El seleccionador noruego, Ståle Solbakken, que sufrió un paro cardíaco que cambió el fútbol escandinavo en 2001. Hoy, lidera a su país en el Mundial de 2026, tras una exitosa carrera como entrenador y con la esperanza de hacer historia

Stale Solbakken, seleccionador de Noruega

Stale Solbakken, seleccionador de Noruega / LISELOTTE SABROE / EFE

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Àlex Calaff

Àlex Calaff

Entre el impresionante éxito de un Bodo/Glimt que nos ha robado el corazón a todos en la Champions League y futbolistas de la entidad de Erling Haaland, Alexander Sørloth o Martin Ødegaard, Noruega tiene el guapo muy subido de cara a este Mundial 2026. La fase de grupos no será nada fácil, midiéndose a Francia, Senegal e Irak, pero las expectativas son mayúsculas.

Desde su debut en 1938, Noruega solo ha jugado tres veces el Mundial, siendo los octavos de final su máximo techo. La presión es considerable, ya que hace casi 30 años que no participan en uno. Además, poseen un dato curioso: son los únicos que no han perdido contra Brasil, la pentacampeona, en el mayor escenario posible. Jugaron en Francia 1998 y ganaron. Un partido; 100% de efectividad contra la selección más laureada de la historia.

Noruega, después de ganar a Brasil en 1998

Noruega, después de ganar a Brasil en 1998 / FIFA

El encargado de dirigir a esta generación que quiere hacer historia no es otro que Ståle Solbakken, natural de Kongsvinger (Noruega) y leyenda en Dinamarca, donde dirigió al Copenhague en más de 500 partidos, club al que también defendió como jugador y donde protagonizó uno de los momentos más escalofriantes del fútbol en 2001.

Hablando con compañeros de la televisión noruega ‘TV 2’ pude conocer en profundidad lo que sucedió aquel casi fatídico 13 de marzo de 2001.

13 de marzo de 2001

Era un día frío en el campo de entrenamiento del Copenhague. Solbakken era jugador del equipo, uno de los mejores, para ser honestos, y también de la liga danesa. En aquel entonces, Frank Odgaard era el médico del club. Lo que parecía una jornada normal de entrenamiento para ambos se truncó de golpe y porrazo: “¡Algo le ha pasado a Ståle!”, chilló un jugador del equipo, invadiendo la puerta de su oficina.

Solbakke, en su etapa de jugador en el Copenhague

Solbakke, en su etapa de jugador en el Copenhague / Copenhague

Ståle se acababa de desplomar. Sin previo aviso. Estaba estirando los isquiotibiales y de repente cayó fulminado. Roy Hodgson, entrenador del Copenhague, y algunos compañeros, con la incredulidad del que no quiere temerse lo peor, pensaban que estaba bromeando.

Odgaard, en una entrevista al citado medio, explica que él reconoció al instante lo que estaba pasando: “Tenía ese color frío que aparece cuando la circulación se detiene”. Rápidamente, llamaron a la ambulancia. No había tiempo que perder. A su vez, el doctor empezó la reanimación cardiopulmonar, consciente de que la vida de Solbakken podía estar, literalmente, en sus manos.

No sabemos (cuánto tiempo estuvo muerto) con certeza. Diez, quizá doce minutos…

Frank Odgaard

— Médico del Copenhague en aquel entonces

Cuando llegaron los servicios médicos, el jugador estaba clínicamente muerto. ¿Por cuánto tiempo? “No lo sabemos con certeza. Diez, quizá doce minutos…”, relató Odgaard a ‘TV 2’.

Un final feliz

La historia tuvo final feliz, pero el susto fue mayúsculo. Ståle sobrevivió, seguramente gracias a Odgaard y a la eficacia de sus compañeros. Al día siguiente, Odgaard recuerda verlo andando por el hospital, tranquilo, y acompañado de muchísimas flores y cartas. No recordaba nada de lo que había pasado. “Es algo típico, uno no comprende lo que sucede con la gravedad de lo vivido. Pensaba que bromeábamos cuando le explicamos que tuvo un paro cardíaco”, relató.

El papel de Frank (Odgaard) fue crucial. Sin él no estaría vivo

Stale Solbakken

— Actual seleccionador de Noruega

Hoy, Solbakken lo tiene todo mucho más claro: “El papel de Frank (Odgaard) fue crucial. Sin él no estaría vivo”, aseguró el ahora seleccionador de Noruega. No tuvo secuelas permanentes, pero se le acabó el fútbol para siempre. Por eso, solo pudo jugar 14 encuentros con el Copenhague.

Estuvieron lado a lado cuando Solbakken se enfrentó a la prensa semanas después por primera vez tras el paro cardíaco. Evitó secuelas permanentes, pero le implantaron un desfibrilador y tuvo que retirarse como futbolista.

Solbakken, entrenador de Noruega

Solbakken, entrenador de Noruega / EFE

Periodistas de todo el mundo asistieron a la rueda de prensa en la que contó todo. Más de 100, según explican los presentes. Ya han pasado 25 años de aquello, pero aún está presente en muchas mentes vinculadas al fútbol escandinavo.

Desde ese 13 de marzo de 2001, el fútbol cambió radicalmente para ellos. Se impulsó la instalación masiva de desfibriladores y se impartieron cursos de primeros auxilios. Nunca se sabe cuándo puede ser necesario para salvar una vida.

Solbakken se aferró a la vida y pudo escribir una dilatada trayectoria como entrenador en su querido Copenhague y ahora con la selección de Noruega, a la que ha clasificado para el Mundial y con la que pretende hacer historia. “Me alegro por Noruega, pero también por él, y sobre todo porque sigue vivo. En aquel momento, estuvo muy cerca de morir”, terminó la entrevista Odgaard.