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MUNDIAL 2026

El chip de la Trionda aclara la gran polémica del Inglaterra-Noruega: el balón no tocó el cable de la spider-cam

La FIFA confirma que los datos del sensor integrado en el balón no registran contacto alguno con el cable de la spider-cam

Solbakken protesta a Turpin al descanso

Solbakken protesta a Turpin al descanso / EFE

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Xavier Ortuño

Xavier Ortuño

Una de las polémicas de los cuartos de final del Mundial 2026 tiene respuesta oficial. El gol del empate de Jude Bellingham ante Noruega, en el añadido de la primera parte del duelo disputado en el Hard Rock Stadium de Miami, quedó envuelto en la controversia después de que las imágenes sugirieran que el balón había rozado uno de los cables que sostienen la cámara aérea robotizada, la conocida spider-cam, en el saque de puerta que inició la jugada.

Según el reglamento, si el balón toca cualquier objeto suspendido sobre el terreno de juego, la acción debe detenerse y reanudarse con balón a tierra. Pero el colegiado francés Clément Turpin no interrumpió el juego, la jugada siguió y acabó con el disparo raso y cruzado de Bellingham que batió a Orjan Nyland en el minuto 45+2, estableciendo el 1-1 tras el tanto inicial de Andreas Schjelderup.

La tecnología zanja el debate

Fuentes de la FIFA han confirmado a SPORT que los datos del sensor integrado en el balón oficial Trionda, la tecnología Connected Ball que registra cada contacto en tiempo real, no muestran ningún pico en el gráfico en el momento en cuestión. Es decir, según el organismo, el esférico no llegó a tocar el cable de la cámara y la trayectoria del saque de Nyland no se vio alterada por ningún contacto externo. El gol de Bellingham, por tanto, es plenamente legal.

Indignación noruega sobre el césped

La explicación tecnológica llega después de una escena de máxima tensión en Miami. Nyland golpeó el césped con rabia tras el gol y, junto a Erling Haaland y el seleccionador Stale Solbakken, reclamó airadamente a Turpin tanto en la propia jugada como camino de los vestuarios al descanso.