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MUNDIAL 2026

Canadá rompe el maleficio: Larin da el primer punto mundialista

El exmallorquinista salvó los muebles frente a Bosnia y rescató un empate en Toronto (1-1)

Larin festeja su gol a Bosnia

Larin festeja su gol a Bosnia / X

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Clàudia Espinosa

Clàudia Espinosa

Este Mundial no dejará de sorprendernos. El BMO Field de Toronto fue testigo del primer Canadá - Bosnia de la historia. Tomaron caminos opuestos para sellar su pase: los canadienses clasificaron como anfitriones y los balcánicos superaron la repesca europea tras eliminar a la tetracampeona del mundo, Italia. Desafiaron toda lógica. El guion tenía reservado algo más. La lógica invitaba a pensar que la anfitriona, con cartel de favorita, seguiría el ejemplo de México y daría una alegría a un país que soñaba con ganar su primer partido en una Copa del Mundo. Pero todo se torció con el gol solitario de Jovo Lukić. Cuando el partido parecía sentenciado, Cyle Larin apareció para igualar el marcador y firmar el 1-1 definitivo, un tanto que permitió a Canadá sumar su primer punto en un Mundial (1-1).

Costó. Se sudó muchísima tinta. Pero la 'Hoja de Maple' logró sacudirse la presión de romper su particular maldición y empató su primer partido en una Copa del Mundo ante su propio público. Iban seis derrotas. Y tan solo dos goles anotados: Davies y Aguerd - en propia puerta -. Y eso que estamos hablando del plantel más talentoso de su historia: Alphonso Davies, Jonathan David, Tajon Buchanan, Tani Oluwaseyi o Ismaël Koné.

Davies, su capitán y gran estandarte, sufrió una nueva lesión a un mes del inicio del torneo y vio el debut de los suyos desde el banquillo. Hizo lo propio la estrella de Bosnia, un Edin Dzeko que también llegaba entre algodones, pues arrastra una lesión en el hombro sufrida durante el encuentro frente a Italia. En todo caso, el balcánico podía incluso saltar al césped si fuese necesario.

El ambiente era espectacular. La llegada de ambas aficiones fue, simplemente, brutal: marcha multitudinaria de canadienses y bosnios hacia el estadio. Para la sorpresa de muchos, se robó el protagonismo Jovo Lukic, 'tanque' de 1,90 metros que aprovechó un balón que peinó Kolasinac en un saque de esquina para inaugurar el marcador. Saltó la sorpresa en Toronto. Los canadienses dominaron y gozaron de ocasiones claras, especialmente la de Jonathan David, para igualar el encuentro, pero la falta de puntería y la precipitación de sus atacantes jugó en su contra.

En la reanudación, los locales se volcaron en ataque, casi a la desesperada, en busca del gol. Pero Bosnia resistía. Incluso Muharemovic sacó un balón bajo palos. Ya sin Jonathan David y Buchanan sobre el verde, el revulsivo de Jesse Marsch, el exmallorquinista Cyle Larin, fusiló la red con un chut imparable para desatar la locura en Toronto. Canadá rompe su maleficio.