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MUNDIAL 2026

Arnau Torelló, psicólogo: "Leo Messi tiene menos ruido mental y lo aprovecha para tener más concentración, más creatividad, mejor toma de decisiones y menos miedo al error"

El especialista en psicología del deporte analiza cómo la liberación emocional tras ganar el Mundial ha transformado el juego de Messi, reduciendo la presión evaluativa y potenciando su rendimiento natural

Leo Messi, en el Mundial 2026

Leo Messi, en el Mundial 2026 / AFP7 vía Europa Press / AFP7 vía Europa Press

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Mariona Carol

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Argentina vivió un partido más complejo de lo previsto ante Egipto. El equipo de Lionel Scaloni tuvo fases de desconexión, momentos de incomodidad y un tramo final en el que el resultado parecía en riesgo.

Sin embargo, la selección terminó resolviendo el duelo con un marcador suficiente para asegurar el pase de ronda y mantener vivo el camino en el torneo. El próximo rival será Suiza, un equipo ordenado, físico y con capacidad para incomodar a cualquiera.

Menos ruido mental, más fútbol

Arnau Torelló, psicólogo deportivo, sostiene que el estado mental de Lionel Messi atraviesa un momento singular. Según él, el capitán argentino juega hoy con una liberación que no había tenido en más de una década. Torelló explica que Messi compite con menos tensión interna, menos interferencias cognitivas y una sensación de disfrute que potencia sus capacidades.

El psicólogo afirma que, cuando desaparece la necesidad de demostrar, también desaparece parte del ruido mental. Y cuando hay menos ruido mental, suele haber más concentración, más creatividad, más fluidez, mejor toma de decisiones y menos miedo al error. Para Torelló, Messi está aprovechando ese estado para jugar con una libertad que multiplica su impacto.

Messi y la idea de la "yapa": jugar sin examen

Dentro de esta lectura psicológica encaja lo que el propio Messi expresó recientemente sobre su momento vital y deportivo. El capitán habló de la "yapa", ese concepto que en Argentina se usa para referirse a lo que viene de regalo, a lo extra, a lo que se disfruta sin obligación.

Messi lo explicó así: "Como yo digo, todo lo que estoy viendo ahora es de yapa, ¿no?" A lo que el psicólogo explicó que: "De yapa significa algo que viene de regalo, algo extra, algo que es para disfrutar. Y esto cambia muchas cosas."

Durante años, cada partido suyo pareció un examen. No solo tenía que jugar bien: tenía que demostrar, cerrar debates, responder críticas, ganar un Mundial. Esa presión evaluativa, como la define Torelló, convertía cada actuación en un juicio público. Pero eso ya terminó.

La deuda está pagada. Y cuando uno de los deportistas más observados y presionados de la historia deja de sentir que debe demostrar algo, su cerebro deja de gastar energía en protegerse y empieza a gastarla en jugar. Desaparece la amenaza, baja la tensión y aparece un Messi más suelto, más espontáneo, más creativo. Un Messi que sonríe más y que parece volver a jugar como cuando era un niño en Rosario.

El Messi liberado: un peligro para cualquiera

Torelló sostiene que cualquier deportista mejora cuando se libera. Pero cuando quien se libera es Messi, el escenario cambia por completo. El psicólogo apunta que el mejor regalo del Mundial no fue el título en sí, sino la liberación que produjo en él. Un Messi que ya no necesita demostrar puede ser el más peligroso de todos.

El argentino sigue teniendo la misma visión, la misma calidad técnica y la misma experiencia. Lo que ha cambiado es la energía mental: ahora gasta menos en protegerse y más en competir. Y eso, según Torelló, explica por qué se le ve tan fluido, tan creativo y tan decisivo.

Un desafío para Suiza y para el torneo

Con Argentina en cuartos y con Suiza como próximo rival, el foco se desplaza hacia cómo gestionar este momento emocional y deportivo.

Los argentinos llegan con dudas en el juego, pero con un Messi que atraviesa un estado psicológico privilegiado. Torelló lo resume en una idea: cuando desaparece la necesidad de demostrar, aparece el mejor fútbol.