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MotoGP

Marc Márquez, emoción desbordada: "Ya puedo estar en paz"

El piloto de Ducati consigue su séptima corona en MotoGP en una de las historias de superación más importantes del mundo del deporte

Marc Márquez totalmente emocionado tras la victoria

DAZN

Alguer Tulleuda Bonifacio

Alguer Tulleuda Bonifacio

El mundo del deporte vivió este domingo una de las historias de superación más legendarias. Porque el Mundial de Marc Márquez, el séptimo en MotoGP, es más que un título. Es más que un campeonato. Es el relato de una leyenda, de su caída, de un infierno y de su vuelta a la cima. Nadie lo había hecho antes. Y hoy le toca celebrarlo.

El piloto de Ducati consiguió cantar el alirón en Motegi, su circuito talismán, en una carrera de gestión donde sabía que no debía arriesgar para ser campeón. Marc salía desde la tercera posición y terminó segundo, un resultado que le valió para distanciarse lo suficiente de su hermano Álex en el campeonato. El título era suyo.

Tras su victoria, Marc pasó ante los micrófonos de DAZN visiblemente emocionado. Era el mundial más importante de su carrera y sus lágrimas lo demotraron: "Me cuesta hablar. Lo primero que me sale es que estoy en paz conmigo mismo. Hay mucha gente que me ha ayudado para salir de aquí", reconoce. "Las decisiones las tienes que tomar tú... pero no quiero recordar por lo que he pasado. Quiero disfrutar del ahora, eso es lo más importante. Estoy en paz. No quiero dar nombres de agradecimiento porque no acabaría, pero ellos saben quién son".

Emoción desbordada

Y su emoción no terminó ahí: "El ser humano tiene la capacidad de olvidarse de lo malo y quedarse con lo bueno. Al menos los optimistas. Y yo lo soy. He intentado responder a las preguntas que tenía dentro de mí, de forma egoísta a veces, como me aconsejaron los míos. Entré en un bucle tras la caída de Jerez, lo empeoré con una decisión totalmente mía... y tenía que salir. Con ayuda, pero he salido. Estoy en paz".

También se ha acordado de su abuelo, quien intentó evitar que Marc volviese a competir tan pasarlo tan mal: "Seguro que mi abuelo me está viendo desde arriba. Le dije que era mi última oportunidad. Seguro que lo está disfrutando tanto como nosotros", explicó entre lágrimas. "Para mí este mundial ha sido el mayor reto de mi vida que he tenido hasta ahora. Ha sido el mayor desafío, estar en la gloria, tocar fondo y volver a subir... esto me ha ayudado a ser más fuerte, a ser más controlador, pero sin perder mi ADN. He igualado a grandes nombres, es un placer, más de lo que hubiera imaginado en cualquier momento. Quiero que la gente en un futuro me recuerde porque lo he dado todo. Porque la vida es buscarlo, es intentarlo. Si no lo consigues no es un fracaso, el fracaso es no intentarlo. Yo lo he hecho y he tenido esta recompensa tan dulce".

Sobre la persona más importante de su carrera, Marc no dudó: "Mi hermano es la persona que más me ha ayudado. Tanto directa como indirectamente. El simple hecho de estar en activo me ha ayudado. Las cosas no vienen por sí solas, estoy en un momento personal de mi vida muy feliz, muy estable. El destino decía que el círculo tenía que cerrarse aquí en Japón. Y el destino ha dicho que podré descansar en paz cuando acabe todo esto". Un campeón que saborea de nuevo las mieles de la victoria. Y nadie lo merecía tanto como él.