“Ganaba y me ponía a llorar, y era a causa del dolor”

“Ganaba y me ponía a llorar, y era a causa del dolor”

Marc Márquez
Marc Márquez | Javi Ferrándiz

Marc Márquez repasa su carrera y sus peores momentos mientras espera ilusionado 2023

"Si no cuidas tu cuerpo, no puedes practicar tu deporte. Lo de Jerez ocurrió por culpa de mi mentalidad y mi ambición", lamenta el de Cervera

Marc Márquez lo ha pasado mal. Y quiere ahora resarcirse. En una entrevista concedida a GQ, en un número especial donde ocupa la portada dedicado a la conexión deporte y moda, y en el que el catalán ha sido considerado como un icono entre ambos mundos, Márquez repasa su carrera, habla sobre el documental 'All in: Marc Márquez’ que se estrenará en febrero y también de las lesiones que estuvieron a punto de llevarle a la retirada.

Tres años de frustraciones que parecen terminar y un 2023 ilusionante en el que recuperar el tiempo y las sensaciones perdidas. Marc Márquez vuelve para ser de nuevo el rival a batir. Con más ganas que nunca.

Marc recuerda el 2022 como un año muy complicado: "Honestamente, no sé ni cómo lo hice, porque no tenía la cabeza en la competición, ni la cabeza ni el físico. Hay un momento de la temporada, que no puedo más y acudo a mis doctores de Madrid y les digo: ‘Aquí pasa algo en este brazo, porque voy para atrás. Es ahí cuando realmente empiezan a evaluarlo todo y ven que hay 34 grados de rotación en el húmero”. 

Todo se puso en contra y la sombra de la retirada estuvo muy próxima: "Mi abuelo era de los partidarios de que lo dejara, porque decía que ya tenía suficiente para vivir, él es muy directo en eso y yo le dije: ‘Abuelo, te prometo que en el húmero es la última operación, pero déjame probar".

Tras la última operación y el período de reposo, Márquez no pudo terminar el año sino con una sensación agridulce, pero ahora el 2023 se presenta ilusionante: "El objetivo que me he marcado es la primera carrera en marzo. Entonces sabré cuál es el 100% de este brazo, que obviamente no será al 100% de un brazo completamente sano, pero hay que llegar al punto de que sea un brazo funcional y perfecto para montar en moto, y creo que vamos a llegar, porque noto que va mucho mejor”.

En febrero se estrena el documental Marc Márquez: All in y ahí el catalán desvela algunos secretos, como que favoreció la victoria en el Mundial de Lorenzo frente a Rossi negándose a adelantar al piloto mallorquín en Cheste: "No lo reconozco abiertamente. No es que no quisiera adelantarlo, pero adelantarlo significaba correr un riesgo muy grande. Lo que reconozco abiertamente en el documental, lo que explico, es lo que viví esas semanas. La gente me pregunta muchas veces qué cambiaría de ese 2015, y creo que lo que cambiaría es la forma en que Valentino gestionó el final del año. Cuando no eres el más rápido en pista buscas revolver las cosas para ver que puedes pescar".

Un Marc más maduro reconoce ahora que se equivocó fruto de su ansia por revalidar el título de un Mundial de MotoGP atípico cuando volvió a subirse demasiado pronto a la moto, sólo cuatro días después de la operación, y eso le llevó a hacerse más daño: la placa de titanio se rompió por un exceso de estrés al intentar abrir una puerta corredera en su casa y tuvo que operarse de nuevo a los 13 días: "Si no cuidas tu cuerpo, no puedes practicar tu deporte. Lo de Jerez ocurrió por culpa de mi mentalidad y mi ambición, pero todo lo que logré de 2013 a 2020 lo conseguí también por esa mentalidad y esa ambición, así que si coges los 10 años en conjunto, la balanza está equilibrada".

Marc se sometió a su última intervención el 3 de junio de 2022, apenas cinco días después del Gran Premio de Italia. La operación fue exitosa al eliminar prácticamente toda la rotación del húmero y no se afectó el nervio radial. El ocho veces campeón del mundo estaba de nuevo en las mejores condiciones para recuperar su trono.

Pero tenía que recuperarse plenamente de la cirugía y eso no le gustó a Marc. “Me quedé mirando al doctor y le dije: ‘Mira, yo soy un animal salvaje al que tienes ahora mismo dentro de una jaula. Cuando la abras, voy a salir corriendo, así que ábrela sólo cuando me veas listo, cuando sepas que no va a haber riesgo’. Se lo dije así, tal cual, y él lo entendió y me dijo: ‘Pues tres meses quieto’. Se lo pedí así porque ya había vivido la experiencia de precipitarme, y si el doctor me dice que al mes o al mes y medio puedo probar la moto, sé que me voy a ir a probarla".

Superadas sus lesiones, sabe que ahora empieza una nueva etapa. “Por mi mentalidad, si sigo compitiendo es porque veo posibilidades de conseguir buenos resultados y de que el trabajo tenga una compensación. Tal y como ha ido mi carrera deportiva, competir por competir, competir para rellenar la parrilla de salida, no tiene sentido para mí. No soy así. Pero aparte es que llegó un momento en que el sufrimiento superaba a la pasión, y me dije: ‘O le pongo remedio o no compensa seguir compitiendo’, porque me estaba restando mucha calidad de vida, no sólo era fracaso tras fracaso, sino también un dolor constante, y el dolor me cambiaba el carácter, ya ni siquiera sonreía. Ganaba y me ponía a llorar. A mí lo que me sale cuando gano es festejar, celebrar, reír con los míos… Pues entonces me salía al revés y era a causa del dolor, del dolor que sufría constantemente en el brazo, que no podía olvidar".