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Álex Márquez: "¿El objetivo tras un subcampeonato? Repetirlo, empezar mal no significa que acabemos igual"

El piloto catalán espera un 'click' en el GP de España (del 24 al 26 de abril) y sonríe al ser cuestionado sobre su futuro en KTM a partir de 2027

Álex Márquez: "Si en Jerez va mal, no significa que vayamos a ir mal todo el año”

Atlas News

Denís Iglesias

Denís Iglesias

Madrid

Álex Márquez no tiene prisa. Nunca la ha tenido, pese a vivir de la velocidad. El pequeño de los Márquez siempre ha confiado en el proceso y no va a dejar de hacerlo después de lograr un subcampeonato histórico tras la estela del renacido Marc. El piloto de Gresini sigue fiel a sí mismo. Da igual que el viento le empuje hacia KTM. Su objetivo es el mismo que se marcó a principio de temporada: repetir lo vivido. Alimentar a la Ducati y mirar más allá de los 28 puntos (8º) que ha sumado en los tres primeros grandes premios.

“¿KTM? Ya fui naranja en Moto2”

“Cuando vienes de una moto tan idílica a otra, tú te tienes que adaptar. He hecho autocrítica para entenderlo todo. Hay que tener paciencia. Los puntos que has perdido al principio por no aceptar la situación luego los puedes echar de menos”, reflexionó Álex Márquez en un acto de Momoven, la empresa de alquiler de motos de la que es socio. En las primeras carreras del año, la Ducati Desmosedici GP26 se ha mostrado más complicada de conducir, lo que ha permitido a Aprilia y KTM ganar terreno.

Álex Márquez, piloto de Gressini Racing, durante un acto de Momoven, empresa de la que es accionista.

Álex Márquez, piloto de Gressini Racing, durante un acto de Momoven, empresa de la que es accionista. / MOMOVEN

“No me ha sorprendido la superioridad de Aprilia, sí la tranquilidad con la que lo hacen. Es una moto muy estable y con mucho agarre. Cuando vas detrás, ves que no se mueve. En Ducati, a las oficiales se les encuentra el truco después de cinco o seis carreras. Me ha sorprendido Aprilia como conjunto, no un solo piloto”, opinó sobre el fabricante que lidera este inicio de Mundial, con Marco Bezzecchi y Jorge Martín a la cabeza de una clasificación que también tiene a Pedro Acosta (KTM) en el tercer puesto.

El color naranja dominó toda la estancia desde la que Álex Márquez atendió diligentemente a los medios. ¿Una alegoría a KTM, su próximo —no oficial— destino? “Yo ya fui naranja en Moto2 —Momoven Racing también lo es—, pero ahora soy celeste”, bromeó, en alusión a Gresini. “¿KTM? El año pasado no fue real por la crisis financiera, pero si miras los años anteriores siempre estaban ahí. Este año han vuelto al nivel que realmente tienen. Hace un año se decía que era la segunda mejor moto”, analizó.

“¿Consejos para Marc? Bastante tengo yo”

Álex Márquez no se desviará un ápice del guion que trazó con éxito la pasada temporada. Él mismo es su referencia. “¿El objetivo tras el subcampeonato? El mismo, repetirlo. No ha cambiado. Hay que darle la vuelta. Cuando las cosas van mal, seguir creyendo me motiva más”, insistió el de Cervera, quien evitó dar lecciones al piloto con el que mantuvo una lucha memorable el curso pasado. “Tengo suficiente trabajo como para saber qué necesita Marc”, bromeó.

“Creo que está siendo inteligente. Ha cometido errores, pero lo importante es no perder el tren. Esos puntos que ahora parecen muchos, luego no lo son tanto. Está gestionando bien la situación”, añadió sobre su hermano, quinto en la general. Ambos esperan con ganas el GP de España, que se disputa en Jerez del 24 al 26 de abril. “Ojalá sea Jerez el punto de inflexión, como el año pasado. Pero si va mal, no quiere decir que vaya a ir mal todo el año”, razonó.

Siempre con los pies en el suelo: “Estar de moda o no en el deporte es muy pasajero. Vales lo que has hecho en la última carrera porque la memoria es muy corta. Cada carrera es importante. Me puedo sentir algo más valorado por equipos o fábricas, pero eso no me cambia nada. Hay que demostrar día a día y lo que has hecho en el pasado no sirve absolutamente de nada”, sentenció el subcampeón, dispuesto a darle la vuelta a una temporada que apenas acaba de empezar.