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FÓRMULA 1

Una visita por dentro a Neuburg, la fábrica donde Audi quiere cimentar su llegada a la Fórmula 1

La marca alemana abre las puertas en exclusiva para mostrar sus progresos antes de su aterrizaje al Gran Circo

Banco de pruebas de inyectores en la planta de Neuburg

Banco de pruebas de inyectores en la planta de Neuburg / TSP

Alguer Tulleuda Bonifacio

Alguer Tulleuda Bonifacio

Múnich

Audi no ha llegado a la Fórmula 1 por estar. Lo ha hecho para ganar. Es prácticamente imposible asegurar el éxito en esta categoría por más recursos de los que dispongas, aunque estar bien preparado es siempre el primer paso para terminar siendo campeón. Si no es ahora, en un futuro. Y eso es algo que la marca alemana ha tenido claro desde un principio.

Ir a esta guerra que es la Fórmula 1 requiere de tener las mejores armas. Más todavía si tu objetivo es terminar siendo campeón para 2030. En Audi, esa complicada puesta a punto se consolida a través de dos sedes con competencias técnicas específicas. La primera está en Hinwil, Suiza, donde el equipo desarrolla y construye los monoplazas. La otra, capital con el cambio de normativa y el paso a los motores híbridos, se encarga de la fabricación de la cadena cinemática completa, es decir, del sistema de propulsión: la unidad de potencia. Está en Neuburg an der Donau, en Múnich, donde SPORT ha podido acceder en exclusiva para conocer de primera mano el desarrollo de Audi a poco más de tres meses de su primera carrera en la Fórmula 1.

Era la primera vez que la marca alemana abría sus puertas para mostrar cómo se está desarrollando su puesta a punto para su desembarco en 2026. La espera valió la pena; Audi se esforzó en demostrar que por mucho que sea un equipo novato en esto del Gran Circo, su experiencia -siempre ganadora- en el mundo del motorsport no les hace empezar precisamente desde cero.

Una fábrica de película

Un primer vistazo a Neuburg an der Donau es suficiente para darse cuenta de que es una infraestructura colosal; 47 hectáreas de área donde se congregan proyectos de todo tipo, desde el Dakar hasta el DTM, pasando por la Fórmula E o Le Mans. Y ahora la Fórmula 1, el último paso de los alemanes para completar su dominio en el mundo del motor. Es algo que todo trabajador de Audi puede recordar diariamente en la sala principal, donde están expuestos todos los trofeos de Audi hasta la fecha. No son pocos precisamente.

Vista a través de una cerradura de uno de los bancos de pruebas en el sitio de Neuburg

Vista a través de una cerradura de uno de los bancos de pruebas en el sitio de Neuburg / TSP

La visita guiada de las instalaciones -o al menos aquella que Audi puede mostrar a los periodistas- empieza en una sala que bautizan como 'Mission Control'. Ordenadores curvos, pantallas gigantes al principio de la estancia con miles de números, componentes de alta tecnología... a primera vista parece algo más parecido a la NASA que a una fábrica de F1, pero Audi no escatima en gastos para cumplir con sus objetivos. Es algo propio de la ciencia ficción donde los responsables explican cómo monitorean incontables datos en directo para su uso y análisis.

Es necesario puntualizar que para este punto, Audi ha requisado todos los dispositivos móviles a los presentes. No se pueden permitir ningún descuido, menos a falta de poco más de tres meses para su aterrizaje en la Fórmula 1. Y todavía falta mucho trabajo por hacer. Se constata cuando al llegar a la sala ICE (Internal Combustion Engine), Stefan Dreyer, responsable técnico de la sede de Audi, nos comenta que están "desbordados". En esa estancia los ingenieros vienen y van mientras terminan la puesta a punto de algunos de los componentes del motor.

Un proyecto a fuego lento

Son algunas las píldoras que nuestro particular guía nos comenta por el camino. "Los otros están a otro nivel", admite. "Tardaremos, pero los terminaremos cogiendo". Tampoco ocultan que será un aterrizaje complicado donde es totalmente probable terminar en la cola de la parrilla. Es turno ahora para ir al piso inferior, donde sorprende ver todavía zonas en construcción, incluso ahora a tres meses del inicio de la competición. "La Fórmula 1 es otro nivel", nos comenta Stefan. "Hemos tenido que construir todo desde cero".

Almacén logístico central en la planta de Neuburg

Almacén logístico central en la planta de Neuburg / TSP

En esta zona inferior es donde se desarrollan ciertos componentes electrónicos de la unidad de potencia. No es prudente descuidarlos, especialmente con el cambio de reglamentación que llegará en 2026. La futura normativa ofrece una gran libertad en el ámbito de la batería de alto voltaje y el MGUK, incluido el inversor CU-K, que son elementos clave para la conversión de la energía cinética en energía eléctrica durante la frenada. En ese apartado, prácticamente no hay restricciones y la competencia es máxima, aunque Audi se beneficia de su experiencia en materia de electrificación en otros programas de motorsport desde 2012 para poder tener una ventaja competitiva con el resto de competidores. Cualquier ayuda es poca.

Los otros están a otro nivel. Tardaremos, pero los terminaremos cogiendo

Stefan Dreyer

— CTO Audi Formula Racing

Nuestra visita está llegando al final, no sin antes pasar por una última estancia, la que bautizan como "Quality Management". Es donde se analizan componentes del motor, una especie de laboratorio donde comentan "se estudia todo al milímetro". Se convierte en tarea imposible saber a qué se dedica cada máquina de la sala, aunque hay algo que sí tiene un lenguaje universal y es un calendario en la pared. Tiene la fecha del 8 de marzo marcado en rojo, la del inicio del proyecto de Audi en la Fórmula 1.

Desarrollo y montaje del Sistema de Recuperación de Energía (ERS) en la planta de Neuburg

Desarrollo y montaje del Sistema de Recuperación de Energía (ERS) en la planta de Neuburg / TSP

Precisamente para recordar esa proximidad de la fecha límite hay en ciertos espacios un contador gigante, donde los segundos corren a toda prisa esperando llegar al cero final en Melbourne. "El objetivo es llegar. Y a partir de ahí, ir paso a paso". El tiempo apremia, aunque Audi puede decir con orgullo que está más que preparada para afrontar el reto de la Fórmula 1. No es uno cualquiera, como recuerdan constantemente, pero que tiene unos plazos estrictamente marcados. Y ese horizonte pasa por pelear por el título en 2030. Si se trata de un objetivo demasiado ambicioso, solo el tiempo lo dirá.

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