Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Fórmula 1

Max, a corazón abierto: "Tener una hija no me hace más lento"

“La F1 es solo una parte corta de tu vida, espero. Lo que pase estos años en el Mundial no va a definir si voy a ser feliz o triste a largo plazo. La vida sigue", afirma Verstappen. “¿Me miro en el espejo y me creo el mejor? ...tienes que creerte el mejor, si no, no llegas".

Max Verstappen, vigente campeón de F1

Max Verstappen, vigente campeón de F1 / Eric Gay / AP

Laura López Albiac

Laura López Albiac

Max Verstappen se sinceró en el podcast brasileño  'Pelas Pistas' , que presenta su cuñado Nelsinho Piquet. Habló de aspectos personales, de su reciente paternidad, de sus inicios en el automovilismo de la mano de su padre Jos, ex piloto de F1 y de su legado como tetracampeón del mundo, que le sitúa entre los mejores de la historia.

El piloto de Red Bull evocó sus comienzos junto a su padre: “Como niño, tienes que creer que eres el mejor. Al menos así crecí yo. Tienes que creer que puedes ganarle a cualquiera. Cuando llegué a la Fórmula 1, decía ‘soy el mejor’, pero también sabía que debía aprender, tener más experiencia para entender mejor el fin de semana de carrera y ser consistente”.

“Cuando corría en karting, pilotaba para la fábrica de CRG, pero llevábamos los karts de regreso a casa, los preparábamos nosotros mismos y mi padre también ajustaba los motores. Ganar esas carreras juntos era algo muy especial”, recordó con cariño.

“El problema es que en nuestro deporte, el karting no es lo mismo que un coche de carreras. El kart lo deslizas siempre, por la forma del eje. Un monoplaza es lo opuesto: la parte trasera debe estar siempre pegada. Cuando pasás a los monoplazas, ya no hay vuelta atrás. No participo en una prueba de karting seria desde 2016, el año en que debuté en la Fórmula 1. El karting queda para divertirse, no para entrenar de verdad”, precisó.

Verstappen no evitó las críticas a la moda de circuitos urbanos en la F1. Apuntó que los actuales “demasiado grandes, anchos y pesados” para ese tipo de trazados y señaló que "por ejemplo, si Mónaco no existiera en el calendario y hoy propusieran correr ahí, sería imposible”.

Confesó que le hubiera gustado correr en otra época: “Principios de los 2000, entre 2000 y 2005. Solo el sonido de esos motores ya valía la pena, las emociones que producían eran increíbles. Ahora parece el coche una aspiradora por la recta... Es mejor para los oídos, pero la emoción es mucho menor”.

Max, con su hija Lily el pasado verano

Max, con su hija Lily el pasado verano / Facebook

Y habló de su reciente paternidad, que según él, no afecta su rendimiento en pista: “Tener una hija no me hace más lento. Todos los que dicen eso se equivocan, es una tontería absoluta. Pero sí cambió mi manera de afrontar, por ejemplo, malos resultados: ahora llego a casa molesto por una carrera, veo a la bebé sonreir y se pasa todo lo malo, pienso que lo más importante es ver a mi familia feliz”.

“La F1 es solo una parte corta de tu vida, espero. Lo que pase estos años en el Mundial no va a definir si voy a ser feliz o triste a largo plazo. La vida sigue y hay muchas otras cosas por hacer”, añadió.

Sobre la estrella emergente de Brasil, en la F1, Gabriel Bortoleto, aseguró que “Lo que me gusta de Gabi es que siempre es él mismo, pase lo que pase. En este mundo hay mucha gente que busca acercarse a ti por interés. Hay que saber quiénes son los amigos verdaderos y tener a la gente correcta alrededor para mantener los pies en la tierra”.

Por último, Max habló de sí mismo: “¿Me miro en el espejo y me creo el mejor? No soy de los que se miran al espejo diciendo eso… Pero tienes que creerte el mejor, si no, no llegas. ¿El mejor de la historia? Siempre me parece injusto comparar a los mejores de cada época. El deporte evoluciona y cada generación tiene a sus propios grandes”.