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La F1 responde a los críticos... y también a Verstappen

Stefano Domenicali , CEO de la F1, defiende el nuevo reglamento ante los críticas de pilotos y aficionados, asegura que "el espectáculo es mejor ahora" y niega que los adelantamientos actuales sean "artificiales"

Verstappen habla con Domenicali en el paddock

Verstappen habla con Domenicali en el paddock / F1

Laura López Albiac

Laura López Albiac

El CEO de la Fórmula 1, Stefano Domenicali, en una entrevista concedida a Autosport en Londres, aborda la polémica suscitada por el nuevo reglamento que ha entrado en vigor en 2026 y para los próximos cuatro años. Tras las críticas masivas de aficionados y la mayoría de las estrellas de la parrilla, la FIA y la FOM debaten estos días con los equipos los posibles ajustes que necesita la normativa, especialmente en materia de seguridad y en clasificación.

De todo ello ha hablado abiertamente Domenicali, que defiende el nuevo rumbo del campeonato y responde a las quejas de los pilotos, en especial Max Verstappen, que amenaza con retirarse si se mantiene el reglamento actual por considerar que la gestión de las baterías propicia un pilotaje “antinatura”.

"Veo un resultado increíble en términos de positividad por parte de la mayor parte de la afición en cuanto al efecto del nuevo reglamento en las carreras”, advierte el italiano, con matices. “Sin duda, acepto las críticas relacionadas con ciertas situaciones que tenemos que gestionar, principalmente en lo que respecta a la clasificación. Siempre ha sido el momento en el que el piloto tiene que darlo todo y ver cuáles son realmente los límites físicos del coche y del piloto. Esa es un área en la que estamos trabajando estas semanas, junto con los pilotos y los equipos, coordinados por la FIA, para ver cuál podría ser el ajuste adecuado sin perder el rumbo, sin pánico, con una base sólida, estando preparados para contar con diferentes opciones", explica.

"Hace cinco años, los fabricantes pensaban que la única forma de avanzar en su participación en el automovilismo era optar por una proporción 50-50 eléctrico y combustión. Ese fue el punto de partida. Hay que mejorar el reglamento, como siempre que hay algo totalmente nuevo, porque ese cambio radical nunca ha sido tan grande”, subraya Domenicali.

A la defensiva

Las tres primeras carreras, en Australia, China y Japón, registraron un aumento en la asistencia de público, mientras que la F1 asegura que la audiencia televisiva en sus principales mercados también ha aumentado interanualmente en una media del 25% (no así en España). "Si miro las encuestas con los nuevos aficionados a la Fórmula 1, el resultado es magnífico. Hay mucha acción y eso es lo que la gente quiere ver", argumenta Domenicali, muy reacio a las críticas.

"Criticar por criticar no ayuda a nadie y realmente no tiene ningún efecto. Creo que las conversaciones que se han mantenido desde hace muchos meses con la FIA, con los equipos y ahora aún más con los pilotos, van por buen camino. Hay reuniones previstas, de hecho esta semana y también la próxima antes de Miami, para ver qué se puede hacer para mejorar o ajustar la situación. Esperemos que, antes de Miami, la FIA nos informe de cuál sería el ajuste que se llevaría a cabo teniendo en cuenta dos aspectos. El primero es la clasificación, intentar ir al máximo de potencia o de frenada. Y, por otro lado, asegurarse de que ciertas preocupaciones que los pilotos han destacado se solucionen".

Domenicali no considera “artificial” el aumento de los adelantamientos relacionado con la batería y lo compara con los turbos de los 80 o con el DRS, que inicialmente se consideró artificial pero ayudó a dar más emoción a la categoría. "¿Qué es artificial? Un adelantamiento es un adelantamiento. La gente tiene poca memoria, porque en la era de los turbos había que ahorrar combustible en la carrera porque, de lo contrario, el depósito era demasiado pequeño. Y eso forma parte del juego", recuerda.

Sobre las duras acusaciones de Max Verstappen, el italiano asegura que “hemos hablado muchísimas veces y entiendo sus comentarios. Se muestra muy dispuesto a aportar sugerencias. No quiero caer en la trampa de crear antagonismo, no es mi forma de ser ni la imagen que queremos proyectar, así que vamos a trabajar juntos”, dice, tendiendo la mano al holandés.

“Es el mejor piloto, varias veces campeón del mundo y, por supuesto, hay que escuchar su opinión. Pero Max también sabe que su opinión tiene peso y debe respetar ese peso porque a veces algunos pueden malinterpretarlo. Y eso es algo que no debemos permitir”, apunta.

Respecto al resto de pilotos, poco receptivos ante la nueva normativa, Domenicali asume que necesitarán convencerles con el tiempo: “Saben que me importan sus opiniones y quiero que participen, pero hay que tener en cuenta ciertos aspectos. Si hablas con los pilotos que están delante, siempre están muy contentos porque ganan. Los demás pueden estar frustrados, también porque prefieren una forma diferente de correr”.