Un antes y un después para Carlos Sainz tras el éxito de Silverstone

Un antes y un después para Carlos Sainz tras el éxito de Silverstone

Sainz, celebrando su victoria en Silverstone
Sainz, celebrando su victoria en Silverstone | Scuderia Ferrari

Carlos Sainz confía que su primera victoria en Fórmula 1 sea la primera de muchas y le catapulte en la batalla por el título

“Nunca dejé de creer en que esta victoria llegaría. En mi carrera nada ha sido fácil, pero este es el mejor ejemplo de que con esfuerzo todo es posible”, subraya

De todas las lecturas sobre la victoria de Carlos Sainz en Silvestone (la primera para él en Fórmula 1 después de 150 grandes premios), la más acertada corresponde a su padre, Carlos Sainz sénior. El veterano piloto, en su día bicampeón del mundo de rallies, ha recordado que hubo “un antes y un después” de su primer triunfo en el Rally Acrópolis, que aquello catapultó definitivamente su carrera y le dio la confianza necesaria para desafiar a cualquier rival. A partir de ese momento llegaron 25 victorias más y dos títulos (1990 y 92), al margen de sus éxitos posteriores en el Dakar.

En el mejor fin de semana de su vida, Carlos Sainz se ha sacado de encima un enorme peso al estrenar su palmarés de poles y triunfos, pero también al imponer su criterio en el muro de Ferrari al menor atisbo de preferencia por Charles Leclerc, dejando claro que puede aspirar al título sin desmerecer a su compañero. “La primera victoria siempre es un alivio. La pole no lo era, pero la victoria sí. Ahora estoy seguro de que voy a luchar por más, seguiré mejorando con este coche para hacerlo posible”, valoró Sainz después de que el himno español sonara en el podio de la F1 nueve años después del último éxito de Fernando Alonso.Sainz comenzó la temporada sin sentirse cómodo con el F1-75. Mientras Leclerc exprimía todas las virtudes del nuevo Ferrari y parecía lanzado en el Mundial (llegó a tener 46 puntos de ventaja con Verstappen), Carlos no conseguía rendir al nivel de su compañero. Pero no tiró la toalla. De algo tenían que servir las enseñanzas de papá Sainz, que ha guiado su carrera desde el karting con máxima exigencia y le ha inculcado su espíritu competitivo y perfeccionista. “Hay que agachar la cabeza y seguir trabajando”, dijo Carlos en Barcelona, en vísperas del último GP de España.

“Hay que creer”

En esa carrera, Sainz acabó cuarto, Leclerc sufrió su primer abandono y Verstappen le arrebató el liderato. La tendencia empezaba a invertirse y en Mónaco el madrileño ya peleó por la victoria. Y tras el abandono en Bakú –por avería–, en Canadá Carlos puso contra las cuerdas a Verstappen en un agónico final. El duelo se acabó decantando a favor del neerlandés pero el español estuvo más cerca que nunca de su objetivo. Hasta Silverstone.

“Nunca dejé de creer en que esta victoria llegaría. Este año ha sido duro para mí, pero si algo me ha demostrado este deporte es que todo puede cambiar muy rápido y hay que estar preparado para aprovechar la oportunidad. En mi carrera nada ha llegado fácil, pero este es el mejor ejemplo de que con esfuerzo todo es posible”, subraya Sainz.

“Durante la carrera me decía a mí mismo que aunque estuviera sufriendo, me tenía que mantener lo más cerca posible de Charles. Luego tuve que empezar a gestionar el combustible y Lewis empezó a alcanzarme muy rápido. Pero cuando salió el coche de seguridad sabía que podía lograrlo, era el primero con blandos. Sabía que iba a adelantar a Leclerc, pero no quería afectar su carrera y quería hacerlo lo más limpio posible”, resume el piloto madrileño, de 27 años.

Doce carreras

El resultado de Gran Bretaña puede marcar un punto de inflexión para Sainz, incluso en clave de campeonato. Es cierto que Verstappen aún tiene 34 puntos de ventaja sobre Sergio Pérez, 43 respecto a Leclerc y 54 más que Carlos, pero ya hemos visto esta temporada que los problemas fiabilidad están siendo una constante y el Mundial puede dar aún muchas sorpresas.

El propio Sainz ponía el acento en este aspecto el viernes, después de que Ferrari anunciase que montaría su tercer motor, el máximo permitido sin penalización: “Cuando llevas los coches al límite, como estamos haciendo en la parte delantera de la parrilla, estas cosas pasan. A lo largo de la temporada siempre va a haber problemas de fiabilidad, para un equipo u otro. Por eso, todo sigue abierto”.

Quedan aún 12 grandes premios, más de media temporada: “Mis sensaciones con el coche son mucho mejores y en Austria podemos afinar los reglajes. Hay que focalizar en las carreras, porque si llegan más victorias eso nos devolverá a la lucha por el título”, sentencia Sainz, sin tiempo para celebraciones, ya rumbo al Red Bull Ring.