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Fórmula 1

Carlos Sainz retrata a Ferrari

A base de esfuerzo y resiliencia, el piloto de Williams consiguió un podio histórico con su nuevo equipo que también es un mensaje directo a Ferrari

Sainz, eufórico tras su podio en Bakú

Sainz, eufórico tras su podio en Bakú / Associated Press/LaPresse / LAP

Alguer Tulleuda Bonifacio

Alguer Tulleuda Bonifacio

Es la historia de una redención. Es el relato de alguien frustrado, resignado a encajar un golpe tras otro estos últimos tiempos que ahora sonríe finalmente. Y de oreja a oreja. Lo hace porque ha superado una tormenta que ha puesto a prueba su valía como piloto como nunca antes. Pero Carlos Sainz no ha conseguido llegar a donde está por casualidad. Y ahora le toca disfrutar de una tregua tan merecida como justa.

Porque el podio conseguido en Bakú no es uno más. Ni para Carlos Sainz ni para Williams. Es el primero de la escudería británica desde 2021, pero también con el que el madrileño consigue debutar con su nuevo equipo. En el camino han quedado meses de malas estrategias, golpes de infortunio, errores inoportunos de pilotaje, choques... parecía difícil de explicar, pero a Carlos Sainz simplemente la moneda nunca le salía cara con Williams. Al menos hasta ahora.

Bakú, un oasis en medio del desierto

Pero llegó Bakú. Y con Bakú llegó la primera alegría de Carlos con Williams. Su octava posición como mejor resultado esta temporada no hacía justicia al ritmo mostrado durante todo el curso por el español. Ni tampoco lo hacían los 16 puntos cosechados hasta ahora por los 70 de su compañero de equipo, Alex Albon. Azerbaiyán llegó como un oasis en medio del desierto para que Carlos tuviese una pequeña tregua. Y, por primera vez en toda la temporada, lo aprovechó.

FOTODELDÍA BAKU (Azerbaiyán), 21/09/2025.- El tercer clasificado, el español Carlos Sainz Jr. (i) de Williams, el ingeniero jefe de Red Bull Racing, Paul Monaghan, y el primer clasificado, el holandés Max Verstappen, celebran en el podio después del Gran Premio de Fórmula 1 de Azerbaiyán 2025 celebrado en el Circuito de la Ciudad de Bakú en Bakú, Azerbaiyán, el 21 de septiembre de 2025. EFE/EPA/ALI HAIDER

Carlos Sainz en Bakú, Azerbaiyán / ALI HAIDER / EFE

La mejor noticia para Sainz quizás sea que su podio en Bakú llegó simplemente por méritos propios. Sin una carrera excesivamente loca ni la aparición de factores climáticos como la lluvia de por medio. Carlos simplemente fue más rápido que sus rivales a bordo de su Williams. No le bastó para alcanzar a Russell o a Verstappen, pero sí para ser tercero y bañarse en champán con merecimiento. Una tercera posición que sabe a gloria.

“No puedo describir lo contento que estoy y lo bien que me siento. Es mejor que el primer podio de mi carrera", explicaba Carlos. "Hemos luchado duro y hemos demostrado que cuando sale todo bien, podemos hacer cosas increíbles. Clavamos la carrera, no cometimos ningún error y batimos a coches que parecían imposibles de batir”, resumió Carlos nada más bajarse del coche. “Es una lección de vida, hay que confiar en tu equipo, en la gente a tu alrededor, en los procedimientos, en el trabajo, porque al final da resultado”, ha insistido el madrileño.

Un sueño cumplido

"Ayer dije que el podio era soñar, pero soñar es gratis y algunos sueños se cumplen, como me ha enseñado la vida todos estos años", explicó. "Seguir trabajando con la cabeza baja y que, después de un año tan difícil, llegue la primera oportunidad de hacer podio y lo consigas... Si ha llegado este año a saber lo que puede llegar en el futuro. Si nos ha pasado todo eso es porque iba a venir este podio. Eso te demuestra que hay que seguir, porque todo llega”.

Y, como no podía ser de otra forma, tras Bakú llegaron las comparaciones con Lewis Hamilton. Porque mientras que el británico todavía no se ha subido al podio con Ferrari, Carlos sí lo ha hecho con Williams. El piloto al que Ferrari descartó en beneficio del británico es feliz ahora al lado de su nueva familia, mientras que en Maranello no entienden qué deben hacer para que el siete veces campeón del mundo cobre vida a bordo de su coche. El día y la noche.

Tampoco perdió de vista el trabajo de su excompañero de equipo Charles Leclerc. Tras una nueva frustrante del monegasco con Ferrari, Charles preguntó si Carlos había terminado en el podio. "Buen trabajo", replicó de manera irónica tras recibir la confirmación de su equipo. Un mensaje contundente que profundiza en la herida que Ferrari tiene abierta desde hace tiempo, un equipo a quien Carlos Sainz ahora retrata con su primera gran actuación con Williams. Y las que quedan por llegar.