El análisis y las claves del GP de España de F1

El análisis y las claves del GP de España de F1

Montmeló vivió un gran domingo
Montmeló vivió un gran domingo | EFE

El GP de España se ha disputado con más de 120.000 aficionados en las gradas y con enorme exigencia por las temperaturas extremas

En Barcelona hemos podido constatar que los últimos cambios de formato de la Fórmula Uno no convencen a nadie

Max Verstappen se ha impuesto en una carrera repleta de alternativas en la que Charles Leclerc ha sufrido un duro castigo al tener que abandonar cuando lideraba la carrera con solvencia. Mercedes ha mejorado sustancialmente en Barcelona, donde dos errores en las primeras vueltas han pasado factura a Carlos Sainz.

UN CAMPEONATO MUY ABIERTO E IMPREVISIBLE

Los errores están marcando el inicio del campeonato y la igualdad es tan grande que los pequeños fallos pueden decidir la contienda. Verstappen, que tuvo problemas en Bahrein y Australia, ha visto como la moneda caía de su lado en Barcelona, una carrera que se le había puesto cuesta arriba después de salirse en la curva 4 de la octava vuelta. El holandés, que ha recuperado 52 puntos en los tres últimos grandes premios, es el nuevo líder.

En el análisis de este GP de España hay que constatar que Max es mucho Max, que Pérez es un excelente escudero y que Red Bull es un gran equipo. De todas formas, Leclerc es un serio aspirante y Ferrari necesita que Sainz recupere su mejor versión. De todas formas, la nota más positiva y que también puede ser decisiva para el campeonato, es la notoria mejoría de Mercedes. Los ajustes aerodinámicos han dado resultado y ahora deben ratificarlo en Mónaco, el próximo domingo.

EL PÚBLICO VUELVE A LLENAR EL CIRCUIT

Impresionante el ambiente que se ha vivido durante el fin de semana en el Circuit de Barcelona, que ha recuperado las audiencias más altas de su historia justo después de renovar su acuerdo con la F1 hasta finales del 2026. Más de 100.000 aficionados se han dado cita en el trazado catalán, algo que no se daba desde 2007 y pudieron vivir en directo y bajo un calor sofocante todo el espectáculo de la Fórmula Uno.

Pese a que se ampliaron las tribunas, se colocó el cartel de ‘sold out’ –todo vendido- y la apuesta de futuro por parte de las instituciones catalanas parece un hecho. Una concentración de gente de este nivel siempre conlleva problemas y ellos, principalmente, se dieron por las largas colas que hubo tanto a la entrada como a la salida y también por el transporte público, ya que a la salida hubo aficionados que se quedaron tirados.

UN FORMATO QUE NO CONVENCE

Mientras la F1 está meditando si ampliar a seis las carreras al Sprint y extender el calendario a 25 grandes premios en 2023, en Barcelona hemos podido constatar que los últimos cambios de formato no convencen a nadie. El programa se ha reducido a tres días, quitando teóricamente el jueves, pero a la hora de la verdad no ha cambiado nada porque el personal de los equipos y los pilotos llegan al circuito el mismo día. La diferencia es que la actividad del jueves es privada y los actos públicos –los organizados por la F1- se limitan a tres días.

El viernes hay dos tandas de entrenamientos de una hora cada una, empezando la primera a las 14:00, pero antes todos los pilotos hablan con los medios sobre sus impresiones de una carrera que pocos minutos después la realidad les puede hacer cambiar sustancialmente de opinión. El formato no gusta y los equipos aprietan para revertirlo cuanto antes