Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

NOTICIA SPORT

NOTICIA SPORT

FÓRMULA

Así se fraguó el acuerdo de la renovación de la Formula 1 con el Circuit de Barcelona-Catalunya

La renovación del Gran Premio de Fórmula 1 en el Circuit de Barcelona-Catalunya se logró gracias a la amistad entre Stefano Domenicali y Oriol Sagrera, así como el esfuerzo colectivo de diversos actores

El Circuit de Barcelona-Catalunya seguirá en el calendario de la Fórmula 1 hasta el año 2032

La amistad entre Stefano Domenicali y Oriol Sagrera y el esfuerzo de muchos como Pol Gibert han hecho posible el acuerdo / SPORT

Laura López Albiac

Laura López Albiac

Barcelona

La renovación del Gran Premio de Fórmula 1 en el Circuit de Barcelona-Catalunya no ha sido fruto de la casualidad, sino el resultado de una negociación compleja, discreta y sostenida en el tiempo, en la que han participado empresarios, deportistas de élite, representantes de la sociedad civil y responsables políticos.

Cuando Madrid firmó su acuerdo con la Fórmula 1 para acoger un Gran Premio durante los próximos diez años, muchos dieron por hecho que la etapa de Barcelona en el calendario mundial estaba sentenciada. Parecía inviable que dos grandes premios convivieran en el mismo país, especialmente en un campeonato con una demanda global extraordinaria y con un límite máximo de 24 carreras.

Son numerosos los países que aspiran a entrar en el calendario y que están dispuestos a realizar grandes inversiones para conseguirlo. Mantenerse en esa lista ya es difícil; hacerlo cuando existe otro GP en España parecía, sencillamente, imposible.

Ese contexto explica en buena medida que la negociación haya sido larga y con altibajos. Hubo momentos de crisis en los que la renovación estuvo prácticamente perdida. Sin embargo, ambas partes supieron resistir en los momentos más delicados y mantener la confianza mutua hasta cerrar un acuerdo satisfactorio. Esa capacidad de aguantar cuando todo parecía en contra ha sido determinante.

Pocas personas conocen los detalles de la negociación, pero diversas fuentes coinciden en señalar que la relación personal entre Oriol Sagrera, Exconsejero Delegado del Circuit, y el presidente de la Fórmula 1, Stefano Domenicali, ha sido un elemento clave. Ambos cultivaron una estrecha amistad durante la etapa en la que Sagrera, tras su paso por la administración, estuvo al frente del Circuit y la han mantenido a lo largo de los años. El “feeling” personal, el rigor profesional y la existencia de amistades internacionales comunes contribuyeron a consolidar un vínculo que resultó especialmente valioso en los momentos más críticos del proceso.

La buena amistad, clave

Preguntado por su papel en la renovación, Sagrera reconoce esa relación de amistad con Domenicali y admite que ha ayudado, pero subraya que el éxito es colectivo. Destaca la implicación de empresarios y deportistas de primer nivel, algunos de los cuales prefieren mantenerse en el anonimato, así como el apoyo de pilotos como Fernando Alonso y Marc Gené. También señala la contribución del presidente del RACC, Josep Mateu, y del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, que se reunió personalmente con Domenicali para facilitar el acuerdo.

En el ámbito institucional, Sagrera pone en valor el impulso transformador que dio Roger Torrent durante su etapa como presidente del Circuit, especialmente en la modernización de las infraestructuras, y subraya el liderazgo del actual CEO de Circuit de Barcelona-Catalunya (CCSL), Pol Gibert, a quien atribuye la conducción exitosa de las negociaciones en su fase final. Tampoco olvida a los profesionales del Circuit, que en los últimos años han reforzado la confianza de la Fórmula 1 con un trabajo constante y de alto nivel.

Renovación constante del Circuit

Y es que el Circuit ha vivido una profunda transformación en los últimos años. Ha renovado instalaciones, apostado decididamente por la sostenibilidad, diversificado su actividad, mejorado la movilidad y la seguridad, y optimizado su modelo de gestión poniendo la explotación en manos de Fira Circuit para reducir las aportaciones públicas y maximizar el retorno económico. Además, el Gran Premio se ha abierto como nunca a la ciudad de Barcelona y al conjunto de la ciudadanía, con iniciativas como el Barcelona Fan Village o el multitudinario Road Show celebrado en el Paseo de Gràcia en 2024. Esa conexión con la ciudad y con el público ha reforzado el valor estratégico del evento.

A ello se suma la opinión favorable de los pilotos y equipos, que valoran especialmente el trazado del Circuit de Barcelona-Catalunya y han expresado reiteradamente su deseo de seguir compitiendo en él.

En definitiva, cuando todo apuntaba a que, tras 35 años de historia, Barcelona perdería su Gran Premio con la entrada de Madrid en el calendario, el trabajo colectivo y la perseverancia de muchos actores han garantizado su continuidad, al menos hasta 2032. Como resume una de las personas que ha tenido un papel clave en este proceso: a veces, resistir es vencer.