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Dakar 2026

"Soñé que Messi me daba la Copa"

Luciano Benavides, flamante campeón de motos del Dakar, celebra su triunfo acordándose de Messi, como buen argentino

Los hermanos Benavides se abrazan en la meta de Yanbu, donde el menor, Luciano, ha ganado su primer Dakar

Los hermanos Benavides se abrazan en la meta de Yanbu, donde el menor, Luciano, ha ganado su primer Dakar / ASO

Laura López Albiac

Laura López Albiac

Aunque la sorpresa ha sido mayúscula, Luciano Benavides tenía claro que podía darle la vuelta al guión preestablecido en este Dakar. Ricky Brabec ha cometido un error dramático a falta de 7 kilómetros, pero el argentino ha estado ahí para aprovecharlo. “Nunca dejé de creer en mí”, repetía feliz, mientras quemaba rueda con su KTM en el vivac, jaleado por su hermano Kevin, ganador de dos Dakar en 2021 y 2023, y todo el equipo KTM.

 El flamante campeón ha conquistado el triunfo en Yanbú por solo 2 segundos, la diferencia más escuálida de la historia, y todavía sin asimilar del todo la gesta, ha hablado con los medios que siguen la carrera.

“Siento un alivio increíble en el cuerpo, me cuesta entender lo que pasó, es algo mágico. Un regalo que me ha dado el destino. Ha sido por no parar de creer. Sabía que se podía", ha insistido.

Sobre el error de su rival, ha explicado que "Ricky se confundió y lo he visto volver en contradirección. Cuando me ha visto ha tenido que dar toda la vuelta a un lago que no se podía cruzar. Al principio no creí que fuese él. Pensé que sería la moto de un espectador, pero cuando estaba un poco más cerca vi que era él y pensé... esto es un regalo de Dios. Es el día más feliz de mi vida", ha reconocido.

Y como buen argentino, Luciano se acordó del gran capitán: "No se por qué pero hace un par de días soñé que Messi me daba la Copa. Pensé, debio ser una señal...”, le soltó al enviado del diario Marca,

Benavides, que ha corrido este Dakar con fractura de los dos meniscos y el ligamento cruzado de una de sus rodillas. "He sufrido, pero ha merecido la pena cada segundo. Y este final…Dos segundos, parece un chiste. No ha sido fácil, los argentinos estamos hechos para sufrir y será un honor llevar el Touareg a casa”.