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Entrevista Sport | Pau Navarro Piloto del Rally Dakar

Pau Navarro: "Estar en el Dakar es un privilegio y ganar es un regalo que nos han dado"

El joven piloto catalán de 21 años se hizo junto a su copiloto, Jan Rosa, con la victoria en la categoría Challenge en la edición 2026 del Rally Dakar

Entrevista a Pau Navarro, campeón del Dakar Challenger / Nil Torner i Marc Rollàn

Cristina Moreno

Cristina Moreno

A sus 21 años, Pau Navarro es todo un veterano en el Dakar, con seis ediciones a sus espaldas. En este 2026, junto a su copiloto Jan Rosa, de 24 años, ha conseguido ya alcanzar el ansiado Touareg, imponiéndose en la categoría Challenger de la mano del equipo Odysseu Academy by BBR.

Tras regresar de Arabia Saudí, el piloto catalán visitó la redacción de SPORT para rememorar las dos semanas de competición y repasar los objetivos de cara a la próxima edición del Rally Dakar.

¿Qué sensaciones te deja volver a casa con el Touareg debajo del brazo?

Al llegar aquí después de estas dos semanas en las que hemos dado todo para conseguir el Touareg, es muy bonito sobre todo ver a la familia. Tú cuando estás fuera no vives su parte, pero sabes que ellos están todos los días ahí viendo desde que sales hasta que llegas, siguiéndote todo el rato, no solo cuando llegas a la etapa sino cuando llegas al vivac, cuando estás en carrera pues también te siguen todo el rato, es algo muy bonito porque todos lo vivimos tanto, a todos nos gusta tanto este mundo, que al llegar aquí toda la emoción se junta y el haber hecho este resultado es algo que nos enorgullece mucho y nos hace muy felices.

Lleváis tan solo unos pocos días en casa, ¿os ha dado tiempo de asimilar todo lo que habéis conseguido?

Asimilar que hemos ganado un Dakar es bastante complicado de digerir. Sobre todo yo me acuerdo cuando estábamos llegando a meta, Jan (Rosa) iba gritando que habíamos ganado el Dakar y yo la verdad es que no me salían las palabras, todo el rato estaba riendo. Después con toda la gente, con todos los mecánicos, salió toda la euforia y salieron todos los sentimientos sin control. Luego, cuando estaba intentando aguantar el tipo mientras hacía las entrevistas Jan llamó a mis padres, a mi familia, a todos y me puso en videollamada con ellos y ahí se me desmontó todo, ahí pasó de la euforia a la parte más emotiva donde descargué todo, estaba riendo, estaba llorando, estaba sintiendo de todo pero también eso que no sabía cómo describir lo que estaba sintiendo porque no me salían las palabras. Al final es algo que llevamos tanto tiempo intentando, tanto tiempo luchando y cometiendo errores, pasándolo mal algunas veces... y ahora ganar algo que estábamos persiguiendo desde hace mucho tiempo pues se me desmontó todo y no terminas de asimilarlo. Con el tiempo, con el Touareg en casa -lo tenemos en el comedor unos días y después va a ir a mi habitación-, pues esperemos que algún día me acostumbre.

Pau Navarro visitó la redacción de SPORT

Pau Navarro visitó la redacción de SPORT / Gorka Urresola

¿Qué recuerdos tienes de esos últimos kilómetros de esta edición?

Yo me acuerdo de todos los kilómetros perfectamente, todos los sentimientos, sobre todo la última parte que había partes en mojado y parecía barro y no tenías control y te ponías nervioso porque decías ‘uy, si hago el error ahora y nos vamos al mar pues va a ser un poco triste’. Jan en los últimos 20 kilómetros pues me iba preguntando cómo me iba sintiendo y no sabía cómo hablar. Normalmente a Jan le hablo mucho y le voy pidiendo cosas o puedo hablar antes de una etapa y decir, ‘guau, qué guapo es esto’ pero en estos 20 kilómetros todo el rato lo que estaba haciendo es riendo y sobre todo al llegar a la meta sí que le empecé a dar golpes a Jan de euforia. También en el control, con toda la gente, yo estaba riendo no me salía otra cosa que reír porque al final lo que habíamos hecho es algo muy importante para nosotros, para mí y para toda la gente que hay detrás y es algo que voy a recordar esos últimos 20 kilómetros con nervios y emoción de terminar, dentro de mí había un sentimiento desmedido.

¿Cómo planteáis el último tramo final en el que lo tenéis en la mano pero todo puede pasar?

Hemos estado líderes desde la etapa 5 y eso te cambia mucho el chip porque ya no es ir a cazar a alguien o hacer nuestro ritmo porque estamos compitiendo, sino es el controlar la carrera y las últimas etapas, sobre todo la penúltima que era muy dura. Había mucha piedra y en cualquier momento podías hacer un error porque además había unas dunas complicadas de pasar. Vas con un poco de miedo de si hacemos el error ahora pues va a ser triste y jugábamos con mucha cabeza, con la mente muy fría. Salíamos y nos recordamos todo el rato que estábamos aquí para disfrutar y ganar era un extra porque estar en el Dakar es un privilegio y el ir a ganar es un regalo que nos han dado. Nosotros hemos ido con mucha calma todos los días y hacer eso, ir a disfrutar desde la salida hasta la meta, nos ha llevado hasta aquí y por qué no seguir haciéndolo. Junto a Jan nos lo íbamos recordando, sobre todo la última etapa. El día antes hicimos un tour, y ver todos los equipos con la gente que me acompañaba en el Dakar, con todos los amigos que teníamos ahí, pues hicimos una vuelta que a mí me sirvió también bastante para relajarnos, para hablar con gente y fuimos a dormir tarde pero me fue muy bien porque nos divertimos todos y recordamos todos los años que íbamos compitiendo porque al final haces muchas amistades con todos, tienes experiencias que al final te unen con gente que no conocías de nada pero ahí en el Dakar pues son muy cercanos y es algo muy bonito. A mí me relajó bastante para el último día.

Siendo tan jóvenes los dos, ¿es fácil atemperar los nervios?

Al haber corrido seis Dakar, esta edición ha sido para mí donde he notado todos los errores que hemos cometido, donde haber estado nervioso en alguna etapa y en otras situaciones donde estaba delante o donde me creía el grande algunas veces cuando hacía un resultado bueno ,pues todos esos errores que he cometido me han servido. Soy joven pero el haber tenido la suerte de hacer seis Dakars y sobre todo de haber hecho muchos errores, me ha dado esa previsión y por eso podía ir con mucha calma, porque notaba una confianza en nosotros dos, en los mecánicos también en casa, de que esto podía salir bien. Aunque entre los dos hacemos 45 años confiábamos en tener las habilidades para hacer lo que hicimos.

Se tiende a pensar que el Dakar es una carrera para veteranos pero cada vez estamos viendo más pilotos jóvenes como vosotros ¿crees que está cambiando esa tendencia?

Hay muchos pilotos que hacen lo máximo en su categoría y buscan ganar el Dakar y hay muchos que no lo encuentran, un claro ejemplo es Loeb, al que le está costando mucho y no se si algún día lo va a poder hacer. Es un cúmulo de cosas, no es sólo quién va más rápido sino quién es más constante. Ahora llevamos años, desde que empecé yo, entrando gente muy joven, empujando fuerte. No somos tanto gente que viene de una modalidad y pasa a otra sino que nos gusta tanto esto que vamos al Dakar e intentamos ser los mejores. Somos un tipo de pilotos y copilotos hechos para el Dakar y yo creo que lo que necesitamos también son ayudas para poder competir contra los grandes, contra los que tienen nombre y esperemos que haya marcas que apuesten por nosotros no sólo para gente ya consolidada sino para gente que buscamos un futuro. La gente que ha podido subir de mi edad está demostrando que se puede competir contra los más grandes aunque no hayas hecho tantos kilómetros como ellos.

Pau Navarro, con el Touareg de campeón

Pau Navarro, con el Touareg de campeón / Gorka Urresola

¿Quién es el que más te ha impresionado encontrarte en el Dakar siendo un compañero más, un rival más?

Ignacio Casale, aunque no es un nombre tan conocido ha ganado el Dakar en quad y en moto y era alguien que siempre veía como la calma. Él dejaba ir a sus competidores y luchar entre ellos y después él terminaba ganando y a mí eso lo que más me gusta. Sí que hay muchos pilotos de renombre en el Dakar pero este año he podido competir en la misma categoría con él y aunque él no tenía experiencia con nuestro coche, sí que lo tenía marcado como alguien que podía competir conmigo la categoría. Ha sido un orgullo que en la última etapa, que salía él delante mío se esperó y después fue detrás como guardaespaldas por si me pasaba algo. Es algo que quedó muy escondido pero para mí fue un regalo que una leyenda como Casale me ayudara para ganar este Dakar en la última etapa

Sois los únicos españoles en ganar el título este año, ¿qué os han dicho el resto?

No he tenido mucho momento de hablar con gente. Sí que muchos que estaban casa, que han competido en el Dakar, leyendas del Dakar, me han felicitado y eso es algo muy bonito para mí. Isidre (Esteve) cuando estábamos líderes estuvo dándome ánimos mientras que él tuvo que abandonar y a mí me sabía mal. También con Edgar (Canet) que nos hemos encontrado ahí en el podio felicitándome y es algo bonito que haya gente con nombre del Dakar que se enorgullezca de que alguien de aquí, de producto local pues esté en lo más alto.

En una entrevista antes de ir al Dakar decías que la edición pasada había sido muy complicada, ¿esto te ha parecido algo más fácil que la anterior?

Ha sido también un Dakar muy duro, se ha juntado con muchas piedras, por ejemplo al principio pues había muchas piedras y tenías que ir con mucho cuidado. Sobre todo en la etapa 2, que era la misma salida en la etapa 2 de mi primer año pilotando donde cometí errores en pinchazos y en querer arriesgar de más. Pues en la etapa 2 salíamos del mismo sitio y pasamos por muchas de las piedras donde yo me pasé un poco y donde me equivoqué y esa para mí fue una etapa muy dura mentalmente sobre todo por aguantar esa presión. Y fue una de las etapas que durante la etapa mejor estaba haciendo sobre todo hasta el final que nos chocó a alguien y sí que es verdad que la primera semana ha sido dura, la segunda ha sido más rápida como un poco el año pasado, donde algunos kilómetros pasaban rápido pero sí que en la penúltima fue para mí también la etapa durísima donde había todo el cúmulo de intentar no perder el Dakar. Creo que ha ido un poco la misma línea, sí que es verdad que este año era un poco más noble, no había sitios donde podías destrozar el coche mucho, no había muchos sitios muy feos pero sí que pilotar ha sido difícil y sobre todo navegar ha sido muy difícil este año y en las dunas también eran muy complicadas así. No ha sido tan peligroso este Dakar pero sí que pilotar y navegar ha sido difícil técnicamente.

Al lado has tenido a un amigo y una persona tan joven como tú, ¿qué te aporta tener a Jan de copiloto?

Tener a Jan para mi no es solo tener un copiloto muy bueno al lado sino es tener a un amigo dentro del coche y fuera. Yo siempre he ido con gente que me llevaba bien pero con Jan ha habido una conexión desde que nos conocimos. Los dos nos explicábamos muy personales desde el inicio y nos hemos podido decir de todo, nos hemos reído mucho y nos hemos discutido también. En todo momento uno y el otro queremos lo máximo. Cuando yo le daba un consejo a Jan o cuando le decía que se equivocaba o él también a mí pues nos lo decíamos para bien. Y en todo momento ha sido amistad, en los momentos donde teníamos que tomar decisiones la unión que tenemos se plasmaba en la decisión que tomábamos, no nos hemos equivocado casi nunca en la navegación porque nos entendíamos mucho y éramos muy rápidos decidiendo porque tenemos muy buena comunicación. Tener a alguien en quien confiar tanto es un placer para un piloto porque puedes centrarte en pilotar.

¿La complicidad es la clave de esta pareja ganadora?

Yo creo que la clave es que nos gusta tanto esto y nos llevamos tan bien juntos que nos lo pasamos bien. Estamos en el campamento y tenemos leyendas del Dakar cerca donde todos son serios y nosotros estamos en las verificaciones riéndonos y pasándonos bien y eso también yo vi que enganchaba a la gente que nos conocía de la organización, gente que está mirando el rally o que está trabajando ahí y les gustaba lo que hacíamos porque al final nosotros estamos aquí para disfrutar y porque esto es lo que más nos gusta. Y cuando alguien ve eso en nosotros pues es algo que le gusta y había mucha gente siguiéndonos así que un poco la clave de Jan y mía es que nos lo pasamos bien en todo momento y el resultado es como un premio a lo que hacemos.

¿Es difícil compaginar vuestra vida diaria con una aventura como la del Dakar?

A veces preparar el Dakar se puede hacer complicado con todas las cosas de la vida normal que tenemos durante el año. A veces vamos un poco a remolque, no se puede entrenar casi nunca, pero damos el máximo cuando entramos en carrera. Hemos tenido la suerte el año pasado de hacer el mundial, hemos aprendido mucho y hemos podido centrarnos en ello cuando entramos en la carrera pero sí que es verdad por ejemplo con Jan que ahora se encuentra mal, ha tenido unos días de hacer dos exámenes juntos y mañana se va a otro rally y yo lo mismo, llegué el domingo y al lunes pues otra vez en el trabajo y un poco estar en llamadas ahora porque al final la vida sigue y te tienes que espabilar pero sí que cuando estás en el Dakar te desconectas un poco de todo y al tener la suerte de tener gente en casa en la que confías pues te ayuda a centrarte en lo tuyo.

Si se tuviera que hacer una carta de reyes para el siguiente Dakar nos gustaría tener las herramientas para un coche competitivo en la máxima categoría

¿Cuál es vuestro objetivo de cara al siguiente Dakar?

Si se tuviera que hacer una carta de reyes para el siguiente Dakar nos gustaría tener las herramientas para un coche competitivo en la máxima categoría. Hemos hecho un trabajo muy bueno durante estas dos semanas en el Dakar y ahora viene un trabajo también de un año muy duro donde tenemos que encontrar apoyo financiero para poder competir el año que viene. Intentaremos competir en la máxima categoría, aunque es complicado estar y también si se puede pues estar con un coche competitivo. Jan y yo y todo el equipo detrás confiamos que con las herramientas para un equipo para el futuro los dos podemos hacer un muy buen resultado en la máxima categoría. Puede que en el primer año no para estar delante del todo pero en unos años si que si alguien ve que, si alguien pudiera ver la proyección y el futuro que nosotros creemos que tenemos pues sería algo muy bonito porque en unos años yo creo que podríamos demostrar lo que podemos llegar a hacer en la máxima categoría

¿Crees que la victoria en Challenger os puede servir como escaparate para dar el salto?

Yo espero que ganar en Challenger nos ayude a encontrar estas ayudas para llegar a lo más alto. Si que es verdad que tras ganar ya tenemos más reuniones que el año pasado donde terminamos terceros que eso es algo bonito, que te da algo de luz, pero tenemos que ir con los pies en el suelo porque es un mundo muy complicado donde todo vale mucho dinero y tenemos que ir con calma con cabeza e intentar trabajar juntos para un futuro mejor pero yo creo que no solo nos lo hemos demostrado a nosotros mismos, sino a todo el mundo de lo que somos capaces en el Dakar.