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Dakar

Nandu Jubany, de la cocina al desierto saudí: "El objetivo es ganar nuestra categoría en el Dakar"

El reconocido chef catalán logró el pasado curso un podio en la categoría de dos ruedas motrices y fue el segundo español en la general en coches; en 2026, junto a su copiloto Marc Solà, piensa en mejorar resultados

Nandu Jubany y Marc Solà presentaron su proyecto para el Dakar 2026 en el Mas Nou de Viladrau

Nandu Jubany y Marc Solà presentaron su proyecto para el Dakar 2026 en el Mas Nou de Viladrau / Xavier Baron

Queralt Uceda

Queralt Uceda

Dicen que la pasión es la clave del éxito. Contra más te entregues a lo que hagas, más lejos llegarás. Y Nandu Jubany es el claro ejemplo de ello. Toda una vida dedicada a los fogones tuvo su recompensa en 2022, cuando uno de sus restaurantes, Can Jubany, fue reconocido con una Estrella Michelin. Ahora es uno de los más reconocidos del Viejo Continente. Pero más allá de las cocinas, su gran pasión tiene mucho que ver con la gasolina y las cuatro ruedas, algo que ahora lo lleva a enfrentarse a su tercer Dakar, el segundo en coche y con un copiloto de lujo, Marc Solà.

Los precedentes son más que buenos. En su debut en coches el pasado curso, al volante de un buggie Optimus del equipo francés MD Rallye Sport, Jubany no solo logró terminar el rally sino que lo hizo en el podio en categoría 4x2. Fue segundo, y además acabó siendo el piloto español mejor situado en coches (Ultimate), en 19ª posición. Y además, el segundo mejor español en la general.

Nandu Jubany y Marc Solà, durante el acto de presentación conducido por Iulene Servent, subdirectora de SPORT

Nandu Jubany y Marc Solà, durante el acto de presentación conducido por Iulene Servent, subdirectora de SPORT / Xavier Baron

El objetivo para el Dakar 2026 no es otro que "ganar la categoría y estar entre el Top20 de la general". Así lo explicó en la presentación del proyecto para la próxima edición, celebrada en un entorno inmejorable: la finca El Mas Nou de Viladrau, a los pies del Montseny. Allí, en esa misma propiedad, suele entrenar sus habilidades al volante, por lo que se conoce aquellos caminos como la palma de su mano.

En el acto, presentado por la subdirectora de SPORT, Iulene Servent, Jubany reconocía sentirse muy emocionado con el proyecto de 2026. "Hemos puesto aire acondicionado, tenemos 150 caballos más y han mejorado las suspensiones. Vamos con mejor coche que el año pasado y hemos entrenado más", aseguraba. "En general hicimos un buen equipo y todo fue muy positivo. Este año vamos más preparados y me toca frenar a Nandu, porque siempre quiere ir muy rápido”, bromeaba Marc Solà durante la presentación.

Los fogones, el mejor ensayo

Asistieron al acto tras su paso por el Rally de Marruecos, último ensayo antes del Dakar, en el que tuvieron algún que otro problema técnico. "Eso nos ha enseñado a solventar algunas dificultades de cara a Dakar. En mi profesión, me encuentro con muchos problemas que tengo que solucionar y es algo que me ayuda también en el volante", aseguraba Jubany.

Nandu Jubany y Marc Solà, rumbo al desierto saudí

Nandu Jubany y Marc Solà, rumbo al desierto saudí / Xavier Baron

Tras una frenética vuelta en su coche, el piloto explicó a SPORT qué es lo que tiene el Dakar que hace que todo el mundo quiera volver pese a la crudeza de la carrera. "Engancha. Cuando lo haces te lo pasas bien, lo padeces, pero cuando terminas dices: 'no lo voy a hacer', y a los dos meses ya piensas en el próximo", coincidían piloto y copiloto.

La paciencia y la estrategia son esenciales para poder terminar la prueba más exigente del mundo de los rally raid. "Es una carrera dificil, el año pasado íbamos un poco más despacio, de menos a más, y lo que hicimos es no hacer fallos. El Dakar no te permite hacer fallos. No corre nunca el que más corre, sino el que menos problemas tiene, y eso es lo que tenemos que intentar", reconoció el chef.

"Yo voy de vacaciones al Dakar"

Para Jubany este es su tercer Dakar en coche, pero antes, en 2018, hubo uno en moto, en aquella edición que recorrió Perú, Bolivia y Argentina. "En moto te tienes que preparar mucho más, cuando te caes la carcasa eres tú", reconoce Jubany. "Es mucho más peligroso, mucho más difícil, y de superhéroes. En coche, preparándote un poco, puedes llegar a hacerlo sin ningún problema", aseguraba.

Para Nandu, el Dakar es su momento de desconexión, aquello que hace por pura pasión. Por esa razón, el coche es la mejor opción. "Yo por ejemplo tengo 54 años y soy aficionado total, me entreno, hago deporte para poderlo pasar bien. Yo voy de vacaciones al Dakar, quiero llegar a la tarde y poder llegar al vivac y tomarme una cerveza, hacer el vermut, reirnos... y si llegas destrozado, no disfrutas", sentenciaba ante SPORT.

Pero más allá del Dakar, aún quedan muchos retos más por cumplir. Porque si algo caracteriza a Nandu, es su espíritu aventurero e incansable. "La próxima semana competiré en Tàrrega en el Rallye de los 2.000 Virratges. Nunca lo he hecho y quería. Y tras el Dakar, quiero ir el mes de febrero a Suecia, al Rally del Mundial. Nunca hubiera pensado que podía hacerlo", reveló. Dicen que los mejores platos se cocinan a fuego lento. Y como Jubany, pocos cocinan.