Entrevista a Laia Sanz: "El Dakar debe mirar al futuro"

Entrevista a Laia Sanz: "El Dakar debe mirar al futuro"

Laia Sanz, en la presentación de su noveno Dakar
Laia Sanz, en la presentación de su noveno Dakar | sport

"Por mucha arena que haya en Perú, un rally en un solo país está incompleto"

"Llego peor preparada que nunca, pero muy motivada tras un calvario"

Laia Sanz afronta el Dakar “más extraño” y también el “más duro” de su carrera deportiva. Después del éxito en sus últimas participaciones, con siete títulos en categoría femenina, la piloto de Corbera estará por noveno año consecutivo en el podio de salida, -el 7 de enero en Lima-, aunque hace apenas dos semanas ni siquiera tenía claro si podría correr. Un doble infección vírica y bacteriana (mononucleosis y fiebre Q) la han tenido tres largos meses postrada su casa, “no ya solo sin entrenar, sino también sin poder hacer vida normal”, explica Laia, aún a medio gas. Conversamos con ella antes de emprender su viaje a Perú.

 

Lo peor ya ha pasado...

Sí, llevo unos días entrenando bien, pero han sido meses muy complicados. Lo veía todo muy negro hasta hace pocos días.

¿Qué ocurrió exactamente?

Todo empezó en primavera, me sentía fatigada y pensaba que era por la alergia. Pero en agosto me retiré mareada del Desafío Inca. No daban con el diagnóstico preciso y yo me sentía fatal. Y luego, una vez los médicos me confirmaron la enfermedad, empezó una carrera contrarreloj en mi cabeza. Veía que iban pasando las semanas, los meses, el Dakar se acercaba y yo no podía ni levantarme de la cama. No podía ir al gimnasio y por supuesto, nada de moto. Me perdí el Rally de Marruecos y los test programados por KTM en Oriente Medio... fue un calvario.

¿Se veía fuera de la carrera?

Tenía claro que si no estaba mínimamente preparada para el Dakar no iba a ir, igual que si estos días noto que doy un paso atrás. Lo primero es la salud.

¿En qué condiciones llega a su noveno Dakar?

Voy peor preparada que nunca, pero muy motivada por dejar atrás mis problemas físicos. Me encuentro mejor y me he vuelto a sentir deportista. Empecé a entrenar a principio de mes, cuando normalmente ahí sueles empezar a bajar un poco el ritmo. Es una incógnita cómo me encontraré en carrera, tengo que ser realista. No puedo ser tan ambiciosa como en las ediciones anteriores. 

Por primera vez el Dakar se disputará en un único país y con menos días de competición. ¿Que le parece?

No es lo ideal para los pilotos, que queremos más días y más variedad, pero es lo que hay y en función de cómo sea la navegación puede quedar una carrera bonita. En motos está muy abierta. Y el recorrido es más corto pero muy intenso. En mi caso habrá que tirar de experiencia y suplir la baja forma con la ilusión por volver a competir.

¿Se ha sentido arropada?

Soy mala paciente y tengo que agradecer a mi entorno, a mi gente, que me hayan aguantado estos meses. Y también a mis patrocinadores y al equipo KTM, que han entendido la situación y han tenido mucha paciencia.

¿Puede extraer algo positivo de esta mala experiencia? 

Ahora mismo no le veo la parte positiva a lo que he pasado, pero la gente me dice que esto es una lección de vida. En todo caso, me ha enseñado a valorar lo importante que es tener salud.

Volviendo al plano deportivo. ¿Cree que se notará la ausencia de Marc Coma en la dirección del Dakar?

Por desgracia, creo que sí. Ojalá me equivoque. Marc hacía una gran labor, potenciando la navegación , la aventura y el espíritu dakariano. Y este año, sin él, no pinta que vaya a ser así, sino más bien una carrera al esprint... Veremos. Igual nos sorprenden.

En categoría de motos el Dakar se presenta como uno de las más abiertos de los últimos tiempos...

Es muy interesante porque tenemos más pilotos y marcas con opciones a ganar que nunca. Hay una nueva generación que es brutal. Ahora son seis o siete los pilotos candidatos a la victoria, mientras que antes era dos (Coma y Despres) y se tenían que vigilar entre ellos. Este Dakar en motos será una locura, creo que habrá muchos cambios y de líder y que pasarán muchas cosas.

Jesús Calleja, en la presentación de su tercer proyecto en coches, dijo que estaba convencido de que Laia Sanz ganaría algún día el Dakar en cuatro ruedas. ¿Cómo lo ve?

Lo primero sería ver si se me da bien esta carrera o no en coches. Hay muchos pasos antes que pensar en ganar. Ojalá tuviese la opción de intentarlo, con un buen coche y un buen equipo, pero no se si podrá ser. En su momento nos lo plantearemos, claro.

¿Le gustaría que el rally volviese a sus orígenes, a África?

Me encantaría. En parte la opción de Sudamérica está agotada. No es normal que la carrera se haga solo en un país, por mucha arena que haya... un Dakar así queda incompleto y pienso que los organizadores deben reaccionar para el futuro, aunque no sé exactamente en qué dirección... quizá Oriente Medio.

¿Un deseo para el año nuevo?

Esta vez no voy a decir que ganar el Dakar. Tal como estoy, me conformo con acabarlo lo mejor posible. Lo que sí deseo sobre todo es tener buena salud, eso es lo más valioso.