Una científica alerta de que la contaminación está reduciendo el tamaño del pene humano

Una científica alerta de que la contaminación está reduciendo el tamaño del pene humano

La contaminación está reduciendo el tamaño del pene, según un estudio
| Agencias

Las sustancias químicas industriales también están disminuyendo el número de espermatozoides y los índices de fertilidad en las mujeres

La contaminación y las sustancias químicas industriales presentes en numerosos productos de uso y consumo cotidiano están reduciendo el tamaño del pene humano. Así lo defiende la epidemióloga Shanna Swan en un libro titulado "Count Down" en el que analiza la relación entre la polución y la longitud del miembro viril. Otros estudios han alertado de la reducción de la calidad del esperma por el mismo motivo.

Según la teoría de esta doctora, las condiciones socioambientales del mundo actual están alterando el sistema reproductivo de los humanos. Tanto es así que su trabajo destaca que se están registrando tasas más altas de disfunción eréctil, una disminución de la fertilidad y un aumento en el número de bebés que nacen con penes más pequeños.

La experta advierte de que no es algo que deba tomarse a la ligera y provocar risa, ya que "amenaza a nuestra especie y nuestra capacidad de supervivencia a largo plazo". Y es que no se trata solo de que los penes sean más pequeños sino que también el índice de fertilidad en mujeres en edad de gestar se está viendo afectado por la contaminación.

La contaminación daña la reproducción masculina | CHARLES PLATIAU

Estamos ante una "crisis existencial global" que Swan dibuja de manera más que gráfica: "en algunas partes del mundo, el veinteañero promedio de hoy es menos fértil que su abuela a los 35".

"Las sustancias químicas en nuestro entorno y las prácticas de estilo de vida poco saludables en nuestro mundo moderno están alterando nuestro equilibrio hormonal, causando varios grados de estragos reproductivos", explica la especialista.

La interrupción de la fertilidad es causada por sustancias químicas conocidas como ftalatos, que están presentes en la producción de plástico y pueden afectar la forma en que se produce la hormona endocrina. Este grupo de productos químicos se encuentra en todo, desde cosméticos y envases de alimentos hasta juguetes y detergentes.

"Los bebés ahora están llegando al mundo ya contaminados con productos químicos debido a las sustancias que absorben en el útero", detalla Swan en su estudio, donde expone cómo la contaminación afecta el número de espermatozoides tras analizar esta cifra en hombres sanos durante cuatro décadas.

Los datos de casi 45.000 hombres de países occidentales revelan que su cantidad de espermatozoides se redujo en un 59% entre 1973 y 2011.