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Y justo ahora se tiene que ir Mascarell

El centrocampista firma uno de sus mejores partidos con la camiseta del Mallorca: gol desde más de treinta metros y una asistencia teledigirida a Muriqi para sentenciar al Elche en Son Moix antes de poner rumbo a la Copa África con Guinea Ecuatorial

Omar Mascarell abre los brazos para celebrar su gol ante el Elche.

Omar Mascarell abre los brazos para celebrar su gol ante el Elche. / MANU MIELNIEZUK

Miguel Chacártegui

Palma

Qué pena que Omar Mascarell se tenga que ir justo ahora a la Copa África con Guinea Ecuatorial. El mediocentro del Mallorca, la solución de Jagoba Arrasate en el último mes a los tremendos problemas de solidez del equipo, hizo ayer ante el Elche (3-1) lo que pocos o nadie esperaban de él: marcar un gol desde más de treinta metros con una vaselina impoluta y vestirse de todocampista con magia para recuperar y poner un centro teledirigido a Muriqi para hacer enloquecer a Son Moix.

El tinerfeño vivió ayer quizá su momento más mágico desde que llegó a la isla. Y lo hizo en un día verdaderamente importante. No ganar al Elche habría supuesto un drama y habría avivado un incendio en el último partido como local de los bermellones este año.

El partido frente a los ilicitanos discurría entre caminatas, bostezos, silbidos y falta de colmillo en ambos equipos. El Mallorca aguardaba, el Elche intentaba construir desde su portería. Y eso conlleva riesgos.

Mascarell, más listo que nadie, detectó el irresponsable pase de Iñaki Peña en la salida. Se adelantó y el balón le quedó a placer, con la portería descubierta, pero eso sí: había más de treinta metros de distancia y el portero del Elche ya corría hacia su área. Omar levantó la cabeza, calculó y le pegó al balón de manera académica, con el empeine buscando control sin pasarse de potencia. Y la pelota se elevó y se coló en la portería con Iñaki Peña asumiendo su fallo. Golazo, mucho más complicado de lo que parece, y celebración en su justa medida, disculpándose por su pasado en el club franjiverde.

Era ya el minuto 83 y el Mallorca respiraba viendo que al fin era posible que el triunfo que tanto se le resistía llegaría al fin. Y apenas seis minutos después, cuando los fantasmas del choque ante Osasuna comenzaban a sobrevolar Son Moix, Mascarell volvió a surgir. Un rebote de Pablo Torre lo recogía a tiempo en el centro del campo.

A pesar de casi estar en el noventa, el ‘5’ bermellón sacó fuerzas para seguir adelante. Con un toque sacó suficiente ventaja sobre Donald y levantó en dos ocasiones la cabeza. La primera para ver que Muriqi le acompañaba en su aventura; la segunda para ver que se acercaba al área. Y con la izquierda, su pierna menos buena, soltó un centro medido, con rosca, que el kosovar, en carrera, transformó en uno de los goles de la temporada.

«Qué mejor que irse así después de una victoria en casa y un partido así, la victoria nos da tranquilidad antes de la Copa del Rey y luego el Valencia, para irse a las vacaciones de una manera diferente», explicó tras el choque. Mascarell, que no volverá hasta dentro de unas cuantas semanas, lo hará ya, si no cambian las cosas, como futbolista que puede negociar su futuro de cara al curso que viene con cualquier otro equipo. Jagoba reclamó ayer públicamente su renovación. Y con partidos como el de ayer, Pablo Ortells lo tendrá más fácil para decidirse.

Vía: Diario de Mallorca