Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Lotería

Nunca cometas estos errores si te toca la lotería: esto es lo que dice la psicología al respecto

Muchos ganadores caen en situaciones poco deseables que ningún profesional recomienda

Efectos negativos de la lotería

Efectos negativos de la lotería

Ramón Baylos

Ramón Baylos

Ganar uno de los grandes premios de la lotería puede cambiarte la vida por completo, pero esto no tiene por qué ser en el buen sentido, por contradictorio que resulte. Algo que se debe a esos efectos psicológicos que puede tener en ti el hecho de verte con una ingente cantidad de dinero entre las manos de forma brusca.

Y es que uno de los fenómenos más señalados por expertos psicólogos para estos casos tendría que ver con el famoso ¨síndrome del impostor¨, el cual puede ser un generador incesante de estrés y minar la autoestima de la persona.

Básicamente, estamos hablando de un fenómeno psicológico que se produce cuando la persona considera que ha tenido mucha suerte con algo y siente que no ha hecho nada para merecerlo. Y, en referencia a la lotería, esto podría provocar una gran dificultad para disfrutar el dinero obtenido y gestionarlo de cara al futuro.

Otra de las advertencias que nos deja la psicología en relación a esto último tiene que ver con dejarse llevar por la adrenalina de la situación, lo cual provocaría que la persona entrase en una especie de episodio pseudo-maníaco con el que se separase de la realidad.

Algo normal, si lo piensas detenidamente: la mayor tentación de alguien que gana la lotería es dejar el trabajo de forma inmediata y gastarse el dinero de manera imprudente, lo cual vendría provocado por ese estado del que hablábamos antes.

En este mismo sentido, los psicólogos recomiendan prudencia ante una situación como esta: lo ideal es afrontar el premio de manera calmada para poder invertir el dinero de la forma más óptima posible.

Por último, la psicología nos advierte de un tercer efecto adverso que tendría que ver con un detrimento en las relaciones sociales de la persona, llevándola a un aislamiento repentino fruto de la desconfianza.

De esta manera, es probable que la persona sienta que otros se acercan a él con tal de aprovecharse del premio que ha recibido, lo cual conlleva un problema para su correcto desarrollo social a futuro. Por ello, lo más recomendable es contar con una buena red de apoyo previa al premio que conste como factor de protección ante una posible situación social no deseada.