Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

LALIGA

Muere Enrique Collar, leyenda del Atlético de Madrid

El exfutbolista colchonero ganó una Liga, tres Copas y una Recopa de Europa con el club rojiblanco

Enrique Collar, exfutbolista del Atlético de Madrid

Enrique Collar, exfutbolista del Atlético de Madrid / ATM

Sebastián Vargas Rozo

Sebastián Vargas Rozo

El Atlético de Madrid ha despedido este lunes a una de las figuras más representativas de su historia. Enrique Collar, referente absoluto del club rojiblanco durante más de una década y uno de los grandes nombres del fútbol español de los años cincuenta y sesenta, ha fallecido a los 91 años.

Extremo zurdo de enorme talento y personalidad, Collar desarrolló prácticamente toda su carrera deportiva vinculado al Atlético, al que llegó siendo adolescente en 1953 y con el que alcanzó sus mayores éxitos.

Fotografía de José Huesca, en la que puede verse en una imagen de archivo del 6 de marzo de 2007 a los exjugadores del Atlético de Madrid José Eulogio Gárate (i) y Enrique Collar (d).

Fotografía de José Huesca, en la que puede verse en una imagen de archivo del 6 de marzo de 2007 a los exjugadores del Atlético de Madrid José Eulogio Gárate (i) y Enrique Collar (d). / EFE

Entre mediados de los años cincuenta y finales de los sesenta disputó cerca de quinientos partidos oficiales y superó el centenar de goles, cifras que lo sitúan entre los jugadores más importantes que han vestido la camiseta rojiblanca. Su última temporada fue en 1969, cuando se marchó al Valencia para firmar la retirada tras dos décadas como atlético.

Su etapa como futbolista estuvo marcada por una continuidad y un liderazgo poco habituales. Portó el brazalete de capitán durante diez temporadas consecutivas, un registro que permanece como el más prolongado en la historia del club.

PRESENTE EN GRANDES GLORIAS

Bajo su mando, el Atlético conquistó una Liga, tres Copas del Rey y la Recopa de Europa, incluido el primer título continental de la entidad, además de vivir momentos simbólicos como el adiós al viejo Metropolitano y la llegada al Estadio del Manzanares.

Formó parte de una generación inolvidable y de asociaciones ofensivas que dejaron huella, especialmente en el flanco izquierdo del ataque, donde su desequilibrio y visión de juego resultaron decisivos durante años. Su rendimiento le llevó también a la selección española, con la que participó en el Mundial de 1962 y en el camino hacia la Eurocopa conquistada en 1964.

Tras cerrar su carrera como futbolista a finales de los años sesenta, Enrique Collar mantuvo un vínculo constante con el Atlético de Madrid. Fue una figura habitual en la vida social del club y asumió responsabilidades institucionales, entre ellas la presidencia de la Fundación rojiblanca, desde donde trabajó en proyectos de carácter social, educativo y solidario.