Kaká se luce en el amistoso en honor a Di Stéfano

Kaká se luce en el amistoso en honor a Di Stéfano

EFE

El Real Madrid se tomó en serio el amistoso. Los jugadores se dejaron todo, como siempre pide el presidente de honor, y en un encuentro como los de su época, con muchos jugadores atacando, pasaron por encima del Millonarios.

Kaká, empujado a dejar el club en verano, pide a gritos su última oportunidad. Espera trasladar su fe a José Mourinho, que la perdió hace tiempo. No se habían cumplido cinco minutos y ya había disfrutado de dos ocasiones.

El Real Madrid saltó con un equipo de suplentes con hambre más Sami Khedira, Mesut Özil y Gonzalo Higuaín. Si el argentino no encontraba el gol los regaló. El primero a Kaká, que llegando en carrera colocó el balón arriba.

El travesaño repelía un latigazo de Higuaín, que daba a Callejón el segundo. Ajustado al palo chutaba con la derecha el canterano madridista. El Millonarios comenzaba a estar desbordado.

La acción ofensiva de más peligro llegó por un grave error de Adán. Por alto, tras un saque de esquina. Se le escapó el balón de las manos y Tancredi no pudo concretar el remate. El resto de intentos fueron de Candelo con sus disparos con potencia desde la frontal.

Cuatro goles en un cuarto de hora

En catorce minutos, los que van del 23 al 37, el Real Madrid marcó cuatro goles (4-0). Desde el de Callejón apareció con fuerza Álvaro Morata. En la reivindicación de Kaká, que marcó hasta con sus partes traseras en un mal despeje del portero Luis Delgado, encontró su espacio el canterano para dejar un mensaje al técnico al firmar con calidad un doblete.

Logró el tercero tras pase en profundidad de Özil que controló en carrera, aguantó a que su defensor fuese al suelo y definió bien ante el arquero. Y el cuarto lo chutó bien tras una acción brillante de Kaká, con un control en giro con el que dejó sentado a su rival antes de asistir.

Vuelve Carvalho

No daba a basto Delgado. Encajaba goles y dejaba paradas. Luciéndose ante una vaselina de Higuaín o con un disparo potente abajo de Benzema en el segundo acto. El panorama no cambió pese a los cambios de Mourinho. Hizo 'resucitar' a Ricardo Carvalho, que volvió a jugar en el Bernabéu meses después, dio minutos a Modric que le ayudan a mejorar su tono físico y a numerosos canteranos que cumplieron el sueño de debutar.

El tercero de Kaká

Kaká puso el broche a su gran noche cerrando su 'triplete' desde el punto de penalti, tras el derribo de Delgado a Coentrao, Callejón su doblete con un derechazo colocado y Benzema cerró el festín con un tiro cruzado.

Una lluvia de goles como homenaje a Di Stéfano. Nada queda de aquel Millonarios de su época, con el que hace 59 años se exhibió en el Bernabéu para ganarse el fichaje por el Madrid.