HISTORIA SPORT

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De campeona mundial al caos en menos de dos años

La estadounidense Brooke Andersen se quedó sin Juegos pese a tener el mejor lanzamiento del año

Llueve sobre mojado con la martillista, que no pasó a la final del Mundial de Budapest pese a liderar el ranking

Brooke Andersen se ha llevado un enorme chasco olímpico

Brooke Andersen se ha llevado un enorme chasco olímpico / AP

David Rubio

David Rubio

La californiana Brooke Andersen se encumbró en 2022 al colgarse la medalla de oro en lanzamiento de martillo con 78,96 metros por delante de la canadiense Camryn Rogers (75,52) y de la también estadounidense Janee' Kassanavoid (74,86) mientras la catalana Laura Redondo caía en la clasificación a 220 centímetros del billete para la final.

Con 26 años, todo apuntaba a que esta disciplina golpeada por el dopaje con la exrecordwoman mundial rusa Tatyana Lysenko como peor ejemplo había encontrado a la sucesora de la polaca Anita Wlodarczyk, tricampeona olímpica y tetracampeona mundial y europea.

A sus 38 años, la polaca fue superada hace un par de semanas por la italiana Sara Fantini en los Europeos de Roma después de quedarse a más de 10 metros de su asombroso récord mundial. Con 26 en Eugene, el físico y la técnica de Andersen apuntaba a que podría marcar una época.

Aquel año logró el mejor lanzamiento del planeta (79,02), el año pasado repitió ya por encima de 80 metros (80,17) y este año se ha ido ya a 79,92, más de dos metros por delante de la actual campeona universal canadiense Camryn Rogers. Sin embargo, la estadounidense sigue en blanco desde aquel éxito de Oregón y acaba de quedarse fuera de los Juegos Olímpicos.

Si en Eugene lanzó 74,37 a las primeras de cambio en la clasificación (se pedían 73,50), lo del pasado verano en Budapest fue un auténtico calvario para la exlanzadora de peso y exfutbolista. Dos nulos en el National Athletics Centre la colocaron en una situación límite que no supo gestionar en el tercer lanzamiento con 67,72 que la dejaron a más de 12 metros de su marca y a 353 centímetros de la final mientras Redondo se quedaba en 66,95.

Andersen asumió ese fracaso y volvió a la carga con los Juegos de París como objetivo tras terminar décima hace tres años en Tokio en su debut olímpico y la mejor prueba de ello son los referidos 79,92 que logró el pasado 4 de mayo en Tucson, Arizona. En principio y pese a la competencia de la propia Kassanavoid o de DeAnna Price, un billete olímpico parecía suyo.

En su primer intento (76,25), la californiana lanzó más que ninguna de sus rivales en la clasificación del viernes en los Trials de Estados Unidos que se están disputando en el Hayward Field de Eugene, sede de los citados Mundiales de 2022. Sin embargo, los fantasmas del pasado se hicieron gigantes para una Brooke Andersen que cometió tres nulos y se quedó fuera de los Juegos.

Allí estarán la sorprendente Annette Echikuwoke (74,68) que comiptió con Nigeria en Tokio 2020 y que tuvo un desliz con el dopaje. La acompañarán Price (74,52) y Erin Reese con 71,21 si entra por ranking al estar lejos de los 74 metros requeridos. Fue tercera... ¡a casi nueve metros de la marca que ha lanzado ya este año Andersen! Ahora que la moda es atacar a la RFEA por acertadas marcas de competitividad cuya filosofía puede ser debatible y muy mejorable... ¡que le pregunten por la exigencia y por la presión a la de San Diego!