El padre de Giorgia Meloni fue condenado en Mallorca a nueve años de cárcel por narcotráfico

El padre de Giorgia Meloni fue condenado en Mallorca a nueve años de cárcel por narcotráfico

Giorgia Meloni.
| EFE

El progenitor de la futura presidenta de Italia fue juzgado por la Audiencia Provincial de Palma tras ser detenido en 1995 en Menorca con un alijo de 1.500 kilos de hachís

El gran secreto de la ganadora de las elecciones italianasGiorgia Meloni, acaba de descubrirse. El padre de la futura presidenta de Italia, Francesco Meloni, fue condenado a nueve años de cárcel por la Audiencia Provincial de Palma por un delito de narcotráfico, según informa Diario de Mallorca, del grupo Prensa Ibérica.

Francesco fue detenido junto a dos de sus hijos (descendientes que su pareja de entonces tuvo en una relación anterior) y su yerno en septiembre de 1995 en el puerto de Maó, Menorca, con un alijo de casi 1.500 kilos de hachís, uno de los más grandes incautados en Baleares. En el juicio, Meloni reconoció ser el responsable del traslado de la droga, por lo que al año siguiente, en septiembre de 1996, se le impuso una pena de nueve años de prisión. A sus dos hijos y a su yerno les cayeron cuatro.

En la vista, celebrada a principios del mes de septiembre de ese mismo año en la sección segunda de la Audiencia Provincial de Palma, el padre de la ultraderechista exculpó a sus familiares del delito y manifestó que les llevó engañados a la travesía con la excusa de hacer un viaje de placer. También narró que cuando sus familiares vieron la droga se enfadaron con él y quisieron abandonar el barco, por lo que atracaron en Maó. En su declaración ante el tribunal, Francesco asumió toda la responsabilidad del transporte del alijo de droga desde Marruecos a Menorca.

Según su versión, en aquella época se encontraba arruinado, había perdido sus negocios de hostelería en Canarias y tenía cuantiosas deudas. Hay que recordar que Francesco Meloni regentó el restaurante Marqués de Oristano en la isla La Gomera y tenía otras dos sociedades a su nombre en la provincia de Santa Cruz de Tenerife.

Según Meloni, esta situación problemática en el archipiélago canario le llevó a aceptar el encargo de un marroquí, que le ofreció la posibilidad de ganar unos cincuenta millones de las antiguas pesetas por el transporte de la droga desde Marruecos hasta Italia.

Los hechos se remontan al 25 de septiembre de 1995, hace 27 años. Agentes del Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA) descubrieron la droga a bordo de un velero de bandera francesa, el 'Cool Star', que se refugió ese mes en el puerto menorquín a causa de un temporal. Esta situación provocó que los narcotraficantes fueran descubiertos por las fuerzas de seguridad.

Según el escrito de calificación fiscal, habían cargado la droga días antes en aguas territoriales de Marruecos, procedente de otra embarcación. Desde allí pusieron rumbo a Menorca, donde fueron detenidos. Además de la droga, en el velero fueron intervenidas 7.533.000 liras italianas, 45 libras y 74.000 pesetas. El fiscal consideró en su escrito a los cuatro tripulantes del yate autores de un delito de contrabando y otro contra la salud pública.

Tras su paso por la cárcel, Francesco Meloni se presentó hasta dos veces a las elecciones autonómicas de Baleares en las listas de la formación Ciudadanos en Blanco.

El yate 'Cool Star', donde iba a bordo el padre de Giorgia Meloni con el alijo de hachís, en 1995, en el puerto de Maó. | Jaume Fiol

El padre de Giorgia se mudó a España en la década de los ochenta. Se instaló en la isla La Gomera, donde dejó una profunda huella. Aún los vecinos le recuerdan, así como algunos de sus negocios turísticos. A principios de los noventa, se esfumó de la isla. La salida de La Gomera de Franco (así le llamaba todo el mundo) fue problemática, según los gomeros.

Lo que también se conoce del padre de Meloni es que tenía ideas comunistas y era ateo. Se baraja la teoría de que por oposición y venganza su hija simpatizó enseguida con el postfascismo. La líder de extrema derecha reconoció en una entrevista que cuando falleció su padre hace varios años no sintió "ni odio, ni desagrado. No sentí nada, era como si hubiera muerto un personaje de la televisión". 

El progenitor de la que se convertirá en la primera mujer al frente del Gobierno italiano abandonó a su mujer y a sus dos hijas (Giorgia y Arianna) poniendo rumbo a las Canarias en un barco llamado 'Caballo Loco' y nunca regresó a casa. El contacto familiar desde ese momento se basó únicamente en las visitas de dos semanas al año de las dos hermanas a La Gomera. Los viajes de Giorgia a las Islas Afortunadas se terminaron cuando cumplió once años. La italiana recuerda una dura conversación con su padre y cuenta en su biografía cuál fue el detonante para cortar de raíz el vínculo con él: «Desapareció en un barco y nos dejó con su pareja, que no estaba entusiasmada. Decidí que no lo volvería a ver nunca más. Cuando cumplí 13 me envió un telegrama: ‘Feliz cumpleaños. Franco’. No ‘papa’, Franco. Me dije a mí misma que había tomado la decisión correcta”.

Ese abandono abonó la actual ideología política de Georgia Meloni, por ejemplo, su rechazo a la adopción para las personas solas u homosexuales. La italiana ha explicado en más de una ocasión que si defiende tanto la familia tradicional es porque precisamente creció con esa carencia. Su madre, Anna Paratore, es uno de sus pilares.

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