Intento de magnicidio contra la vicepresidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner

Intento de magnicidio contra la vicepresidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner

| ZML

Un hombre atravesó el círculo de personas que rodeaba a la vicepresidenta y apretó el gatillo pero la pistola, con cinco balas, no se disparó

Una multitud salió a las calles de la capital argentina y distintas ciudades del país para repudiar el intento de asesinato de Cristina Fernández de Kirchner y en defensa de la democracia. Sindicatos, movimientos sociales, ciudadanos de a pie acudieron al llamado del presidente Alberto Fernández quien, en la madrugada del viernes, consideró que el atentado es "de una gravedad institucional y humana extrema". No solo el peronismo, el partido en el poder, comparte esa percepción. Un sector de la oposición de derechas ha intentado por estas horas de asombro separarse de los discursos más beligerantes que predominaron antes del atentado. Fernández añadió: "ella permanece con vida porque el arma, que contaba con cinco balas, no se disparó". El mandatario visito al mediodía a la vicepresidenta. "Ella está todavía conmocionada", dijo Gregorio Dalbón, abogado de Fernández de Kirchner pocas horas después de un episodio que parte aguas en la política argentina.

Lo que hasta ahora se sabe es que un ciudadano brasileño, nacionalizado argentino, Fernando Sabag Montiel, burló el círculo de personas que custodiaba y rodeaba a la vicepresidenta y apretó dos veces el gatillo. El ruido se escuchó con claridad en las grabaciones. Sabag Montiel suele exhibir en las redes sociales un tatuaje en el dorso de su mano izquierda con la Cruz de Hierro, asociada al nazismo. Por el momento, la principal hipótesis de la jueza Capuchetti es que el agresor actuó en soledad. Sería acusado de tentativa de homicidio agravado. La policía ya tiene en su poder el teléfono del agresor. La casa fue allanada. Encontraron un retrete nauseabundo por estar tapado desde hace días con heces, ollas sucias y, en el suelo, ropa y alimentos, varios consoladores, lencería femenina y un látigo de cuerina negro. Lo que llamó más atención a las autoridades no fueron los juguetes sexuales: secuestraron cajas con cerca de 100 balas. Un conocido de Sabag Montiel le reveló a Telefé Noticias que Sabag Montiel "se estaba preparando" para el crimen. "Sabía que iba a salir en la tele y sabía que iba a ser detenido, no tengo ninguna duda de eso".

"El episodio conmueve a todo el pueblo", dijo también Fernández al decretar al viernes día no laborable para que la sociedad salga a las calles a expresar su rechazo a la violencia. "Si la tocan" a Cristina "va a haber quilombo (lío)", gritaron los simpatizantes de la vicepresidenta. En las calles ondearon banderas argentinas. Hombres y mujeres se desplazaron por las calles con la misma pregunta. ¿Sabag Montiel actuó en soledad? Más allá de las conjeturas iniciales de la jueza, la investigación apenas ha comenzado y nadie descarta por estas horas que el atentado exceda el arrebato de un desequilibrado. Por lo pronto, otro interrogante irrumpe en esta emergencia sin respuesta a la vista: por qué los encargados de velar por la seguridad de Fernández de Kirchner fueron tan pasivos en esos segundos que pudieron costarle la vida.

Otras agresiones

En marzo pasado, la vicepresidenta fue objeto de otro ataque. Su despacho en el Senado fue parcialmente destruido a golpe de piedras lanzadas desde el exterior. Fernández de Kirchner no se encontraba allí pero aseguró que "alguien" había "planificado" esa acción. A la vez, en varias manifestaciones de la derecha, se exhibieron bolsas mortuorias con los nombres de dirigentes del Gobierno, guillotinas y simulaciones de ejecución mediante ahorcamiento. Cuando el fiscal Diego Luciani pidió 12 años de cárcel y la inhabilitación permanente de Fernández de Kirchner por considerarla la cabeza de una “asociación ilícita” vinculada al negocio de la obra pública durante sus Gobiernos (2007—15), ella dijo ser blanco de un “fusilamiento” mediático y judicial. No podía saber que, días más tarde, dos disparos fallaron frente a su rostro. 

Impacto regional

"Un momento delicado", dijo el papa Francisco, quien se comunicó con ella. Varios presidentes y líderes latinoamericanos condenaron el hecho. El chileno Gabriel Boric repudió "el intento de asesinato" y llamó a resolver los problemas políticos a través del diálogo "y no con las armas" como sucedió en Argentina. "Estados Unidos condena enérgicamente el intento de asesinato a la Vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Estamos con el gobierno y el pueblo argentinos en el rechazo de la violencia y el odio", dijo el secretario de Estados Unidos, Antony Blinken, en un mensaje en Twitter.

El expresidente Mauricio Macri, enconado rival de Fernández de Kirchner, reclamó "un inmediato y profundo esclarecimiento por parte de la justicia". Sin embargo, Patricia Bullrich, la dirigente de su partido que expresa las posiciones más duras de la derecha criticó a Fernández: "Está jugando con fuego; en vez de investigar seriamente un hecho de gravedad, acusa a la oposición y a la prensa, y decreta un día de fiesta para movilizar militantes. Convierte un acto de violencia individual en una jugada política. Lamentable".