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Conflicto en Oriente Próximo

Las negociaciones entre Israel y Hamás se estancan mientras se agrava la hambruna en Gaza

Los principales puntos conflictivos son la distribución de ayuda humanitaria, la reducción de la presencia de tropas israelíes en la Franja, el número y la identidad de los presos palestinos a liberar y las garantías estadounidenses para un fin permanente de la guerra

Archivo - Vehículos militares israelíes en Cisjordania

Archivo - Vehículos militares israelíes en Cisjordania / Europa Press/Contacto/Mohammed Nasser

Andrea López-Tomàs

Andrea López-Tomàs

Beirut

Mientras la situación humanitaria no deja de empeorar en la Franja de Gaza, todos los ojos están puestos ahora en los despachos de Jerusalén. La mañana del jueves, la oficina del primer ministro israelí, Binyamín Netanyahu, ha anunciado que "los mediadores han transmitido la respuesta de Hamás al equipo negociador israelí". "Actualmente está siendo evaluada", han añadido. Horas después, la misma oficina ha decidido hacer regresar a su equipo negociador en Doha. A su vez, el enviado del presidente estadounidense Donald Trump a la región, Steve Witkoff, ha optado por hacer lo mismo tras la respuesta "egoísta" de Hamás. En el enclave palestino, no queda lugar para la esperanza. Sólo este miércoles 113 personas murieron en toda la Franja, 34 de los cuales eran solicitantes de ayuda, y 534 resultaron heridos. Además, una docena de personas han muerto de hambre en las últimas 24 horas, según el ministerio de Salud gazatí.

Aún no se ha dado todo por perdido. Varias fuentes israelíes involucradas en las conversaciones aseguran a Haaretz que que las negociaciones no han fracasado, pero se prevé que tomen tiempo. "A la luz de la respuesta transmitida por Hamás esta mañana, se ha decidido que el equipo negociador regrese a Israel para realizar consultas adicionales", ha dicho la oficina de Netanyahu. "Apreciamos los esfuerzos de los mediadores Qatar y Egipto y los esfuerzos del enviado Witkoff para lograr un avance en las conversaciones", han añadido. Estas mismas fuentes consideran que la declaración de Israel busca presionar a Hamás para que flexibilice su postura.

Witkoff ha anunciado en su cuenta de 'X' el mismo gesto, señalando que la respuesta del grupo palestino "demuestra claramente su falta de voluntad de alcanzar un alto el fuego en Gaza". "Si bien los mediadores han hecho un gran esfuerzo, Hamás no parece estar coordinado ni actuar de buena fe", ha tuiteado el enviado de Trump. "Ahora consideraremos alternativas para traer a los rehenes de vuelta a Gaza e intentar crear un entorno más estable para la población de Gaza", ha dicho sin especificar cuáles serán esas alternativas. "Es una vergüenza que Hamás haya actuado de forma tan egoísta", ha concluido.

Durante este jueves, se han ido desvelando los detalles de esta nueva propuesta de tregua. Según dijo un funcionario israelí al medio 'Haaretz', la respuesta actual de Hamás es "más viable" que la posición que los mediadores rechazaron el martes. Una fuente palestina consultada por el mismo periódico afirma que, pese a la "positiva" respuesta del grupo palestino, aún expresaba reservas, particularmente respecto del continuo control israelí sobre ciertas áreas de Gaza y el despliegue de sus tropas allí. Tel Aviv insistirá en mantener el control sobre entre el 24% y el 28% del territorio gazatí.

Negociaciones en Qatar

Más allá de restringir la libertad de movimientos de los habitantes de Gaza —forzados a hacinarse en el único 12% de su tierra que no está sometido a órdenes de desplazamiento forzado israelíes o a zonas militares—, quedarse en este casi tercio del enclave supone una señal de que Israel no tiene intención de retirarse completamente una vez que termine el período de alto el fuego, a pesar de las declaraciones de los ministros del Gobierno. Según una fuente palestina consultada por AFP, la respuesta de Hamás incluye propuestas de enmiendas a las cláusulas sobre la entrada de ayuda, mapas de las zonas de las que el Ejército israelí debería retirarse y garantías para asegurar el fin permanente de la guerra.

Durante las dos últimas semanas, Hamás e Israel han estado negociando a través de mediadores en Doha, la capital catarí, una propuesta de 60 días de tregua. Estos dos meses de cese del fuego conllevarían un aumento de la tan necesitada ayuda humanitaria, la liberación de los 49 cautivos israelíes aún retenidos en el enclave, 27 de los cuales están muertos según el Ejército israelí, y de decenas de prisioneros palestinos encarcelados en prisiones israelíes. No hay información específica sobre el número de cautivos palestinos e israelíes que se liberarían ni cada cuánto.

Puntos conflictivos

La principal disputa actual, según funcionarios israelíes, son las nuevas demandas de Hamás respecto a la distribución de ayuda humanitaria. Desde finales de mayo, la polémica Fundación Humanitaria de Gaza, respaldada por Estados Unidos e Israel, ha estado a cargo del reparto de asistencia en el enclave. En sus puntos de distribución, han muerto baleados casi 800 palestinos, de acuerdo a las cifras de Naciones Unidas. Otro punto conflictivo ya mencionado es la reducción de la presencia de tropas israelíes en la Franja. También el número y la identidad de los presos palestinos a liberar encallan las negociaciones.

Hamás ha expresado desconfianza hacia Israel y, por eso, exige garantías estadounidenses y de un mediador de que las negociaciones durante el alto el fuego conduzcan a un fin permanente de la guerra. Eso mismo se acordó que ocurriría durante la última tregua entre enero y marzo, e Israel pospuso estas conversaciones, violando el acuerdo, hasta el punto de retornar a los combates y bloquear la entrada de ayuda humanitaria. Aún hoy, el acceso de la asistencia en el enclave no es equivalente a las necesidades de la población. Un nuevo estudio de Naciones Unidas aseguran que el 8,8% de los niños en Gaza sufren desnutrición aguda, un grave aumento respecto al 2,8% de hace un mes.

Anexión de Cisjordania

Según Israel, este jueves 70 camiones con ayuda humanitaria accedieron a la Franja, un número ínfimo para la situación de hambruna generalizada presente actualmente. Antes de la guerra, los gazatíes necesitaban una media de 500 camiones diarios para subsistir. Ahora, esas necesidades se han multiplicado al máximo. El ministerio de Salud gazatí ha anunciado en un comunicado que este jueves entrará un convoy de camiones con medicamentos y suministros médicos de la Organización Mundial de la Salud. Consciente de la desesperación que domina a su pueblo, ha aclarado que no contienen alimentos y ha instado a la población a “hacer todo lo posible para proteger el convoy, evitar cualquier interferencia con los camiones y facilitar su llegada segura a los hospitales para salvar las vidas de los enfermos y heridos”.

Además, los ataques israelíes continúan en Gaza con 51 palestinos asesinados desde esta madrugada. Entre ellos, hay una docena de solicitantes de ayuda. Por otro lado, la Knesset, el Parlamento israelí, ha celebrado esta semana un congreso para discutir el plan de la Riviera de Gaza, que convertiría el enclave palestino en un complejo turístico expulsando a la población palestina autóctona del lugar. También ha aprobado una moción no vinculante a favor de aplicar la soberanía israelí en la Cisjordania ocupada. La moción, presentada por la coalición de Netanyahu, es declarativa y no tiene implicaciones jurídicas directas, aunque podría colocar la cuestión de la anexión en la agenda de futuros debates en el parlamento.

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Vía: El Periódico