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Crisis en Downing Street

Dimite la número dos del Gobierno británico por presunta evasión fiscal en la compra de una vivienda

Las conclusiones desfavorables de una investigación independiente y la presión de la oposición han obligado al primer ministro, Keir Starmer, a aceptar la renuncia

Angela Rayner.

Angela Rayner. / Europa Press

Lucas Font

Lucas Font

Londres

La viceprimera ministra del Reino Unido, Angela Rayner, ha renunciado este viernes a su cargo tras varios días en la cuerda floja por presunta evasión de impuestos. La número dos del Partido Laborista ha abandonado sus funciones después de reconocer que pagó menos impuestos de los que debía en la compra de una vivienda en Hove, en el sur de Inglaterra. A pesar de que lo ha atribuido a un error de sus asesores legales, las conclusiones desfavorables de una investigación independiente y la presión de la oposición han obligado al primer ministro, Keir Starmer, a aceptar la renuncia.

En su carta de dimisión, Rayner ha aceptado las conclusiones de la investigación y ha reconocido que no ha estado a la altura de los estándares éticos exigidos a los miembros del Ejecutivo. “Siempre he creído que las personas que sirven al pueblo británico en el Gobierno deben cumplir siempre con los más altos estándares, y aunque el asesor independiente ha concluido que actué de buena fe y con honestidad e integridad en todo momento, acepto que no cumplí con los más altos estándares en relación con mi reciente compra de una propiedad”, ha asegurado Rayner, también titular de Vivienda.

Rayner se ahorró una cantidad cercana a las 40.000 libras esterlinas (unos 46.000 euros) al declarar que su piso en Hove —valorado en 800.000 libras— era su única vivienda, a pesar de que sigue residiendo de forma habitual en otro domicilio ubicado en Ashton-under-Lyne, a las afueras de Mánchester, donde viven sus hijos. La ya exnúmero dos del Ejecutivo laborista ha indicado que la vivienda familiar ya no es de su propiedad, ya que la vendió a un fideicomiso a nombre de su hijo menor de edad y con una discapacidad permanente, pero a ojos del fisco sigue estando vinculada a este inmueble

Investigación independiente

El asesor independiente de estándares ministeriales, Laurie Magnus, ha destacado en las conclusiones de la investigación que, a pesar de que Rayner creyó que se debía aplicar el tipo más bajo del impuesto sobre transmisiones patrimoniales (stamp duty) y de que se le informó por escrito en dos ocasiones de que así era, este asesoramiento no lo llevó a cabo un experto en asuntos fiscales. “Si se hubiera recibido dicho asesoramiento fiscal experto, como ocurrió posteriormente, probablemente se le habría informado de que debía pagarse un tipo impositivo más alto”, ha señalado Magnus.  

La falta del asesoramiento fiscal pertinente ha sido suficiente para que Starmer deje caer a su número dos, hasta ahora uno de los pesos pesados de su Gobierno y una de las representantes más visibles de la clase trabajadora en el gabinete. “Aunque creo que has tomado la decisión correcta, sé que es una decisión muy dolorosa para ti. Lo has dado todo para que el Gobierno laborista fuera un éxito y has sido una pieza clave en nuestro plan para hacer que Gran Bretaña sea más justa para las familias trabajadoras”, ha asegurado el primer ministro en una carta dirigida a Rayner, escrita de su puño y letra. “A título personal, me entristece mucho que dejes el Gobierno”, ha añadido.

Golpe al Gobierno

El escándalo ha supuesto un nuevo golpe para el Gobierno laborista, cuya popularidad está en caída libre por la maltrecha situación económica y por su incapacidad para frenar las llegadas irregulares de inmigrantes al país, las cuales han superado todos los registros en lo que llevamos de año. Starmer ha tratado de reaccionar rápidamente con una reestructuración de su gabinete y ha nombrado como nuevo viceprimer ministro al hasta ahora titular de Exteriores, David Lammy, quien también se ocupará de la cartera de Justicia. En un baile de sillas, la hasta ahora ministra del Interior, Yvette Cooper, se hará cargo de Exteriores, mientras que la ministra de Justicia, Shabana Mahmood, se pondrá al frente de Interior. Unos cambios que pretenden dar un nuevo aire al Ejecutivo y recuperar la confianza de los electores 14 meses después de la aplastante victoria laborista en las elecciones generales

Por ahora, la dimisión de Rayner ha dado un nuevo impulso al partido de derecha populista Reform UK, el cual está celebrando su congreso anual este viernes en un ambiente de euforia, no sólo por la crisis en el Gobierno laborista sino también por los buenos pronósticos electorales. Según las encuestas, la formación de Nigel Farage se sitúa como primera fuerza con una cómoda ventaja respecto al Partido Laborista y al Partido Conservador. “Ha quedado claro que este gabinete está formado por gente totalmente incapacitada para gobernar este país”, ha asegurado Farage en un discurso programado inicialmente para la tarde y que ha adelantado tras conocer la dimisión de Rayner.

El Partido Conservador, por su parte, ha asegurado que la renuncia de la número dos del Ejecutivo demuestra el “liderazgo débil” de Starmer. “La verdad es simple, [Rayner] evadió impuestos, mintió sobre ello y su posición era insostenible durante días. Starmer prometió honestidad e integridad en la política, pero cuando se ha enfrentado a esta prueba ha dudado. No tiene principios ni entereza”, ha señalado la líder de los ‘tories’, Kemi Badenoch. El primer ministro ha tratado de iniciar el nuevo curso político lanzando un mensaje de optimismo y de sensatez frente a los discursos populistas, pero su estrategia se ha desmoronado en cuestión de días con un nuevo terremoto político del que, con toda seguridad, tardará en recuperarse.

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Vía: El Periódico