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Seis finales para un objetivo

Al Girona le esperan cuatro desplazamientos y hasta tres rivales directo en su particular lucha para intentar lograr la permanencia en este tramo final de Liga

El Villarreal coge aire y deja tocado al Girona | LALIGA

¿Y ahora qué? A tenor de lo que se puede leer por redes sociales y lo que se oía el domingo en Montilivi tras enlazar una nueva decepción, buena parte de la afición del Girona no tiene nada claro que el equipo sea capaz de lograr la permanencia. No ha pisado la zona de descenso en toda la temporada, pero la actual dinámica, con 9 derrotas en las últimas 13 jornadas, es de lo más preocupante. Llegados a este punto, el club no tiene previsto cesar a Eusebio ni se plantear, por lo menos ahora, ningún tipo de revolución en el banquillo. El cuerpo técnico tiene plena confianza para empezar la nueva dimensión que ahora ha tomado el campeonato para los catalanes. Con 34 puntos, tres más que la zona a evitar, afronta a partir de este fin de semanas seis finales. El objetivo, no cerrar la temporada entre las tres últimas plazas. Huesca y Rayo juegan con desventaja y a día de hoy están más cerca de Segunda, aunque no hay ningún conjunto que todavía haya descendido de manera matemática. De equipos implicados en la lucha hay unos cuantos. Y más de uno se cruzará en el camino del Girona, que tiene un calendario de lo más exigente.

Carles Rosell

Seis partidos y cuatro de ellos fuera de casa. Algo que ningún equipo desearía, pero que a los catalanes les puede echar una mano. Básicamente, se les da mucho mejor vestirse de visitantes que jugársela en Montilivi. A todo ello, tocará cruzarse el camino con hasta tres rivales directos en la lucha por la salvación. Empezando por este sábado, ante un Celta que llenará Balaídos. Los gallegos tienen dos puntos menos que los 34 que tiene el Girona. Tres días más tarde, otra final. Esta vez, en el campo de un Valladolid que ahora mismo está en descenso con 31 puntos. Para cerrar el mes de abril, regreso a Montilivi para enfrentarse a un Sevilla que va lanzado a por la cuarta plaza. Otra dura de fuego y la primera oportunidad para romper la nefasta inercia en casa. El mes de mayo también será exigente. Se empezará en el campo del Getafe, un equipo que también lucha por entrar en Europa. Luego, un duelo que puede ser a vida o muerte contra un Levante que sigue en caída libre. Los valencianos tienen 33 puntos. El campeonato se cerrará en Vitoria. El Alavés está virtualmente salvado y habrá que ver si entonces tendrá o no opciones para entrar en la Europa League.

¿Qué le hace falta al equipo? Difícil predecir, aunque Eusebio ha repetido en reiteradas ocasiones que quiere llegar a los 42 puntos. Por lo tanto, el Girona está obligado a sumar dos partidos y empatar alguno más. O lograr tres victorias que le aseguren la continuidad en Primera.  


Segunda vuelta

Primero, la mala noticia. El Girona presenta el cuarto peor balance de toda la segunda vuelta en Primera. Desde que la competición superó su ecuador, los de Eusebio solo han logrado sumar 10 puntos en 13 jornadas gracias a tres victorias y un empate. Lo completan hasta nueve derrotas. No es, para nada, una buena dinámica. Suficiente para acercarse al descenso y perder posiciones en la clasificación. Ahora, la buena. No es la peor inercia. Algún que otro rival directo en la lucha por la permanencia presenta peores números. Es el caso del Levante, que también acumula 10 puntos en este tramo, pero con menos victorias. El Valladolid ha sumado 9, mientras que el Rayo 8. 


Los números en Montilivi

Si el Girona todavía no ha visitado las posiciones de descenso es gracias, en gran medida, a su excelente inercia como visitante. Porque los 22 puntos logrados lejos de Montilivi contrastan, y mucho, con el rendimiento en casa, donde los de Eusebio no carburan. Como local, el conjunto catalán ha arañado dos victorias y seis empates. El resto, todo derrotas. Además, no consigue ganar en liga en su estadio desde finales del mes de octubre, cuando derrotó al Rayo por la mínima: 2-1. Desde entonces ha enlazado hasta once actuaciones sin lograr el triunfo. Algo que no presagia nada bueno, porque todos aquellos equipos que alguna vez han encadenado más de 10 jornadas sin ganar en casa han acabado perdiendo la categoría. El Cádiz, en el curso 92/93, también enlazó once partidos sin triunfo y bajó. Como el Sporting 97/98 y el Celta 06/07. Peor fueron los números del Burgos 92/93, Logroñés 94/95 y Osasuna 16/17. Cada uno se estuvo hasta quince partidos sin conocer la victoria como local. Todos bajaron a Segunda. 

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