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GIRONA

Ilyas Chaira condena a su querido Girona y pone fin a cuatro meses de sequía del Oviedo

El equipo de Míchel cedió tres puntos muy valiosos en el Carlos Tartiere y el equipo ovetense da un paso de gigante en su pelea para salvar la categoría

Resumen, goles y highlights del Real Oviedo 1 - 0 Girona de la jornada 22 de LaLiga EA Sports / LaLiga

Àlex Calaff

Àlex Calaff

Cuatro meses sin ganar en Liga, a nueve puntos de la salvación y unos fichajes invernales que no invitaban precisamente al optimismo. El panorama del Oviedo para recibir al Girona era desesperanzador. El cuadro catalán atravesaba una dinámica opuesta: encadenaba cuatro jornadas sin perder, impulsado además por unos refuerzos que han elevado su techo competitivo. Sin embargo, esa teórica superioridad no se trasladó al césped del Carlos Tartiere, que estalló de ilusión al volver a saborear la sensación casi olvidada de sumar los tres puntos.

Míchel no arriesgó y repitió el mismo once que la jornada anterior ante el Getafe, con el único cambio de Arnau Martínez, que regresaba tras cumplir sanción, por Hugo Rincón. El Girona empezó cómodo, dominando el partido y apostando por crecer con la pelota. En ese contexto, Marc-André Ter Stegen fue importante, participando activamente en la salida de balón. Pero de poco sirve tenerlo si no se genera peligro.

El primer tiempo fue estéril y aburrido, tanto para el meta alemán como para Escandell. Solo hubo un poco de tensión en el minuto 25, cuando David Costas y buena parte de la grada del Tartiere pidieron la roja directa para Vanat por un contacto del ucraniano en el rostro del central, que quedó ensangrentado mientras era atendido por los servicios médicos del Oviedo. Alberola Rojas no cedió y no mostró ni siquiera la amarilla.

Almada invita a creer

El Oviedo de Guillermo Almada buscaba ser reactivo y aprovechar algún error del Girona en zonas comprometidas para salir con velocidad en busca del gol, pero Vitor Reis, a un nivel sensacional, se encargó de abortar los pocos intentos locales durante el primer tiempo.

Oviedo-Girona, partido correspondiente a la jornada 22 de Liga

Oviedo-Girona, partido correspondiente a la jornada 22 de Liga / EFE

Tras el descanso, el guion cambió ligeramente. El Oviedo empezó a merodear el área gerundense, aunque sin demasiado acierto en la finalización. El Girona perdió el dominio del balón y solo logró batir a Escandell en fuera de juego. Iván Martín ni siquiera celebró cuando empujó el balón a la red, consciente de que el pase de Vanat había salido previamente del rectángulo de juego.

El murciano protagonizó una de las ocasiones más claras del equipo de Míchel, cuando Bryan Gil desbordó a Nacho Vidal y encontró al centrocampista solo en el segundo palo, aunque le faltó confianza para rematar con la diestra. Ni Echeverri logró subir una marcha en tres cuartos, aunque sí propició un voleón de Lemar que estuvo cerca de encontrar la escuadra de Escandell.

La ley del ex: Chaira adelantó a Oviedo

Pero quien golpeó fue el Oviedo, cumpliendo la ley del ex y desvirgando a Almada en Primera División. El técnico ovetense aún no había estrenado su casillero de victorias en la élite del fútbol español y lo logró gracias a un gol de Ilyas Chaira, a placer, tras una buena jugada colectiva nacida de las botas de un Cazorla eterno.

Ilyas Chaira, autor del gol del triunfo en el Oviedo-Girona

Ilyas Chaira, autor del gol del triunfo en el Oviedo-Girona / EFE

El Tartiere se vino arriba, sin complejos y con la confianza de desafiar un dato aterrador: el Oviedo solo había sido capaz de ganar uno de los seis partidos en los que se había adelantado en el marcador. Y los fantasmas aparecieron en el 90+1’, con una falta directa de Tsygankov que se envenenó, pero que se topó con la manopla de un Escandell que ya merece una estatua en los aledaños del estadio.

El milagro aún se estiró con un cabezazo de Witsel a bocajarro que se marchó desviado. El 1-0 no se movió y, aunque el equipo de Almada sigue colista, la salvación está tres puntos más cerca. El Girona, lejos de engancharse a la parte noble de la tabla, vuelve a mirar hacia abajo de reojo.