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COPA DEL REY

El Girona renuncia a la Copa

Los de Míchel caen eliminados en la segunda ronda por un Ourense que sorprende a Gazzaniga y a la defensa gerundense. El conjunto gallego, que ya se cargó al Real Oviedo en la primera eliminatoria, se confirma como el matagigantes del torneo

El Girona cayó en O Couto y queda eliminado de la Copa del Rey

El Girona cayó en O Couto y queda eliminado de la Copa del Rey / EFE

Tatiana Pérez

El Girona no quiere la Copa. Renunció a ella quedando eliminado por el Ourense (2-1) en la segunda ronda en un partido en el que los de Míchel no estuvieron a la altura, a pesar del mal estado del césped, y en el que Abel Ruiz tuvo que abandonar antes de lo previsto debido a una lesión muscular.

La segunda eliminatoria de Copa llegó en un momento delicado en la portería gerundense. La fortuita lesión de Krapyvtsov dejó a Míchel entre la espada y la pared porque Livakovic ha pedido salir en el mercado de invierno, dado que es Gazzaniga quien lo juega todo —el croata necesita minutos para estar en el Mundial 2026—. Incluso al de Murphy le tocó participar en el estadio de O Couto. El entrenador no tenía más remedio si quería seguridad bajo palos, teniendo en cuenta que Andreev, portero del filial de 19 años, aún no ha jugado con el equipo de Quique Álvarez en Segunda RFEF. Pero no fue seguridad de nada.

En la primera ocasión del Ourense, tras sacar un córner a favor, Gazzaniga se tragó un gol de un Álvaro Yuste que estaba libre de marca. Esperpéntico. Sobre todo teniendo en cuenta que en el terreno de juego había hombres como Hugo Rincón, Francés, Vítor Reis, Solís, Asprilla, Joel Roca o Abel Ruiz. Nadie estuvo atento y el central del conjunto gallego remató sin oposición.

Al Girona le costó progresar: mucho balón largo y menos posesión para los de Míchel en un campo afectado por las lluvias de los últimos días. Asprilla fue de los pocos que consiguieron colgar balones al área, y uno que fue a la espalda de Joel Roca —que entendió a la perfección cómo romper desde la izquierda hacia dentro— casi se convierte en el empate. Fue, precisamente, una acción en la que participaron los dos extremos la que acabó siendo la igualada. El de Camprodón provocó un penalti y el colombiano fue el encargado de ejecutarlo, adelantándose a Abel Ruiz. Alberto Sánchez, portero del Ourense, lo detuvo desde los once metros, pero no pudo evitar el rebote. Asprilla, el más activo en el primer tiempo, estuvo atento para no fallar en la segunda oportunidad que se le presentó.

Lesión de Abel Ruiz

Con el 1-1 en el marcador, el partido volvía a empezar. No sin un nuevo contratiempo. Abel Ruiz tuvo que ser sustituido por Vanat tras superar la primera media hora de juego debido a una lesión muscular en el cuádriceps de la pierna derecha. El valenciano se marchó hacia los vestuarios cojeando y entre lágrimas.

Ante un rival de Primera RFEF, el tiempo debía correr a favor de los de Míchel. Las sensaciones fueron mejorando con el paso de los minutos. Vanat se quedó sin ángulo y su disparo se fue fuera en la última ocasión antes del descanso. Con el inicio de la segunda parte, sin embargo, hubo que tener paciencia otra vez porque el Ourense se recompuso.

El Girona, lejos de intentar resolver por la vía fácil, se conformó con un resultado que no le servía y se olvidó completamente de la Copa. Renunció a ella. Un error defensivo tras otro supuso el segundo gol del Ourense, obra de Omar. La pasividad de los futbolistas gerundenses volvió a quedar retratada en la foto de la celebración local. El marcador en contra y el mal estado del césped pesaban cada vez más. Más aún si al equipo, a diferencia del Ourense, le faltaron ganas. Cuando los jugadores fueron conscientes, ya era demasiado tarde.

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