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El Girona le mete mano al Madrid

'Puntazo' de un Girona que compitió de tú a tú ante un conjunto blanco que le cede el liderato al Barça (1-1)

El Madrid vuelve a tropezar en Liga y pierde el liderato

El Madrid vuelve a tropezar en Liga y pierde el liderato / SPORT

Clàudia Espinosa

Clàudia Espinosa

Girona

Noche grande en Montilivi. 'Y si...', imaginaban los más optimistas. Soñar es gratis, pensaban los más realistas. La lógica decía que no. Que el Girona no iba a ser capaz de meterle mano al Madrid. “Es el único equipo del mundo que va primero y se habla de dudas", enunciaba Míchel en la previa. "Solo han perdido dos partidos en toda la temporada. Lo normal es que ganen". Pues a punto estuvieron de ser tres. El mejor jugador de este Girona, Ounahi, lideró un milagro que se esfumó tras el tanto de Mbappé desde los once metros. 'Puntazo' que debe valorarse y relega a los de Xabi Alonso a la segunda plaza.

Hablando en plata, este Real Madrid se sostiene gracias al bueno de Kylian Mbappé. Encadenaba dos empates en LaLiga y en ninguno de ellos vio puerta el francés. La peor racha sin conocer el triunfo del cuadro blanco y la peor racha goleadora del '10' en la competición doméstica. Habrá quién crea en las coincidencias, pero, sin ir más lejos, Mbappé se echó el equipo a la espalda en El Pireo.

Míchel, con todo

Once más o menos de gala. Xabi introdujo hasta cinco cambios con respecto a la alineación de ChamCarpions League. Courtois bajo palos, Bellingham en la sala de máquinas y Fran García por delante de Álvaro Carreras en el lateral izquierdo. La gran novedad, la pareja Militao-Rüdiger, inédita este curso. El germano reaparecía tres meses después.

Míchel, con lo esperado. Con los mismos once hombres que iniciaron ante el Real Betis en La Cartuja. Arnau, de nuevo al eje de la zaga pese al regreso de Francés. Pocas alternativas en un banquillo con apenas cuatro futbolistas de campo de la primera plantilla y gran representación del filial con los Arango, 'Gibi', Lass, Papa y Andreev - como tercer guardameta -.

La enfermería 'gironina' no acaba de vaciarse. Se cobró, incluso, dos nuevas víctimas: Cristhian Stuani y Jhon Solís. El capitán sufre una rotura en el sóleo que le mantendrá un mes alejado de los terrenos de juego y el colombiano causó baja por un esguince en el tobillo derecho.

Plantaron cara

Venía el Girona de vencer por la mínima al Alavés y de amarrar un buen punto en La Cartuja. Llegaron, al fin, los resultados... pero aún sin evadir el descenso. Lo dejó claro Míchel: el Girona no iba a cambiar su manera de entender el fútbol. Ni ante el Madrid. Es su seña de identidad.

Girona defender Alex Moreno (L) vies for the ball against Real Madrid's French striker Kylian Mbappe during the Spanish LaLiga soccer match between Girona FC and Real Madrid, in Girona, Spain, 30 November 2025. EFE/ Siu Wu

Girona defender Alex Moreno (L) vies for the ball against Real Madrid's French striker Kylian Mbappe during the Spanish LaLiga soccer match between Girona FC and Real Madrid, in Girona, Spain, 30 November 2025. EFE/ Siu Wu / Siu Wu / EFE

En un inicio, los de Xabi Alonso estuvieron agazapados en campo propio. Esperando el mínimo error de su rival para salir en tromba con Vini, Mbappé y compañía. Un plan que, de hecho, estuvo cerca de surtir efecto. La cabezonería del Girona, falto en demasiadas ocasiones de picardía, fue toda una bendición para un Madrid pragmático que pudo castigar a la contra.

También corrieron los de Míchel. Tsygankov fue un puñal por la derecha, Bryan un incordio por la izquierda y Ounahi aportó claridad en tres cuartos de cancha. Y, Gazzaniga, más o menos exigido, sacó una mano salvadora a un testarazo de Militao. De esas que valen puntos.

Una caldera

Subieron los decibelios. Los últimos cinco minutos de la primera mitad fueron de auténtica locura. Cómo es el fútbol que Montilivi pasó del cabreo y de la resignación a la euforia tras el pedazo de gol de Azzedine Ounahi. Y es que Kylian Mbappé adelantó momentáneamente a los blancos en una acción que no estuvo exenta de polémica.

Los jugadores del Real Madrid, tras el gol de Ounahi (Girona).

Los jugadores del Real Madrid, tras el gol de Ounahi (Girona). / Joan Monfort / AP

Pasó de todo en el corazón del área. El francés alargó la pierna zurda y batió a Gazzaniga. Se ayudó con la mano en su remate y, tras las insistentes protestas de los futbolistas y el cuerpo técnico del conjunto catalán, Ricardo de Burgos se acercó al monitor para revisar la acción tras ser advertido por el VAR y anuló el tanto.

Y llegó el rugido de Ounahi. Bautizado por Luis Enrique como "el '8' de Marruecos" durante el Mundial de Qatar 2022, desató la locura en Montilivi. 14.055 almas gritaron con rabia un gol que tomaba una importancia vital, no solo porque fuese ante el Real Madrid, sino porque permitiría al equipo escapar del descenso de una vez por todas.

Mbappé, infalible

El Madrid debía dar un paso al frente. Mejor dicho, estaba obligado a ello. Asedió la meta de Gazzaniga, muy bien custodiado por una zaga que se multiplicó para frenar al tridente blanco. Marcó Vinicius, pero estaba en fuera de juego y respiraba un Girona que, instantes más tarde, concedió una pena máxima. La provocó el brasileño y la transformó el de siempre, Kylian Mbappé.

Mbappé empató de penalti, un clásico eterno en el Real Madrid

Mbappé empató de penalti, un clásico eterno en el Real Madrid / DANI BARBEITO

Resistió con todo el Girona para conservar un punto que le arrebata el liderato a los de Xabi... pero les mantiene en el descenso. Aun sí, 'puntazo' que debe valorarse. Y mucho.

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