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El Hércules rebaja las expectativas con el desembarco de hinchas del Murcia en el Rico Pérez

El club blanquiazul no descarta reubicar a los aficionados granas en el 'quesito' del fondo sur si no se produce un desplazamiento masivo

Videoanálisis de Toni Cabot sobre el lamentable estado del Rico Pérez

Videoanálisis de Toni Cabot sobre el lamentable estado del Rico Pérez / INFORMACIÓNTV

Pedro Rojas

La racha del Real Murcia no favorece y la pasión se resiente. El presumible desembarco masivo de aficionados grana al Rico Pérez de este domingo para la disputa del Clásico en el Rico Pérez (18:15 horas) empieza a diluirse, a estar muy por debajo de las expectativas iniciales y muy lejos de los números que alcanzó la temporada pasada cuando, al principio de curso, en el reencuentro de ambos clubes en la tercera categoría tras años sin cruzarse, llevó a más de 3.000 murcianistas a poblar la mayor parte de la Grada del Mundial, que se abre solo para duelos excepcionales como este, de máxima rivalidad y de proximidad evidente.

El Hércules ha puesto a la venta las localidades para la afición visitante en ese emplazamiento, justo encima de la tribuna Preferente. De momento, se han habilitado mil butacas en la parte más alta, pero ni el ritmo de venta ni la marcha del conjunto ahora entrenado por Curro Torres, (en un ejercicio con tres técnicos). Si la demanda se disparara, se irían liberando más sectores dentro de ese mismo entorno.

Sin embargo, si finalmente el traslado de seguidores mengua notablemente, no se descarta la opción de no abrir la Grada del Mundial, que requiere un mantenimiento y control específico, y reubicar a quienes acudan al estadio desde Murcia en el 'quesito' que normalmente alberga a los seguidores de los contrincantes blanquiazules que visitan Alicante y que hace quince días rebosó la hinchada del Eldense.

El lunes, después del batacazo sufrido el viernes en la Nueva Condomina, donde el Atlético Sanluqueño se llevó los tres puntos (0-1) en el encuentro que abría la jornada 27, se promovió a través de redes sociales la propuesta de dar plantón al equipo este miércoles, cuando los de Torres deben recuperar la fecha que mantienen aplazada desde hace semanas, la que les mide con el Marbella, a las 19 horas. Un mal resultado frente al colista, confirmaría a los pimentoneros en la parte más baja de la clasificación y avivaría el deseo colectivo de no seguir al equipo hasta Alicante el domingo.

De ser así, las arcas blanquiazules se resentirían, dado que este es de los pocos duelos que generan ingresos importantes en taquilla a lo largo de todo el ejercicio. La entradas, que se dispesan al precio de 15 euros, no acusan la fuerte demanda que ha registrado recientemente, pero es que la inercia negativa por la que transita ahora el Real Murcia, en zona descenso a Segunda RFEF a pesar de su elevado presupuesto, no invita a prestar respaldo masivo frente a un rival directo en el estadio de un enemigo íntimo.

Miedo a los desperfectos... por experiencia

La última vez que la marea grana pobló la Grada del Mundial en un encuentro de temporada regular para enfrentarse al Hércules se ocasionaron daños por valor de 6.500 euros, según le comunicó formalmente el conjunto alicantino a los gestores murcianistas, con los que el propietario de la SAD blanquiazul mantiene muy buena relación. Aquellos desperfectos siguen siendo visibles en el Rico Pérez muchos meses después.

Aquel 21 de septiembre de 2024 , una parte de los seguidores visitantes arrancó de cuajo o dejó inservibles un total de 189 butacas. El cálculo de la inversión necesaria para proceder a la reposición y colocación de las mismas es de casi 6.500 euros. Aquel impacto se subsanó de manera parcial debido al elevado coste de la reparación y a que esa plataforma solo se abre en ocasiones muy especiales... una o ninguna vez.

Luego, en enero, cuando el trasvase de hinchas fue al revés, y más de tres mil herculanos viajaron a la Nueva Condomina, la directiva del Real Murcia denunció la rotura de sesenta butacas y averías graves en dos aseos, con dos retretes arrancados supuestamente por la hinchada herculana. Según sus cálculos, repararlo costaba 3.000 euros. De momento, el Clásico aún no ha sido declarado por la subdelegación de alto riesgo, en buena medida por el perfil bajo que están demostrando ambas aficiones en la semana de su reencuentro.

Vía: Información