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Segunda RFEF / 26ª jornada

El filial se cae en Madrid por un arranque fatal

El Tenerife B regala dos goles en diez minutos y la expulsión de Julen recién iniciada la segunda parte termina de condenar al equipo de Mazinho

Juan Ybarra, presionado por Mánex Rezola y Álvaro Ginés. |

Juan Ybarra, presionado por Mánex Rezola y Álvaro Ginés. | / JAVIER ALONSO

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Madrid

El Tenerife B encajó la goleada más dolorosa del curso para pagar un comienzo impropio, regalando dos goles en diez minutos que dieron vida y tranquilidad a un Real Madrid C que no ganaba de local desde noviembre. La expulsión de Julen Zubelzu recién iniciada la segunda mitad trastocó los cambios de Mazinho en la caseta y liberó aún más al grupo de Víctor Cea para agrandar la diferencia.

Dos errores de Iván Alonso condenaron al Tenerife a remar contra corriente según nacía el partido. El primero, perdiendo el control ante Arnu tras una cesión mal gestionada que resolvió el delantero haciendo del corte un remate. Andando el minuto 10, Melvin puso un balón largo a la caída de Roberto Martín, Julen se fió a la salida de Alonso al borde del área y el portero –otra vez blando– quiso corregir el lío cuando el extremo ya la había elevado sobre su salida para controlar y definir a puerta vacía.

Los goles acomodaron al Real Madrid y obligaron al filial –como tantas veces este curso– a un ejercicio a la heroica del que sacó poca renta hasta el descanso. Por el camino, Joel vio una amarilla temprana que restó empuje a los suyos y tuvo la mejor con un tiro roscado de Dylan que obligó a Arroyo a corregir la trayectoria cuando se arrumbaba al palo largo. Luego, un remate de cabeza liberado de Viti (41’) no cogió camino entre los palos.

Mazinho movió dos fichas aprovechando la pausa. Devolvió a Kimetz al once por un Kevin tocado y quitó a Joel –adentro Cristian para ganar llegadas en conducción– para jugar con Mauro más cerca de Dylan. En lo que los cambios cogían poso, llegó la expulsión de Julen —una entrada a destiempo sin discusión de penalidad— a modo de contratiempo definitivo que llevó al Tenerife a cerrar con tres en un ejercicio sin red a la caza de un gol.

Enfrente, el Madrid metió otra marcha con la entrada de Castrelo y más remate con la siguiente de Jacobo. Entre ambos y el omnipresente Leiva cayeron repetidamente por detrás de los medios para convertir el resultado en una goleada, antes sacando jugo de una pérdida de Juan Ybarra que dejó franca una vuelta re recorrido corto y después con otra pelota llovida que Kimetz atendió con blandura y permitió a Jacobo encarar al portero en ventaja.

Iván Alonso –ya redimido– evitó que el castigo fuera aún mayor respondiendo notablemente a sendos remates de Jacobo cuando los suyos habían perdido la chispa de Cristian y el ánimo para atender una remontada imposible. De vuelta a Geneto, el Tenerife tendrá una semana y dos oportunidades (ante Las Palmas Atlético el miércoles y el Alcalá el domingo) para afianzarse en los puestos de promoción.

Vía: El Día - La Opinión de Tenerife