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Scaloni gana todo en lo que compite: La victoria del seleccionador argentino en los karts

El técnico demostró su capacidad de competir y su habilidad al volante de esta modalidad de coches en Rosario

Lionel Scaloni saluda a la cámara en la carrera de karts que terminó ganando.

Lionel Scaloni saluda a la cámara en la carrera de karts que terminó ganando. / Instagram

Pol Langa

Pol Langa

Las vacaciones de Navidad son como un oasis para los futbolistas y Lionel Scaloni, el seleccionador argentino que le dio el ansiado Mundial a Leo Messi así lo ha podido constatar. Aunque ya se conocía su gusto por el ciclismo, ahora se ha dejado ver en un karting de Rosario.

Este lunes el técnico acudió a un circuito para demostrar sus dotes al volante de esta modalidad de coches, según ha dado a conocer la empresa que lo gestiona en sus redes sociales, y el técnico ha dejado claro que a competitivo no le gana nadie.

Aunque no empezó de la mejor forma, no perdió la fe y siguió una estrategia que le valió para remontar hasta coronarse como el campeón de la carrera, tomando las curvas cerca del guardarraíl, entre los siete competidores.

Scaloni es un apasionado del motor, aunque hasta ahora solo se conocía su gusto por las dos ruedas: "Era un loco de la moto, siempre me gustaron. Todos mis amigos tenían moto y yo le insistía a mi viejo para que me comprara una", comentaba en su biografía.

De hecho, su mayor gusto era ir haciendo el caballito por el barrio, como añadía en el libro, aunque un día sufrió un percance que lo cambió todo: "Después cambiamos por una Honda MX, tipo cross. A mí me encantaba hacer la Gran Willy y llevarla en una rueda muchos metros. Una locura. Iba enfrente del boliche, me creía el vivo del pueblo, hasta que una vez me enganchó el cordón de la zapatilla en la palanca de cambios, me giré y rompí toda la moto", apuntaba.

Por eso, su padre decidió cortar por lo sano y terminar con la pasión del joven Scaloni de raíz: "Me fui a casa; mis viejos pegaron la vuelta, entraron, me sacaron la llave, no me dijeron nada y volvieron a rumbear para Rosario. Pasaron unos días, me agarró hepatitis y un día, desde la habitación, vi estacionar un Fiat 147 blanco. Se bajó mi viejo. ‘¿Qué es eso, papi?‘, le pregunté. ’El auto para ustedes, les vendí la moto, nunca más la moto, ahora usen esto’, me contestó", sentenciaba el tema el propio seleccionador.

La decisión fue acertada ya que pudo centrar su carrera en el fútbol, incluso jugando en el Deportivo de la Coruña o el Mallorca, y más tarde se focalizó en el banquillo de la albiceleste.