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Las primeras palabras de Marc Casadó como nuevo jugador del Deportivo: "Me ha presentado un proyecto muy guapo y estoy ilusionado"

El catalán y José María Giménez aterrizaron el miércoles a A Coruña con poco más de una hora de diferencia para sumarse al proyecto blanquiazul

Este jueves será su primer día en Abegondo y están listos para ser convocados ante el Villarreal

Llega Marc Casadó a A Coruña para incorporarse al Deportivo

Llega Marc Casadó a A Coruña para incorporarse al Deportivo / Casteleiro

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Carlos Miranda

Ya están todos. José María Giménez y Marc Casadó, el noveno y el décimo fichaje del Deportivo, ya se encuentran en A Coruña, la que será su nueva casa, al menos, hasta el próximo 30 de junio. Primero le tocó llegar al central en un desplazamiento privado, que tomó tierra en torno a las 14.00 horas. Había algún aficionado que se percató de su presencia, a pesar del secretismo. El pivote, cedido con una opción de compra no obligatoria de 30 millones de euros, apareció una hora y media más tarde en un vuelo de línea regular. Tocó foto de rigor con la bufanda y hubo revuelo, aplausos y algún gesto de cariño de los más jóvenes, entusiasmados con el cierre de mercado del proyecto blanquiazul.

Casadó, antes de viajar, fue asaltado por la prensa de Barcelona en el aeropuerto de El Prat. En el medio de reflexiones por su salida del club culé, mostraba su entusiasmo por desembarcar en Riazor. «Dejar de jugar un año en el Barcelona siempre es complicado, cuesta marchar de casa, pero me han hecho llegar un proyecto muy guapo, un buen proyecto, y estoy muy ilusionado con lo que viene», razonaba el futbolista, mientras enfilaba la zona de facturación. También tuvo tiempo para enjuiciar algunas decisiones del club blaugrana con él, que relativiza. «¿Quitarme el dorsal? Ya he hablado con ellos. Todos tenemos cosas que mejorar, todos hacemos cosas bien y cosas mal y ya está», zanjaba.

Giménez y Casadó aprovecharon la tarde para conocer más en profundidad su nueva ciudad y las instalaciones del Deportivo, tanto en Abegondo como en Riazor. A ambos se les espera este jueves por la mañana del jueves en la Ciudad Deportiva para ponerse a disposición de Hidalgo e incorporarse a la dinámica de grupo. A diferencia de Adama Traoré, que estuvo todo el verano entrenándose en solitario, los dos futbolistas llegan después de haber estado a pleno rendimiento en las pretemporadas de Atlético y Barcelona. La única diferencia es que el culé no fue convocado en Liga para hacerle patente la necesidad de que saliese y, en cambio, el atlético sí que estuvo en el banquillo en la segunda y tercera jornada, disfrutando de 35 minutos en los dos encuentros de los rojiblancos ante Villarreal y Sevilla. Ambos tienen los papeles en regla para jugar y pueden ser convocados por el técnico para el encuentro de este sábado frente al conjunto amarillo en el estadio de La Cerámica.

Intrahistoria del fichaje culé

El fichaje de Marc Casadó por el Deportivo fue cocinado a fuego lento y, a la vez, tuvo un poco de operación relámpago. El club coruñés siempre lo quiso, pero con media Europa mirando para el internacional español, había que esperar el momento de acometer la contratación. Se fueron cayendo los pretendientes para el mediocentro catalán y ya era Turquía, Arabia Saudí o A Coruña para él. Y el jugador eligió Riazor. A préstamo en vez de traspasado y no perdía así el vínculo del todo con el Camp Nou. El Deportivo debía cuadrar su operación con la de José María Giménez, que tenía prioridad en la planificación. A media tarde, el acuerdo era un hecho y solo quedaba que las dos entidades intercambiasen los documentos, una fase del trato que también requiere de tiempo. Ahí fue cuando el Barcelona pasó de solicitar una cesión pura y dura a querer incluir una opción de compra, que finalmente es de 30 millones y no obligatoria. Mientras llegaban de nuevo a un punto de encuentro, las horas pasaban y al jugador ya le pilló en pleno proceso para viajar a A Coruña. Debió posponer esa conexión del martes casi con un pie en la terminal y fue el miércoles a primera hora de la tarde, cuando ya pudo aterrizar en A Coruña. La negociación no peligró, pero con el horizonte de la medianoche, todas las partes se arriesgaban a cualquier contratiempo inesperado. No hubo, finalmente, caída o inconveniente, como en el fichaje fallido de Tagliafico por el Atlético, y Casadó ya es blanquiazul.

Fuente: La Opinión A Coruña