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FÚTBOL

Pablo Franco, el exentrenador de Getafe y Real Madrid que ahora brilla en Marruecos

Franco es un trotamundos del fútbol. Antes de Marruecos pasó por el Saburtalo georgiano, el Beijin chino, el Qadsia kuwaití, el Simba tanzano, el AmaZulu sudafricano y el Al-Faisaly saudí. Aunque no cierra la puerta a volver a España

El entrenador del Getafe Pablo Franco da instrucciones a sus jugadores durante al partido correspondiente a la trigesimo octava, y última, jornada de Liga disputado frente al Real Madrid en el estadio Santiago Bernabéu en Madrid

El entrenador del Getafe Pablo Franco da instrucciones a sus jugadores durante al partido correspondiente a la trigesimo octava, y última, jornada de Liga disputado frente al Real Madrid en el estadio Santiago Bernabéu en Madrid / Javier Lizón / EFE

EFE

Roma

Pablo Franco conoce a la perfección Getafe y Real Madrid. Entrenador del conjunto azulón en 2015 y analista de Julen Lopetegui. Una experiencia que le abrió fronteras y que ahora le permite brillar como entrenador del MAS de Fez marroquí, líder de una liga al alza, con un fútbol de moda que explotó en los últimos años, cuarto en el Mundial de Qatar 2022, tercero en los Juegos Olímpicos y flamante campeón del mundo sub-20.

En una entrevista con EFE, analizó el duelo entre José Bordalás y Xabi Alonso, desgranó el éxito del fútbol marroquí y desveló cómo es su vida en el MAS de Fez, al que entrena junto a Aitor Van der Brule, ambos "ilusionados" por una recompensa en forma de liderato a su gran trabajo.

¿Cómo vivió el partido (0-1, victoria del Real Madrid)?

En los últimos 5 años casi todos los partidos entre ellos se han saldado con una victoria para el Real Madrid. Siempre duelos muy competidos, decididos por 1 o 2 goles. Ha sido esa tónica otra vez. Un Getafe muy ordenado, con las ideas muy claras; y un Madrid con dificultades para hacer su fútbol pero que, al final, en acciones de talento puro pues es capaz de desnivelar la balanza y hacer que el resultado caiga de su lado.

Bordalás vs Xabi Alonso, ¿cómo vio su enfrentamiento de pizarras?

Bordalás ha sido mucho más fiel a su estilo. Ha reproducido el partido que hace con los grandes, alternando situaciones de presión alta y bloque bajo, pero respetando la intensidad para luego, con contras rápidas, tomar ventaja. Creo que el Madrid lo ha intentado de una manera diferente, menos fiel a su estilo, ha sido un poco menos natural, más directo. Se notaba que se viene de fecha FIFA y hay menos tiempo para preparar, le ha costado mucho coger ritmo y dominio. Hasta que el Getafe no se ha quedado en inferioridad no ha marcado e incluso con 9 ha podido perder dos puntos.

¿Cuáles son sus mejores recuerdos de su paso por el Getafe?

De Getafe ya ha pasado tiempo, 11 años. Tuvimos la suerte de medirnos al Real Madrid o Barcelona cuando estaban Messi y Cristiano. Ahora la tónica es diferente, el fútbol se ha igualado. Ser entrenador en la época más convulsa del club, con Hacienda allí todos los días, sin saber si el club iba a sobrevivir, con más jugadores del filial que del primer equipo y conseguir la salvación fue un gran éxito. Tenía 34 años, fui de los más jóvenes de la historia en primera división y el aprendizaje fue inmenso.

¿Y en el Real Madrid?

Aprendizaje total. Increíble trabajar con un equipo y un entrenador top (Julen Lopetegui) que sigue teniendo éxitos como el de Qatar, que ha hecho un milagro. Me alegro mucho por él.

Estar en el día a día con los mejores jugadores, con las mejores instalaciones fue un regalo que el fútbol me dio. Fue un año difícil, vuelta de Mundial, salida de Cristiano... el equipo estaba funcionando, pero el acierto y goles que se perdieron con la marcha de Cristiano penalizaron y, a pesar del buen juego, encadenamos resultados que en este tipo de clubes no se permite. Es aprendizaje. Me ha ayudado todo para el extranjero.

¿Cómo es viajar por todo el mundo con diferentes equipos? ¿Se adapta usted o intenta inculcar su estilo?

Considero que la clave del éxito cuando uno va al extranjero es la adaptación. A Georgia fui muy joven, con mis ideas desde el principio hasta el final. Pero fui madurando y entendiendo que si quieres triunfar tienes que respetarte, pero que no es algo incompatible con adaptarse.

Al final, los jugadores, la afición, los clubes... demandan ciertas situaciones de los entrenadores. Cada vez tengo más claro que a los futbolistas hay que convencerles menos, que tienen una capacidad y a veces por querer implantar ideas o principios puedes minimizarlos. Es una mezcla de todo. Adaptarse a cada contexto y jugadores. Pero respetar la sensibilidad de uno mismo. Marcar la pauta en entrenamientos, porque la marca española es lo que nos da la oportunidad de trabajar tanto junto a nuestra capacidad, que somos los mejores del mundo.

¿Cómo ha sido su llegada al MAS de Fez?

Somos un equipo que, dentro de que su historia ha sido brillante, lleva mucho sin ganar. Es histórico pero deprimido en la última década. Tenemos equipo nuevo, joven. La idea era intentar hacerle competir, pero nadie se hacía a la idea de que estuviera líder invicto, con portería a cero y jugando de tú a tú a los grandes.

A nivel ofensivo hacemos algo que aquí, un fútbol duro y competitivo, no se veía. Dos goles desde atrás, superando presiones y encadenando ventajas. Dejamos esa marca, ese sello.

Estamos ilusionados, contentos, pero en un lugar que entendemos que no nos debería corresponder. Pero gracias al gran trabajo que hacemos lo vivimos y no vamos dejar de molestar a los grandes el mayor tiempo que podamos.

¿Cuál es su objetivo en esta primera temporada en Marruecos?

Aquí se vive en el corto plazo. Ahora somos un poco 'cholistas'. Pensar más allá del siguiente partido es un error. Trabajamos en el proceso, en intentar que sean mejores y que vayan poco a poco con la selección, como ya ha pasado en la última fecha. Es un orgullo. Algunos estarán presentes en el Mundial.

Competir lo más y mejor posible dejando nuestro sello. Están hambrientos de triunfos. Este club puede ser como un Sevilla. La realidad económica le impide pensar en el largo plazo como Madrid o Barcelona. Hay 4 o 5 equipos que son muy superiores. Nosotros estamos en el grupo que pelea por quinta y décima plaza. Pero las temporadas sorprenden, los equipos evolucionan y trabajamos bien. No renunciamos a nada.

El fútbol está de moda ahora en Marruecos. ¿Cómo lo vive la gente?

Se echa a la calle incluso por la sub-20 (campeona Mundial). La pasión es tremenda. La gente viste con camisetas de fútbol todo el tiempo, también de Madrid y Barcelona. Se vive el fútbol en la calle. En todos los parques. Me recuerda a mi infancia, cuando había otra cultura futbolística que se está perdiendo en Europa y que hace que puedan mejorar.

Estadios majestuosos. La afición es algo que no he visto en mi vida. El ambiente es espectacular. Cantan desde que llegamos al estadio horas antes, no paran, independientemente del resultado. Colorido con bengalas, fuegos artificiales... todo es un caldo de cultivo para que haya pegado el empujón.

Además, esa capacidad para exportar futbolistas a Europa. Es muy competitivo el jugador marroquí. Eso ha hecho salir del país a mucho futbolista y repartir calidad en equipos top-10.

¿Hay algo en concreto que haya provocado la explosión?

Hay algo que viene de base. Cuando tienes a muchos niños jugando en la calle se potencia algo que en otros países se pierde.

La inversión desde el Gobierno, del Rey, la creación de la academia de Mohammed VI fichando los talentos para formar con técnicos del extranjero, generar infraestructuras, una liga competitiva para exportar jugadores... todo eso ha hecho que no todo haya sido fruto de una generación. Ha sido algo parecido a lo que hizo la selección española hace 20 años. Caldo de cultivo perfecto. No es casualidad, va a dar mucha guerra.

¿Qué es lo que más le ha sorprendido del fútbol marroquí?

Al contrario de lo que pensaría mucha gente, me gustan las instalaciones. Tenemos unas que solo tuve en el Madrid.

Hasta que no estás dentro y no ves la afición, con 40.000 tíos con bengalas y tifos... es una sensación que mola mucho. No lo había vivido y he estado en el Bernabéu, en el Camp Nou o en el Calderón. Y esto está a años luz.

¿Le gustaría volver a entrenar en España algún día?

Uno siempre piensa en volver a casa. Sería estupendo tener oportunidad en el fútbol profesional español. Entiendo que mi ultima vez fue en el Getafe y luego como analista en el Madrid.

He tenido oportunidades que estaban por debajo de lo que me podían ofrecer en el extranjero. Me encantaría, pero tiene que darse el proyecto. La Segunda división es la única categoría que yo no he tocado y es una en la que me encantaría trabajar.

En Primera es complicado por cómo está todo. Pero sí, es algo que me encantaría que sucediese. También estoy muy bien valorado en el extranjero, donde disfruto trabajando en grandes clubes aunque sea fuera de casa.

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