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La crónica

El nuevo Córdoba CF arranca con viejos errores y una derrota sobre la bocina en Burgos

El renovado bloque blanquiverde saldó su estreno del curso 2026-2027 sin puntuar tras un alocado encuentro en El Plantío (3-2), decidido por David González sobre la bocina

Burgos-Córdoba CF | Las imágenes del partido de LaLiga Hypermotion

Burgos-Córdoba CF | Las imágenes del partido de LaLiga Hypermotion / Cesar Manso/LOF

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Miguel Heredia

Córdoba

El Córdoba CF volvió a quedarse a las puertas de un estreno feliz. El cuarto inicio liguero de Iván Ania al frente del conjunto blanquiverde terminó, como los tres anteriores, con derrota, aunque esta vez con tiempo para casi todo: arranque autoritario, despistes por doquier, fútbol inconexo, reacción, aguante e incluso argumentos para pensar que salir de El Plantío (3-2) con el botín no era algo tan descabellado. Diarra adelantó pronto a los cordobesistas, Forés y Llabrés voltearon el marcador y Eder García devolvió las tablas justo antes del descanso, pero el partido acabó inclinándose en el último suspiro con un cabezazo de David González. Y todo, con un mensaje de fondo, que no es nuevo: sin elevar el nivel defensivo, difícilmente dará para soñar en esta Liga.

Ya en materia, tocaba hilar fino. Sabía Iván Ania que sus tres debuts anteriores al frente del banquillo cordobés se habían contado por reveses y que, de cara al cuarto, quería otra historia. Apostó el asturiano por alguna sorpresa en la punta de lanza, aunque el planteamiento, en líneas generales, no se desmarcó demasiado del «once tipo» que había ido puliendo a lo largo de la pretemporada. Iker Álvarez, en esa línea, tuvo continuidad bajo palos, con Egoitz Muñoz y Dani Tasende a cargo de los laterales y la pareja Rubén Alves-Juan Guitérrez asentada por el centro.

En la medular, optó por unir calidad con recorrido. Isma Ruiz, como se preveía, saltó en labores de ancla, con Youssouf Diarra algo más liberado para atacar los espacios y Eder García en un rol más creativo. Con ellos conectaba Christian Carracedo desde banda, mientras que por la izquierda partió de inicio Enol Rodríguez -en un claro propósito de ganar físico en sus entradas de fuera hacia dentro- y, como referencia, quizá uno de los nombres propios del verano: Víctor Sánchez.

De bregar con el Móstoles en Tercera Federación a debutar en la categoría de plata ha pasado el sevillano en apenas siete meses, que ya desde inicio comenzó rondando los dominios de Ander Cantero.

Y en la otra trinchera, más pólvora. Sergio Francisco se fogueó como técnico albinegro con una alineación de muchos galones. Entre ellos, destacaron el exblanquiverde Ignasi Vilarrasa, que hace no más de tres semanas correteaba por Oliva con el resto de sus antiguos compañeros, Javi Llabrés, Curro Sánchez o el ariete Álex Forés.

Golpes y respuestas

Pero la primera página del relato tuvo firma cordobesista y, sobre todo, sello propio: Víctor Sánchez. Apenas había transcurrido un minuto cuando Carracedo se desató por la derecha, ganó metros y tensó un envío al primer palo, donde el sevillano apareció con todo para rematar de primeras y obligar a Ander Cantero a sacar una mano salvadora a bocajarro.

No hubo tiempo ni para el respiro. En la siguiente, el «23» volvió a aparecer en escena, esta vez para recoger otro balón y ponerlo en bandeja a Diarra, que encontró un resquicio entre un bosque de piernas burgalesas y, con paciencia, potencia y cierta dosis de fortuna, armó un reverso seco y venenoso que terminó mordiendo el césped antes de colarse en la portería local. El Córdoba CF había encontrado una grieta y no tardó en meter el cuchillo.

La defensa del Burgos, por su parte, parecía todavía con el sueño del estreno y el conjunto de Ania olía la sangre. Víctor seguía haciendo de las suyas y volvió a participar en la siguiente, habilitando entonces a Carracedo tras una acción algo forzada. El catalán recogió el testigo desde el pico del área y soltó un latigazo al perfil derecho que rozó la madera y encontró, además, otra intervención antológica de Cantero para evitar el segundo.

El partido, sin embargo, comenzó entonces a girar. Álex Forés tuvo la primera réplica seria en una carrera al espacio que Juan Gutiérrez desactivó cuando el valenciano ya armaba la pierna ante Iker. Y poco después llegó el empate: Curro Sánchez colgó desde la izquierda hacia el segundo palo, donde Forés le ganó la carrera al propio Gutiérrez para devolver las tablas al marcador.

El golpe cambió los papeles. Los de El Arcángel pasaron de mandar a resistir, mientras el cuadro departamental comenzó a sentirse cómodo con el balón, amasando posesiones y empujando cada vez más cerca del área blanquiverde. Dadie avisó con un disparo cruzado tras un error de Carracedo que Iker Álvarez repelió con una buena mano abajo. El segundo, eso sí, no tardaría demasiado en llegar. Ignasi Vilarrasa ganó metros por la izquierda, dejó atrás a su par y puso un balón tenso al corazón del área que la zaga cordobesa no logró despejar con demasiada contundencia. El rechace quedó muerto y Javi Llabrés, con tiempo para pensar, colocó con mimo el remate lejos del alcance del guardameta andorrano.

Parecía que el Córdoba CF se marcharía al descanso tocado, demasiado pendiente ya de no conceder el tercero que de volver a encontrar argumentos arriba. Las imprecisiones se multiplicaban y las ideas escaseaban. El mediocampo era un desierto y las bandas, más de lo mismo. Pero el fútbol aún guardaba una última vuelta de tuerca... Sobre la bocina, Juan Gutiérrez ganó un balón en el costado y lo dirigió hacia dentro; Egoitz protegió la acción y, en la frontal, Eder García apareció con todo para enganchar el 2-2 con un voleón a media altura sobre la bocina.

Aguante y mazazo final

El primer acto había saltado por los aires cualquier guion previo, pero el paso por vestuarios tampoco alteró demasiado el paisaje. Eso sí, los cordobeses recuperaron algo de presencia y regresaron con las vigilancias redobladas, sobre todo por banda, aunque también tratando de ganar algo de terreno por dentro. David González se encargó de reactivar el pleito con un zapatazo nada más arrancar, sin apenas tanteo, mientras Víctor volvía a asomarse al gol con un cabezazo picado que obligó a mirar de reojo a Cantero.

Había más control, sea dicho. El Burgos rebajó pulsaciones, se instaló en un perfil más bajo y esperó su oportunidad para salir, mientras los de Ania buscaban por fuera la llave para volver a abrir una defensa local que ya no concedía con tanta facilidad. El tercero llegó a rondar en dos ocasiones con acento blanquiverde: primero, con un zurdazo de Isma Ruiz desde la frontal; después, con una llegada de Enol, caído hacia la izquierda, cuyo disparo, algo mordido y falto de potencia, se marchó rozando la madera.

En ese escenario, Diarra también subió un punto, empezando a encontrar los espacios entre líneas que tanto echó de menos El Arcángel tras su marcha, y con una misión clara: buscar a Víctor y Enol por arriba. Sin embargo, ambos puntas formaron parte de la primera remesa de permutas de la temporada, dejando su sitio a Percan y Kevin Medina, respectivamente. Y casi a renglón seguido, entró Adnane por Eder García.

Con la escena renovada y también un buen puñado de cambios en el bando local, el duelo volvió a nivelarse. Eso sí, Mollejo, uno de los recién incorporados por Sergio Francisco, se encargó de agitarlo con dos avisos: primero, un zapatazo demasiado alto tras una transición; después, una ocasión mucho más clara en la que ganó la carrera a Rubén Alves y se plantó ante Iker Álvarez, aunque su disparo, demasiado centrado, acabó en las manos del andorrano. Ania tomó nota y, con un punto en el bolsillo, optó por blindarse con la entrada de Álex Martín y Carlos Albarrán.

Pero la precaución no bastó. Ya en el tramo final, con las espadas en todo lo alto, otra carrera al espacio de Mollejo terminó por desnudar al conjunto blanquiverde y convertir la acción en el golpe definitivo: David González apareció en el área pequeña para cabecear a placer y poner el 3-2. Hubo suspense, revisión del VAR mediante, pero no cambio el desenlace, ni tampoco el intento de chilena de Diego Percan que echó la persiana.

Primera derrota del curso para el nuevo Córdoba CF, que volvió a tropezar con una vieja conocida: la maldición de sus estrenos ligueros.

Ficha técnica

3 - Burgos CF: Ander Cantero, Ignasi Vilarrasa, Grego, Sergio González, Dadie, Gragera, Appin, Llabrés, Curro, David González y Álex Forés. Entrenador: Sergio Francisco.

Cambios: Mollejo por Javi Llabrés (67’), Marcelo Expósito por Gragera (77’), Lencina por Forés (77’), Galdames por Appin (77’).

2 - Córdoba CF: Iker Álvarez, Dani Tasende, Juan Gutiérrez, Rubén Alves, Egoitz Muñoz, Eder García, Isma Ruiz, Diarra, Víctor Sánchez, Carracedo y Enol Rodríguez. Entrenador: Iván Ania.

Cambios: Diego Percan por Víctor Sánchez (74’), Kevin Medina por Enol (74’), Adnane Ghailan por Eder García (77’), Álex Martín por Juan Gutiérrez (84‘), Carlos Albarrán por Egoitz Muñoz (84‘).

Goles: 0-1 (11’) Diarra. 1-1 (24’) Álex Forés. 2-1 (38’) Javi Llabrés. 2-2 (50’) Eder García. 3-2 (90’) David González.

Árbitro: Miranda Bolaño (C. Extremeño).

Tarjetas: a Rubén Alves (22’), Appin (29’), Diarra (35’), Eder García (76’).

Estadio: El Plantío, ante 9.742 espectadores. Más de tres centenares de cordobesistas en las gradas.

Fuente: Diario Córdoba