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FÚTBOL

Gregory van der Wiel, subcampeón del mundo: "El fútbol es una cárcel, no disfruté ni un solo momento"

El exjugador del PSG, entre otros equipos, destapó todo el infierno que vivió por culpa del fútbol

Gregory van der Wiel, subcampeón del mundo con Países Bajos

Gregory van der Wiel, subcampeón del mundo con Países Bajos / Archivo

Ricardo Castelló

Ricardo Castelló

"No es oro todo lo que reluce" es uno de los refranes más populares y fácilmente aplicable al mundo del fútbol. Aunque para Aina Vidal, política de En Comú Podem, el fútbol se reduce a "once hombres dando golpecitos a una pelota", una declaración realizada en el Congreso de los Diputados que desató la indignación entre los amantes del fútbol

A veces puede parecer que jugar en la élite es coser y cantar, aunque no es así. El último en compartir su experiencia ha sido Gregory van der Wiel, subcampeón del mundo con Países Bajos tras caer ante España en la final de 2010, quien relató el calvario personal que vivió mientras competía al máximo nivel.

El exjugador del PSG y Ajax, entre otros equipos, compartió varios vídeos en Instagram, donde confesó que sufrió una depresión durante su carrera deportiva. Una de las declaraciones que está en boca de todos es cuando desveló que "el fútbol es una cárcel".

Asimismo, no dudó en señalar que "no disfruté ni un solo momento de mi carrera. Gané 16 trofeos y me sentí completamente solo".

Esa sensación que tuvo fue porque "sentía que lo vivía todo como un espectador. Como si no formara parte de ello. Porque llevaba una máscara. No sentí nada. Ni alegría, ni orgullo, ni alivio. Nada".

Van der Wiel, que actualmente es 'coach' mental, aseguró que no fue nada sencillo rendir con la máscara: "Jugaba con rigidez cuando debía jugar con libertad. Me contenía cuando debía explotar".

Fue una situación que no compartió con ninguno: "Nadie sabía que me estaba ahogando. Ni mi familia, ni mis compañeros, ni siquiera yo mismo". Por esta razón, aconsejó que quienes se encuentren en esta situación hablen con alguien y no se queden callados: "Si estás en un vestuario y te sientes igual, no eres débil, eres humano".

No ha sido nada fácil pronunciarse sobre todo el proceso que vivió: "Al principio, no quería hablar de ello porque la sociedad estigmatiza los problemas de salud mental, pero ahora veo que compartir mi historia es algo poderoso".