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Esteban Andrada (35 años), portero del Real Zaragoza, sobre su infancia: "Me secuestraron durante más de dos horas y mi tío les dio 23 mil euros. Nunca pasé algo tan feo en mi vida"

El guardameta argentino vivió una infancia muy dura, especialmente después de la muerte de su padre, Mario

Así fue la infancia de Esteban Andrada

Así fue la infancia de Esteban Andrada / SPORT

Ricardo Castelló

Ricardo Castelló

Esteban Andrada. Es uno de los nombres propios del día, pero no por su actuación con el Real Zaragoza, sino por el puñetazo que le dio a Jorge Pulido, capitán del Huesca, en el tramo final del derbi aragonés. El portero argentino perdió los papeles después de que el colegiado Dámaso Arcediano Monescillo le sacara la segunda amarilla por empujar a Pulido. Segundos después, el guardameta del conjunto maño fue a por el capitán y le propinó un golpe brutal que está en boca de todos.

En zona mixta, Andrada pidió perdón: "Le quiero pedir perdón a Jorge Pulido porque somos colegas. Me desconecté en ese momento y aquí estoy para acatar lo que diga LaLiga. Si quieren que vaya a hablar para dar explicaciones, iré".

Después de lo ocurrido, la vida de Andrada está en el punto de mira. El guardameta del Real Zaragoza nació en San Martín, Mendoza, el 26 de enero de 1991, siendo el cuarto de los seis hijos que tuvieron Graciela, su madre, y Mario, su padre, uno de sus pilares fundamentales. Sin embargo, murió en un accidente de tráfico en 2007, cuando tenía 16 años. Una perdida que fue muy difícil de superar.

En aquel entonces, Andrada jugaba en San Martín, pero tuvo que dejar el fútbol para trabajar en un viñedo, ya que debía reemplazar a su padre, quien era una pieza clave en la economía familiar. "Tenía que cosechar, meter las uvas en un tacho y cargarlas en un camión. Se pagaba cinco pesos el tacho y cada uno pesaba 30 kilos. Yo era flaquito, no tenía el físico de ahora, así que me calzaba el tacho al hombro y hacía equilibrio hasta el camión. Estuve un par de meses hasta que me vine a Lanús", recordó el portero del Real Zaragoza en el diario 'Olé'.

Andrada, en el punto de mira

Andrada, en el punto de mira / Archivo

Sobre sus inicios en el fútbol, Andrada quería jugar de delantero para marcar goles, aunque fue su padre quien le insistió de ser portero. Su hermano Gabriel, el mayor de su descendencia, jugaba en las inferiores de San Martín: "Durante los partidos de mi hermano mi papá me llevaba atrás de un arco y me pateaba unos tiros para que yo atajara y, de paso, me entretuviera", compartió.

Andrada pudo fichar por el FC Barcelona

Entre las viñas y el fútbol, Andrada decidió viajar a Buenos Aires para probarse en Lanús. Desde entonces, el portero fue uno de los mejores de su promoción y llegó a ser considerado uno de los guardametas más prometedores. Además, el FC Barcelona llegó a ofrecer casi 4 millones de euros por su fichaje, pero Lanús se negó, ya que no vendía a sus juveniles antes de que debutaran en Primera división.

Andrada, cargado de ira, corre hacia Pulido, al que le propinó un puñetazo.

Andrada, cargado de ira, corre hacia Pulido, al que le propinó un puñetazo. / JAIME GALINDO

En noviembre de 2011, Andrada fue secuestrado en las inmediaciones del centro de Lanús: "Estaba en la puerta de la casa de mi cuñado, que me había invitado a cenar. Estaba por tocar el timbre y fui interceptado por un auto, un Fox oscuro. Me llevaron en mi auto y a las 15 cuadras me cambiaron de coche y ahí no vi nada más porque me taparon y empezaron a hablar con mi cuñado".

Los secuestrados querían dinero y su tío aceptó: "Terminó dándoles 23 mil euros". Al instante de recibir el pago, soltaron al argentino, algo que recuerda con miedo: "Nunca pasé algo tan feo en mi vida". Fue un hecho que le cambió la vida e hizo que tuviese un perfil más bajo a nivel mediático.