Saltar al contenido principalSaltar al pie de página
HISTORIA SPORT

HISTORIA SPORT

Fútbol Internacional

Oleksandria - Partizan, un escándalo en la Conference con Rusia de fondo

Los jugadores del Oleksandria no estrecharon la mano de sus rivales, la grada profirió insultos y el entrenador los llamó "enemigos de Ucrania"

El Partizan reinó en una ida muy politizada

El Partizan reinó en una ida muy politizada / FK PARTIZAN

David Rubio

David Rubio

Serbia y Rusia mantienen una relación muy cercana por temas culturales y religiosos. En este 'buen rollo' destaca la hermandad entre el Partizan y el CSKA Moscú, quienes a comienzos de julio disputaron la 'Bratski Cup' (Copa de la Hermandad) a doble partido en Moscú y en Belgrado con doble victoria para los dos primeros.

De hecho, la afición del Estrella Roja ya desafió la pasada temporada a la Euroliga con una gran bandera de Rusia en uno de sus partidos. El caso es que un triste Partizan cayó por penaltis ante el AEK Larnaca en la previa de la Europa League de fútbol por penaltis y cayó relegado a las rondas previas de la Conference League.

Tan cruel como caprichoso, el bombo deparó un ardiente duelo frente al Oleksandria de Ucrania, con la ida en esta localidad de unos 75.000 habitantes que se encuentra en la región de Kirovgrado, unos 300 km al sureste de Kiev y a la misma distancia del frente en el conflicto bélico entre Ucrania y Rusia.

El brasileño Juan Alvina, defendido por Jankovic

El brasileño Juan Alvina, defendido por Jankovic / FK OLEKSANDRIA

Todo ese cóctel derivó en un complejo duelo de ida el pasado jueves en el 'destierro' polaco de Katowice y que acabó con triunfo serbio por 0-2 con goles de los prometedores Bogdan Kostic (18 años) y Ognjen Ugresic (19).

A la media hora de partido y ya con 0-2 en el marcador, desde las gradas empezaron gritos violentos contra los rusos y contra los serbios. Se escuchó repetidas veces "matar al serbio" y "el CSKA es una puta", según publicó el medio serbio 'Sportal.rs'.

El colegiado estonio Joonas Jaanovits, que a buen seguro entendía los gritos, no detuvo el partido ni tomó ninguna medida. Los jugadores del Oleksandria se negaron a estrechar la mano de sus rivales y, a la conclusión del partido, el técnico local Kyrylo Nesterenko echó más leña al fuego.

Kyrylo Nesterenko, en una imagen del partido

Kyrylo Nesterenko, en una imagen del partido / FK OLEKSANDRIA

"No apoyamos al club de fútbol Partizan de ninguna manera por su participación en un torneo en Rusia. Nuestro club considera esto como algo hostil hacia nosotros. Es la postura del club y del pueblo ucraniano. Son nuestros enemigos. Por favor, no pregunten sobre este asunto", sentenció el entrenador del equipo de Ucrania.

Para completar la polémica, desde el Oleksandria se denunció el poste en redes sociales de un jugador del Partizan tarareando 'Katiusha', una canción patriótica rusa. Desde el club serbio se destacó que la cuenta no tiene nada que ver con su jugador.

La UEFA está muda, cuando habitualmente lidera la lucha contra el racismo, la xenofobia y los insultos en los estadios. Al menos, debería tomar cartas en el asunto, porque este jueves se disputa la vuelta en Belgrado y la afición del Partizan es de armas tomar, con los 'Grobari' ('Sepultureros') al frente.